El Parque Sur de nuestra ciudad es uno de los pocos espacios verdes de Rosario con algunas
características propias. Algunas de ellas son por ejemplo que está cruzado por un arroyo con una
cascada. Es también una reserva ecológica. Allí podemos encontrar vegetación y fauna originales de
nuestra región en estado natural. Es un parque sin instalaciones, sólo las mínimas, por voluntad
también de los mismos vecinos que no quieren que se transforme en un parque Independencia. La
característica más llamativa de nuestro parque es que no lo conoce el 80 por ciento de los
rosarinos. Pero también es un parque que padece del desconocimiento, unido al desinterés y la
desidia de la administración municipal. La siguiente es la situación por la que atraviesa el
predio. El 30 de diciembre a las 10.30 una de las columnas de iluminación de las pocas que tiene el
inmenso parque estaba encendida, situación que ocurre habitualmente. ¿Ahorro de energía? Las
sucesivas tormentas han derribado especies arbóreas y mutilado algunas sin que se repongan las
caídas. Personalmente me ofrecí como voluntario para replantar árboles sin respuesta hasta la
fecha. Falta parte del vallado o baranda alrededor de la barranca del arroyo con el peligro de
quienes concurren al parque. El circuito de alta velocidad del velódromo que existe dentro del
parque sin terminar se encuentra en estado de abandono. De todo lo expuesto tiene conocimiento el
director del Distrito Municipal Sur y el encargado del parque. Apelo a los funcionarios que lean
esta carta a poner manos a la obra, porque nuestro parque se lo merece como también muchas familias
de trabajadores humildes que llegan allí a pasar los domingos. ¿O no importa que haya un espacio
para esas familias? Adjunto mi dirección de correo electrónico para juntar voluntades para trabajar
por el Parque Sur.
Guillermo Enrique Lovagnini
[email protected]





























