Ricardo Fort presentó a sus hijos mellizos concebidos por alquiler de vientre
Se llaman Felipe y Marta y en febrero cumplen 6 años. El millonario contó detalles del
proceso para tener hijos mediante este método válido en Estados Unidos. “Vas a la
clínica y te dan un catálogo con todas las madres y elegís", y reveló que su padre le regaló lo más
importante que tiene en su vida: sus hijos.
30 de diciembre 2009 · 10:38hs
Su forma de ser padre abrió un debate moral y ético en la opinión pública. Si los chicos son
felices o no sin madre, es la principal queja. Sin embargo, el excéntrico millonario Ricardo Fort
está muy seguro de la familia que tiene y presentó en sociedad a sus hijos, Felipe y Marta.
Los pequeños, que este próximo 24 de febrero cumplirán 6 años, fueron concebidos mediante el
método de alquilar el vientre de una mujer en California, Estados Unidos. “Vas a la clínica y
te dan un catálogo con todas las madres posibles. Además de elegir si vos querés una chica rubia de
ojos celestes o una morocha, tenés a disposición su historia clínica. Yo busqué que no tuviera
antecedentes de cáncer ni ninguna enfermedad rara, me fijé que los abuelos hayan sido bien
longevos... Y también busqué que no hubiese antecedentes de calvicie, porque en mi familia todos
tenemos mucho pelo”, contó Fort en un reportaje para la revista Gente.
Luego de la elección de “la donante”, la compañía se encarga de buscar una madre
para que lleve el embarazo, “la portadora” que recibe una importante cantidad de óvulos
de "la donante" ya fecundados. La portadora,a quienes los nenes visitan, sólo funcionó como un
horno”, grafica Fort. A continuación, en una entrevista íntima, el hombre del momento cuenta
con lujo de detalles el increíble proceso que atravesó para convertirse en padre.Después, y con
abogado de por medio, quedan establecidas ciertas cláusulas con respecto al embarazo.
“Cada dos meses volaba a Los Ángeles para visitar a la portadora. Además, hablábamos casi
a diario por teléfono. El día anterior a que nacieran los chicos me llamaron a Buenos Aires para
decirme que había roto bolsa. Esa misma noche tomé un avión y, a las corridas, llegué al parto y me
dejaron cortar el cordón umbilical de mis hijos”, explicó.
Como todo padre primerizo, Ricardo también tuvo sus momentos de torpeza cuando los recibió en su
casa: “Estuve tres meses criándolos solo. Cambiándoles los pañales, dándoles de comer,
bañándolos... Me volví loco. No dormía. La primera vez que lloraron sin parar llamé a la pediatra:
‘Vení a verlos, porque están mal’, le rogué. La mina vino, les dio dos palmadas en la
espalda, los durmió... ¡y me cobró mil dólares! Ahí resolví que nunca más llamaba a la
pediatra”.
Por otro lado, Fort también destacó la ayuda de su padre en el tratamiento. “Estábamos en
Alemania. Lo encontré en el aeropuerto de Frankfurt para ir juntos a una exposición de chocolates
en Colonia. Y en el aeropuerto le mostré la carpeta explicativa que me habían dado en la clínica.
Le dije que quería tener hijos, que había un método... Se quedó callado. Repetí toda la historia y
a la segunda vez me dijo que sí. Y me dio la plata... Mi viejo me regaló lo más importante que
tengo en la vida: mis hijos”, dijo entre lágrimas el nuevo mediático.