Para el segundo programa de la nueva temporada, Susana Giménez invitó a la flamante esposa del
futbolista Maximiliano López, es decir Wanda Nara. Aunque la rubia modelo pronto aclaró que no le
gustaba mucho que la llamaran "de López
Vestida sobriamente, con una pollera negra de seda, blusa blanca y elegantes estiletos, Wanda
entró todo sonrisa el living más famoso de la televisión y enseguida aclaró que a su familia no le
gustaba demasiado que la presentaran como Wanda de López “porque se pierde el Nara”
explicó.
Enseguida contó que habían descartado Saint Tropez como destino de bodas porque no tenían
demasiado tiempo “Nos fuimos al sur pero no fue mucho luna de miel porque Maxi es
redeportista y me llevaba a hacer trekking y yo quedaba muerta” dijo entre risas la modelo.
Después dijo sentirse sorprendida por la repercusión que había tenido su casamiento.
“La verdad es que no me esperaba tanto revuelo porque queríamos hacer apenas un té y la
wedding planer muy astutamente nos vendió todo", y agrego con humor “con la plata que cobró
se debe estar haciendo alguna casa en un country” .
Sin embargo reveló que contrariamente a lo que se había dicho, ella también había contribuido
a pagar la fastuosa boda, ante el estupor de Susana que exclamó: “No puede ser, si él es más
rico que vos”. Risas.
Con respecto a su vida en Rusia, en donde su esposo juega en el FC Moscú, Wanda contó que
todos los días va al gimnasio, visita a las esposas de otros jugadores argentinos y no mucho más.
“A veces salgo a pasear con el auto pero ya me perdí un par de veces” contó.
Para el final y de vuelta a los detalles del reciente matrimonio, Wanda mostró el anillo de
bodas, nada ostentoso (“la gente piensa que me regaló un superdiamante pero nada que
ver”) y agregó que junto a Maxi llevan una vida muy tranquila. “Le cocino milanesas,
sopas, pastel de papas y la verdad es que me gusta vivir allá”, dijo al final.



























