Buenos Aires.- Por intermedio de dos ejecuciones de pelota parada River Plate construyó esta noche una buena victoria de dos goles a cero ante Racing Club en el partido correspondiente a la penúltima fecha del Apertura y que significó la despedida del año ante su gente en el estadio Monumental.
Diego Buonanotte de penal, a los 31 minutos, y Matías Abelairas de tiro libre, a los 40, pusieron cifras definitivas al marcador en la primera mitad de un interesante encuentro.
La victoria ante la Academia representó el primer triunfo de Daniel Alberto Passarella en su nueva etapa como presidente de los millonarios.
Fue Racing quien comenzó mejor el partido, ya que al dominar la mitad de la cancha y con un Sebastián Grazzini inspirado hizo temblar a la defensa millonaria. Por su parte, el equipo de Leonardo Astrada, desbordado en el medio, no encontraba la pelota y sufría en cada avance académico.
La primera jugada de peligro fue para Racing. Tras un córner de Matías Cahais desde la izquierda, Claudio Yacob ganó de cabeza en el área, aunque su envío de pique al suelo fue controlado por Daniel Vega.
A los 22, Pablo Lugüercio fue bien habilitado por Grazzini, llegó hasta línea final por derecha y envió un centro que conectó de cabeza Adrián Lucero, obligando la estirada de Vega.
Ya promediando la etapa inicial, River comenzó a dominar el balón y a los 26 dispuso de una situación clara luego de un pase entre líneas de Buonanotte a Bou, pero el entrerriano definió a la cara del arquero Jorge De Olivera.
A los 31 un tiro libre al borde del área mayor ejecutado por Buonanotte dio en la mano de Lucero, el árbitro Diego Abal no dudó y marcó penal. El Enano, desde los doce pasos, ubicó el balón suavemente a la izquierda del arquero visitante para abrir el marcador.
Sobre el final de la etapa, los locales ampliaron la diferencia con un tiro libre desde treinta metros ejecutado magistralmente por Abelairas, al ángulo izquierdo del arco defendido por De Olivera.
Pese a encontrarse en desventaja, Racing nunca pudo encontrar la manera de inquietar a River en el complemento, sólo efectuó algunos remates aislados de media distancia que no lastimaron a Vega. Además, el sacrificio de Lugüercio tampoco fue suficiente para contrarrestar la ausencia de peso ofensivo en el conjunto de Claudio Vivas.
River, en tanto, con la diferencia a su favor optó por tener la pelota, y manejar los tiempos de juego. Incluso pudo haber aumentado la ventaja si Bou hubiese estado fino a la hora de definir. (DyN)