Quisiera preguntarle, con todo respeto, si usted conoce la situación de los futuros odontólogos que hace un año y medio quieren graduarse y no pueden por la metodología utilizada en los últimos exámenes no presenciales. Es el caso de casi la mayoría de los alumnos que fueron reprobados en la cátedra de endodoncia mes a mes, porque les están pidiendo conocimientos prácticos que muchos de ellos nunca tuvieron la oportunidad de analizar con sus profesores. Y jamás les explicaron cuáles fueron los errores cometidos, para poder enmendarlos. Como docente, sé que “educar” es “dirigir, encaminar, enseñar.” Pero si estos futuros profesionales no reciben esta guía de sus docentes a través de clases de apoyo, presenciales, y sienten que sólo presionando un botón los “sacan” del examen sin más. ¿Cómo podrán terminar una etapa de sus vidas y comenzar a trabajar sin sentirse desanimados? Ojalá esta carta pueda ayudar para que usted pueda adoptar las medidas correspondientes para encauzar esta situación a través de nuevas estrategias en la cátedra mencionada. Muchas gracias.































