Fueron las escaleras de calle Laprida. A los 17 años, su descendente oscuridad funcionó como un llamador impostergable. Allí Gustavo encontró cómo canalizar una pasión que lo atraviesa hasta hoy. Los talleres del grupo Arteón fueron su escuela y un 25 de mayo de 1990 la idea de formar una agrupación de teatro comenzó a tomar sentido.
Rody Bertol, según lo apodó una tía, cuenta que ese día en un bar cerca de la Terminal de Ómnibus tuvo una conversación con el dramaturgo y crítico Alberto Ure que cambiaría para siempre su vida y la del teatro de Rosario. Salían de un panel de la bienal Rosario Imagina en el Patio de la Madera y Bertol confesó su intención de montar a Sófocles y su preocupación por cómo hacerlo. “Yo te ayudo”, recibió como respuesta. El 31 de agosto de 1991 “Edipo Rey” subió a escena y nació el colectivo teatral Rosario Imagina.
Bertol fue reconocido el 2 de marzo de 2017 por el Concejo Municipal como director y dramaturgo distinguido de la Rosario que lo vio nacer un 14 de noviembre de 1958. En sus considerandos, la autora del proyecto, la concejala Norma López, no se refería solamente al aporte del teatrista a la cultura local, sino también a su compromiso político. Rosario Imagina compartió el galardón.
A 30 años de aquella primera función, mucho teatro y muchos otros apasionados, más de 200 actores, actrices y técnicos, han pasado por las tablas de Rosario Imagina y han marcado a fuego la mayor de sus virtudes: un proyecto, ante todo, colectivo.
Imágenes de las obras y sus protagonistas en "Retrospectiva de Rosario Imagina 1991-2020"
A pisar las tablas
Tras la experiencia postbienal y del impulso de reescribir a Sófocles, el grupo retomó obras y autores clásicos como “El sueño” (1993) y “La sonata de los fantasmas” (1999) de August Strindberg, “Pasos” (1996) de Samuel Beckett y “Exiliados, las cuatro estaciones” (2001) de James Joyce.
Ese mismo 2001 se abre una otra puerta de Rosario Imagina, la de los autores argentinos. “Cerca” es testigo de la relación como teatrista y como psicólogo de Bertol con su par, el psiquiatra Eduardo Tato Pavlovsky. Ese año vendrá pegada “Mateo” de Armando Discépolo, “Los invertidos” (2007) de José González Castillo, cuando el grupo aborde además a un autor rosarino, Leonel Giacometto y su “Hotel Capricornio”, y “Los días de Julián Bisbal” (2009) de Roberto Cossa. Como una forma de zambullirse en los festejos veinteañeros y como tributo al maestro que ayudó a levantar el primer telón, en 2010 la agrupación presentó “La familia argentina” de Ure.
Bertol rodeado de sus fantasmas e intérpretes en la obra "Los invertidos" de 2007 / Diario La Capital / Sergio Toriggino.
En 2003 Rosario Imagina le encara a un retrabajo de autoría grupal que desemboca en la comedia dramática “¿Quién quiere patear el tacho?”, mientras Bertol fantasea con incorporar al público en el escenario. De esa misma cosecha es la primera versión de “Lo mismo que el café” basada en textos de Antón Chejov, que tendrá su versión 2.0 en 2005 junto a “Artificio casamiento”, otro montaje con el público entre los intérpretes. Mientras en noviembre de 2004, Bertol presenta su libro "La estrategia del colgado" y basado en éste ofrece seminarios sobre "La memoria y el olvido en la puesta en escena". El director rosarino asimismo fue durante añísimos docente de la Escuela Provincial de Teatro y Títeres N° 5029 de Moreno y Viamonte.
Ética y estética de Rosario Imagina
Otra metáfora sobre la violencia social escrita y dirigida por Bertol es “Rezo por mi”, también de 2010, así como las tragicómicas “Una idea para una pequeña obra” (2012) y “Bajo un cielo de verano” (2013 y 2014).
Más y más colectivo
“Heroínas” es de 2015, también funcionará como velita de cumple, pero sobre todo afincará la voluntad de Bertol de que Rosario Imagina sea un ámbito real de participación artística. Un equipo de más de 30 actrices y directores montó un impactante teatro de cercanía con íntimas confesiones de grandes mujeres. La obra se siguió haciendo con múltiples elencos y en 2020 tuvo una bella versión audiovisual aún disponible en la plataforma Youtube. También es de ese año “El hijo de Agar” con foco sobre el aborto.
Qué identifica a Rosario Imagina
La particularidad de “Enter Dylan” es su intensa coralidad para atravesar la tragedia del desamor. Durante 2016 en teatro, y luego en bares y en otras localidades, la obra desandaba textos inspirados en el rocker norteamericano en formato de solos con un elenco fijo al que se agregaba un intérprete invitado en cada función.
El site de la agrupación ofrece información detallada sobre su repertorio a través de 30 años
En 2017 y 2018, “El arbolito rojo” se convirtió en un ensayo público gratuito de textos casi biográficos de Bertol desplegado en un ámbito muy especial: la propia sala del grupo. La puesta formó parte en 2020 del ciclo televisivo “La seguimos en vivo” del Ministerio de Cultura de la provincia de Santa Fe.
Para 2019 había nacido la “Trilogía de Rosario Imagina”, cuando se sumaron a esa misma revisión del autor de sus escritos y pensamientos “3CV 7 Mares” y “Cuando nadie te nombre”, dos obras que tuvieron un recorrido inesperado. Para no aflojarle a la pandemia cuando en 2020 los teatros se cerraron, sus fragmentos y otros textos mutaron en experimentaciones radiofónicas. Para 2021 Rosario Imagina está preparando "Aquella vez", una obra iluminada por los recuerdos de Bertol sobre su madre, recientemente fallecida por Covid.
Deseos para Rosario Imagina