Tomás Felipe Carlovich integró la trilogía mágica del Club Atlético Central Córdoba junto a dos figuras legendarias: Gabino Sosa (el payador de la redonda, según el escritor Julio Rodríguez) y Vicente "Capote" De La Mata. Un manto de pesar cubrió a Rosario y al mundo del fútbol argentino y de otros países por el fallecimiento del "Trinche", un hombre humilde y generoso, y un jugador virtuoso a quien las lesiones lo privaron de brillar en equipos encumbrados de primera división. Es famosa la anécdota sucedida una noche de 1974. En efecto, en el estadio de Newell's Old Boys se jugó un partido amistoso entre la selección nacional que se preparaba para el Mundial de Alemania del mismo año, y el seleccionado de Rosario, integrado por jugadores de la talla de Kempes, Zanabria y otros profesionales de Ñuls y Central. Además habían convocado a un número 5 desconocido para la mayoría de los componentes de la albiceleste. Pero esa noche lo conocieron y no lo olvidaron jamás. Es que el Ttrinche puso en el césped su mejor inspiración, y hasta ejecutó su famoso "doble caño" que hacía en una misma jugada, con lo que hizo delirar a la concurrencia que llenó el estadio rojinegro aquella histórica velada futbolística. Dicen que el entrenador de la selección, Vladislao Cap, le pidió a sus colegas rosarinos (Montes, de Ñuls, y Griguol, de Central) que en el segundo tiempo cambiaran a Carlovich porque con su juego exquisito el partido "era un robo" y ya iban perdiendo 3 a 0. Los entrenadores accedieron, el partido se emparejó y en definitiva los locales ganaron por 3 a 1. Al menos en nuestra ciudad, el fallecimiento de Tomás Felipe Carlovich desplazó de los medios a las crónicas de la pandemia por el coronavirus. Ya estará el Trinche en los ignotos lugares del más allá, jugando con Gabino, Capote y tantas estrellas del fútbol que se fueron primero. Y seguro que de tanto en tanto ensayará su genial "doble caño". ¡Hasta siempre Trinche, todos te extrañaremos.


















