El inminente incremento en el boleto del transporte urbano de Rosario, demorado por el problema de salud que afecta a un concejal oficiliasta, resulta demasiado hiriente para los usuarios que deberán pagar más por un deficiente servicio. Concejales socialistas defendieron el aumento alegando que así se asegura que ningún barrio quede aislado, de lo que se desprende que ignoran la problemática. Invito a todos aquellos políticos y funcionarios que tienen responsabilidad e incumbencia sobre el tema a que se instalen en el barrio La Florida Norte y experimenten los plantones que padecen los usuarios de la única línea que llega: la 153 Negra (fiel representante del transporte público). Afirmo que el servicio es caro y malo con la autoridad y el conocimiento adquirido al respecto como vecina que viene luchando desde hace doce años por mejorar esto sin lograr resultado alguno. Con muchos vecinos recurrimos siempre para el reclamo a métodos respetuosos y formales que al no tomar el estado público necesario para incomodar al gobierno de turno no alcanza para brindar alguna solución.

































