El avance de las nuevas tecnologías hace que muchos ya hayan visto todos los capítulos, otros ninguno o pocos y habrá quienes lo sigan por la tevé de aire. Para todos los casos vale adelantar que el pulso de "Rizhoma Hotel" es de una propuesta que va al hueso.
Porque en los 25 minutos de cada capítulo tiene la intensidad suficiente como para resolver una trama con su debido principio-nudo y desenlace sin que queden cabos sueltos. O sí, quizá algunos, para corresponder con el guiño del título, ya que rizoma, sin h, tiene que ver con historias que empiezan aquí y pueden terminar más adelante. Quizá eso también la convierta en más atractiva.
El arranque con "Te gusta" fue de alto impacto. Benjamín Rojas -que vuelve a parecer en el mismo rol de futbolista muchos capítulos más adelante- se topará en el cuarto de hotel con la mujer de un amigo y representante, interpretada por Gimena Accardi. Habrá una traición al vínculo de amistad, una seducción mal entendida y una violación. El tratamiento cuidado hará que la escena fuerte quede atrás y la resolución permita un respiro para alivianar la tensión.
Ese comienzo es apenas una imagen de "Rizhoma Hotel", pero no es el común denominador. Porque la violencia aparecerá más atenuada en otras historias y habrá lugar para un romance con traición incluida, como el que se vio el último viernes al aire con la participación de Brenda Gandini y Nicolás Vázquez en "El reencuentro".
"Rizhoma Hotel" no sólo hurga sobre los vínculos de pareja sino que también cuestiona al poder. Lo hará en una abierta crítica al machismo cotidiano, también para desnudar a un alto referente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) o al mismísimo presidente de la Nación, como en el capítulo que se verá más adelante donde brillan Luis Machín y Martina Gusmán.
Entre cuatro paredes todo puede pasar, hasta lo que perturba y hace que miremos para el costado. Y en ese costado del "Rizhoma Hotel" hay historias para mirarse en el espejo.






























