Iglesia
Sábado 05 de Noviembre de 2016

José Mujica dijo en un encuentro mundial que el Papa "honra a la humanidad entera"

El ex presidente uruguayo defendió las posiciones del pontífice durante una reunión de dirigentes de movimientos populares.

El ex presidente uruguayo José Mujica aseguró ayer en el Vaticano que el papa Francisco "honra a la humanidad entera" e instó a "ayudarlo lo más posible", indicando que "mientras estemos vivos estaremos respaldando sus luchas quijotescas".

En su discurso en la tercera jornada del III Encuentro Mundial de Movimientos Populares, el ex presidente uruguayo planteó además que "la civilización no tiene un gobierno político, sino impuesto por el mercado" y criticó la participación en política de "quien le gusta mucho la plata" y la "atroz concentración de la riqueza" en el mundo.

"El Papa tiene una dimensión continental. Habla en nuestro idioma, tiene nuestras tradiciones pero está utilizando las reservas minerales de la Iglesia en sentido social. Esta dándole un sentido al credo cristiano en su mejor época y mejor tiempo", aseguró el ex mandatario ante una consulta de Télam.

"El Papa honra a la Iglesia, a su Iglesia, pero además honra a la humanidad entera. Los que son creyentes y los que no tenemos la obligación de creer en su mensaje", dijo Mujica, quien señaló que "estaremos siempre, mientras estemos vivos, respaldando las luchas quijotescas" del pontífice.

En un discurso, Mujica rechazó que sus críticas al consumismo sean "una apología de la pobreza" y aseguró "que la tierra no debería ser propiedad privada".

El ex presidente de Uruguay participó en el tercer día del encuentro que, en el Colegio Pontificio Maria Matter Ecclesiae, congregó a 200 delegados de movimientos populares de los cinco continentes.

"La civilización no tiene gobierno político, sino impuesto por el mercado. Y es impotente de tomar medidas que debieran cubrir todo el planeta. Sabe lo que tiene que hacer pero no lo hace", indicó Mujica al recomendar que "al que le guste mucho el dinero que se dedique a las profesiones de comercio, a la banca sobre todo, o a la industria, y que pague impuestos. Pero que no mezcle", aseveró.

En ese sentido, consideró que "se vive para la política, pero no es una profesión para vivir. Hay que comer, tener techo, pero no mucho más. Porque es una pasión. No es una profesión y por lo tanto no creo que tenga que ser cultivada por todo el mundo".

Mujica llegó ayer a Roma junto a su esposa, Lucía Topolansk,y el secretario de relaciones internacionales de la central sindical uruguaya Pit-Cnt, Fernando Gamberra.

El ex mandatario indicó también que "la religión contemporánea es hacer plata, enriquecerse y triunfar. Estamos fritos. Yo pertenezco a una sociedad pecadora por ingenuidad. Si no cambia la cultura no cambia nada".

También disparó contra la concentración de la riqueza, afirmando que en "el mundo en el que estamos viviendo es atroz la tendencia a la multiplicación de la desigualdad. En nuestra América Latina tan rica y vasta en recursos, 32 personas tienen lo mismo que 300 millones. Y eso no es lo peor, sino que su patrimonio crece al 21 por ciento anual, muy por encima del crecimiento del PBI".

De cara a delegados de un centenar de organizaciones, Mujica resaltó el rol del trabajo y aseguró que "el que no trabaja está viviendo a costilla de otro que trabaja".

"Y vivir es consumir. Pero la vida no es para gastarla solo trabajando. Necesita tiempo para el ejercicio de la libertad. Cuando decidís lo que hacés con el tiempo libre de tu vida. No se puede vivir fusilado por las señales del mercado que nos obliga a comprar y comprar", agregó.

Mujica, también, realizó una defensa de la política. "La sociedad siempre tuvo conflictos y siempre los tendrá, por perfecta que sea. Tener conflicto es inevitable, como las arrugas y las canas. Alguien tiene que atenuar esos conflictos y administrarlos. Precisamos de la política para que exista la sociedad, nuestro mayor bien común", sentenció.

También pidió "no cometer el error de despreciar a la política porque sería igual a comerse el futuro".

Durante su discurso de casi una hora frente a 200 delegados de organizaciones de todo el mundo, hizo mención a la coyuntura latinoamericana y pidió: "que las derrotas no nos paralicen".

"Pertenezco a una América que está medio intrigada porque está fulano y el otro; pero hemos tenido dictaduras en la que nos mataron a palos. No es para tanto pesimismo ahora, y si tenemos eso es culpa de nuestros errores", aseveró Mujica a modo de autocrítica.

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