Adrián Taffarel no conducirá la reserva de Newell’s la próxima temporada. Gabriel Heinze llegará al club dispuesto a manejar esa categoría, aparte de la primera y de algunas de las máximas categorías de inferiores. “Me da pena porque cumplí el objetivo de formar jugadores. Creo que estaba para seguir”, manifestó Taffarel, cuyo futuro en la lepra, con el que tiene contrato hasta diciembre próximo, incluso es incierto.
“Astore (el presidente) me dijo que Heinze quiere tener el mando de la primera y la reserva. Le manifesté que aceptaba, pero que creía que estaba para seguir porque había hecho las cosas bien. Le planteé si no existía la posibilidad de tener una reunión con Heinze, que podía adaptarme a lo que pretendía. La respuesta fue que Heinze quería poner a su gente”, declaró .
“Me da pena porque laburé un montón y cumplí el objetivo de formar jugadores, de los cuales once estuvieron en primera, además de los siete que hice debutar cuando me toco dirigir (fue el DT interino en 2021). A Astore le dije que no quería desvincularme del club y podía ocupar un lugar en las divisiones inferiores. Quedó en hablarlo con el coordinador Tognarelli”, añadió.
¿Podés recordar a esos jugadores que hiciste debutar en la primera?
Tomás Jacob, Marco Campagnaro, Marcos Benítez, Nazareno Funez, Marcos Portillo, Martín Luciano y Román Bravo. Después, los que estuvieron conmigo en la reserva y subieron, Genaro Rossi, Ian Glavinovich, Tomás Berardozzi y Marcelo Esponda, que si bien era suplente formaba parte del plantel. A Nazareno Funez, que bajó a la reserva, lo reacomodamos y regresó a la primera. A Jeremías Pérez Tica y Julián Aquino los pudimos potenciar y tuvieron una chance en la selección argentina Sub 20. Y hay toda una camada que subí de las inferiores a la reserva, caso Tomás Pérez, de la categoría 2005, que para mí va a ser el volante central de la primera, Giovani Chiaverano, Pablo Altamirano, Fabricio Tirado, Ignacio Canteros, Francisco Sciarini, Urquía. Son jugadores que hoy tienen entre 20 y 25 partidos en la reserva.
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¿Cuál es el balance?
Altamente positivo. En el aspecto competitivo fue muy importante. No solamente terminamos quintos sino que estuvimos entre los cinco mejores durante todo el torneo. Habla de una regularidad, siendo que en la reserva se muta todo el tiempo, porque el día anterior a jugar desde la primera te bajan dos o tres jugadores de características distintas a lo que tenías pensado y debés desarmar y rearmar el sistema de juego.
¿Considerás que se logró ese vínculo tan necesario entre la primera y la reserva?
Estuvo y tiene que seguir estando. La reserva es funcional a la primera. Si trabajás en forma aislada, la primera no puede descargar a esos jugadores que necesitan sumar minutos en reserva. Otra cosa que debimos hacer fue cubrir todos los huecos en la primera cuando se lesionaron muchos jugadores.
Por esa relación tan estrecha entre la primera y la reserva, ¿entendés que Heinze quiera una persona de su confianza en vez de que sigas vos?
Creo que hice méritos para seguir. Todo el tiempo hice lo que el presidente me pidió, que forme jugadores y los prepare para la primera. Quedó de manifiesto en la cantidad de jugadores que en un año integraron la primera. Por lo que yo vi de cómo juegan los equipos de Heinze, Argentinos y Vélez, con dinámica, verticalidad y mucha movilidad del mediocampo, yo hago prácticamente a lo mismo. Podía adaptarme a lo que quiere.
¿La repercusión de la llegada de Heinze responde a lo que significa su figura?
Por repercusión es un golazo, importantísimo por lo que fue como jugador. Lo ves reflejado en el hincha, que está enloquecido. Alguno me preguntó si estaba a la altura de Martino y de Bielsa. No es lo mismo. Heinze no lleva tantos años de DT como Martino o Bielsa, que dirigieron selecciones y en Europa.