Pasó una década desde que Los Besos lanzó sus dos primeros EP, y empezó la seducción. Oído a oído, corazón a corazón, cuerpo a cuerpo, comenzaron a enamorar sutil pero fulminantemente a las audiencias que llegaban a esas melodías fantásticas, esas letras irresistibles y la voz hipnótica de Paula Trama. En los últimos años, pegaron un salto de popularidad, acompañados por la consolidación de un sonido tan propio como irreductible. Este jueves 23 de noviembre, a las 21, llegan a Casa Brava (Pichincha 120) para repasar su repertorio y adelantar su inminente nuevo disco.
La banda viene de posicionarse como uno de los proyectos indies más cautivantes de la escena nacional. En 2022 giraron por Madrid, Barcelona y Bilbao con su “Nadie duerma tour”, que cerraron con un show en el mítico Teatro El Nacional en Calle Corrientes. En el medio, pasaron por todos los recintos y festivales clave del circuito porteño, recorrieron el país y pasaron largas horas en su estudio El Precioso para crear nuevo material. Tras varios EPs y dos álbumes (“Copia viva” de 2018 y “Matemática sentimental” de 2019) publicados a lo largo de su carrera, en febrero de 2024 lanzarán su próximo disco, sobre el cual prefieren todavía guardar cierta reserva.
“El disco tiene una participación musical que cambió bastante el sonido, que tiene que ver con la incorporación de Rosa Nolly, la saxofonista. Pero aparte la manera de componer y de producir se transformó, empezó a ser más intensa. Sobre todo porque el proceso de grabación y de producción, a diferencia de otros proyectos y otros discos, fue en nuestro estudio propio, así que le dedicamos mucho más tiempo, más sesiones, más encuentros”, contó Paula Trama en diálogo con La Capital.
En este contexto, la gesta de los temas en sí misma se vio modificada por la dinámica de composición. “Hay un trabajo ahí con la canción que es distinto a otro momento, que tenía más que ver con llevarlas al formato de la banda. En este caso es un trabajo más arreglístico, de pensar las canciones más en profundidad, con texturas nuevas, con climas distintos de canción a canción. Hay varias con formatos en los que una parte de la banda no toca y otra sí, por ejemplo”, adelantó la cantante.
Los Besos se autopercibe como una “pequeña orquesta art pop”, que se completa con Victor Rallis en trompeta y coros, Rosa Nolly en saxo, Peta Berardi en teclados, Sebastián Rey en bajo, Ariel Chisleanschi en batería y Federico Fragalá en teclados. Juntos, componen una formación que lleva la canción como pulso vital, como bandera. Pero en la banda surgida en Capital, las canciones no son ni pretenden ser estandartes con simbolismos fijos ni universales, sino más bien pequeños universos afectivos donde las emociones pueden cobrar unas formas y después otras, apegarse y desapegarse a unos y otros significantes. Si hubiera que hacer el esfuerzo de ubicar el ineludible encanto de la banda en algún lado, quizás podría encontrarse ahí, en ese tejido de intensidades intercambiables.
Del nuevo trabajo, también puede anticiparse que contará por primera vez con dos artistas invitados (una es Barbi Recanati, que aparece en el single “Un preámbulo”), y que saldrá acompañado (al igual que “Copia viva”) por un libro/cancionero en formato físico: “Es un cancionero de este nuevo disco y del disco anterior, pero además es un diario de grabación con notas. Va a ser un objeto con cierto plus de fantasía y de algo propio de la banda que tiene que ver justamente con la escritura”, apuntó Paula.
Es que hay algo eminentemente poético en la propuesta del grupo, y que no tiene sólo que ver con que su cantante y guitarrista sea poeta: Trama publicó los libros “Señora Fantasía” con la editorial Neutrinos (entrerriana con sede en Rosario) y “Canción, contá conmigo” con el sello local independiente Danke. Hay también una sensibilidad peculiar, un vocabulario en la forma de percepción y construcción de mundos, e incontables versos que rebozan métrica y musicalidad poética. Los Besos son incluso responsables de uno de los pocos (sino el único) pogo poético del país: el que se arma en los shows cuando suena el hit “La cascada de tu pelo enredado”, compuesto sobre el poema homónimo de Francisco Garamona.
La cascada de tu pelo enredado - EN VIVO en TEATRO YORK
En esa identidad de escritora, Paula distingue los procesos de composición poética y musical, a pesar de la proximidad a veces aparentemente indisociable de ambos universos. “La escritura musical es más un suceso, un flechazo repentino ante el cual yo quedo como atravesada, a diferencia de la escritura poética que tiene que ver más con estar en remojo, como con cierta pausa e introspección. Esa escritura tiene más que ver con una irradiación de esa introspección que con un flechazo”, detalló la artista. En las canciones, según dice, aparecen los mundos que la preceden, que se van armando con la coyuntura, permeada por las películas, libros, discos y vivencias que marcan cada momento.
En este sentido, uno de los temas invocados por la coyuntura reciente fue la “Canción del Balottage” (del EP “Helados verdes” de 2017), donde ciertos “símbolos políticos” se articulan con una historia de amor. “Esos cruces para mí son lo mejor porque multiplican la intensidad de las aventuras y desventuras políticas y las aventuras del romance y la amistad. En el caso de ‘Telón’ también, se cruza la Marcha Peronista y genera una mezcla de fantasía y espíritu militante, que se arma y se desarma, que no está instalado y cerrado sino que se deja que respires una cosa y a la vez otra”, elaboró Trama.
Las presentaciones de Los Besos en vivo suman otra dimensión a esa “fantasía” sobre la que insiste Paula. Recientemente, se embarcaron en un elaborado trabajo sobre lo estético, escénico, y performático, para dar “más espectáculos que recitales”. Se trata de un “descubrimiento reciente” que quieren seguir profundizando para lo que será la presentación del próximo disco.
“Descubrimos que hay una teatralidad que vive en las canciones. Para que esa teatralidad viva en el espacio escénico hay que construirla y tomarla en cuenta en cada uno de sus detalles”, explicó Trama sobre esta faceta de la banda. El trabajo comenzó con la llegada de Fede Castellón al equipo, encargado del vestuario, el estilismo y “la incorporación de ciertos elementos que aparecen de acuerdo a las canciones”.
Después, sumaron otras dos personas para integrar “un lenguaje corporal que se diera la mano con lo que estaba pasando en las canciones” y “crear la escena más integralmente como si fuese un recorrido narrativo”. Esas continuidades narrativas entre un tema y otro, también pensadas cuidadosamente desde el armado de las listas, no tienen que ver con una concepción tradicional de aquello con un comienzo, conflicto y desenlace, sino con los recorridos energéticos y emocionales que van armando las canciones. “Nos gusta ir jugando para un lado y para otro con eso”, concluyó Trama.