Malandro es un verdadero “OG”. Rapero de corazón, fue uno de los pioneros del trap en Argentina, mucho antes de que el género fuera mandato de mercado. Con los pies siempre en el barrio (en el norte del conurbano bonaerense) y en el barro, es uno de los artistas más versátiles de la escena. Sólo en lo que va de 2025, sacó colaboraciones con el Duki, El Polaco, The La Planta y Daniel Melingo, entre muchos otros. Este viernes 23, desde las 20, vuelve a Rosario para celebrar su Jolgorio en Refi (Vélez Sarsfield 641).
Antes conocido como Malajunta, y con 40 años, se afirma en una autenticidad que no puede inventarse. Con todas sus canciones (que a esta altura, tras más de una década de trayectoria profesional, se cuentan de a cientos), y a través de distintos géneros, defiende la "poética, sin chamu ni autotune", como dice uno de sus temas. Cuenta historias de los barrios populares, del “ghetto”, desde la pertenencia y sin pose, lo que le valió el respeto de su comunidad y sus pares.
Malandro arrancó en otra forma del arte urbano, haciendo graffitis, y no abandonó del todo el costado gráfico: suele ilustrar las tapas de sus singles o discos con dibujos propios que muchos de sus seguidores han trasladado con tinta a sus pieles.