Algo más sobre la tercera bandeja
A partir del debate que se ha abierto en relación a la publicación de mi carta "La tercera
bandeja", con fecha 12 de julio, considero, en primer lugar, positivo y enriquecedor el intercambio
de ideas y el disenso para la construcción de una sociedad plural y democrática. He recibido mails
y comentarios, algunos en apoyo a las ideas vertidas y otros en oposición. Creo necesario hacer
algunas aclaraciones: solicitar que una megaobra tan importante para nuestro querido club se debata
en una asamblea de socios no es un tema menor, ni antojadizo, ni intenta obstaculizar la actual
gestión. En ningún momento en el artículo expreso que me opongo a la ampliación de nuestro estadio,
pero sí, considero que ante tamaño emprendimiento es legítimo que el socio, que ama a Rosario
Central pueda preguntar: ¿cuál es el costo de la obra?, ¿de qué recursos se disponen?, ¿los
recursos, son propios?, ¿hay inversores?; ¿quiénes son los inversores?, ¿se piensan tomar
préstamos?, ¿qué se va a poner como garantía? Todas estas respuestas me llevan a pensar en la
necesidad de que se convoque a una asamblea de socios (prevista en el Art. 98 Inc. b y c, de
nuestro estatuto), para considerar la obra. La realidad nos muestra que actualmente tenemos que
afrontar importantes deudas concursales y posconcursales heredadas de irresponsables
administraciones anteriores que no dieron participación a los socios en asuntos de relevante
importancia. Ahora bien, si se cumplieren los presupuestos de razonabilidad económica-financiera, y
los socios decidieran por mayoría la construcción de la tercer bandeja, aplaudiré y celebraré el
crecimiento del Gigante.
18 de julio 2008 · 01:00hs
A partir del debate que se ha abierto en relación a la publicación de mi carta "La tercera bandeja", con fecha 12 de julio, considero, en primer lugar, positivo y enriquecedor el intercambio de ideas y el disenso para la construcción de una sociedad plural y democrática. He recibido mails y comentarios, algunos en apoyo a las ideas vertidas y otros en oposición. Creo necesario hacer algunas aclaraciones: solicitar que una megaobra tan importante para nuestro querido club se debata en una asamblea de socios no es un tema menor, ni antojadizo, ni intenta obstaculizar la actual gestión. En ningún momento en el artículo expreso que me opongo a la ampliación de nuestro estadio, pero sí, considero que ante tamaño emprendimiento es legítimo que el socio, que ama a Rosario Central pueda preguntar: ¿cuál es el costo de la obra?, ¿de qué recursos se disponen?, ¿los recursos, son propios?, ¿hay inversores?; ¿quiénes son los inversores?, ¿se piensan tomar préstamos?, ¿qué se va a poner como garantía? Todas estas respuestas me llevan a pensar en la necesidad de que se convoque a una asamblea de socios (prevista en el Art. 98 Inc. b y c, de nuestro estatuto), para considerar la obra. La realidad nos muestra que actualmente tenemos que afrontar importantes deudas concursales y posconcursales heredadas de irresponsables administraciones anteriores que no dieron participación a los socios en asuntos de relevante importancia. Ahora bien, si se cumplieren los presupuestos de razonabilidad económica-financiera, y los socios decidieran por mayoría la construcción de la tercer bandeja, aplaudiré y celebraré el crecimiento del Gigante.