Los Simpson han perdido su casa por impago de la hipoteca, según cuenta el último capítulo de la
serie emitido en EE.UU., una parodia de la crisis de las hipotecas basura o "subprime" y del drama
que viven actualmente miles de familias en este país.
En el episodio emitido por la cadena Fox, Los Simpson reciben una carta comunicándoles la
revisión de su hipoteca a tipo variable, un día después de haber celebrado una gigantesca fiesta de
carnaval financiada con el segundo crédito sobre su casa.
En EE.UU., es posible obtener un tipo de hipoteca llamada "home equity" y que permite al
propietario acceder a la cantidad ya pagada al banco por su vivienda si necesita dinero en
efectivo.
Esta práctica ha provocado que muchas personas utilizaran durante años su propiedad como
"cajero automático" y, al igual que en el capítulo de Los Simpsons, la "fiesta" terminó y muchos
acabaron debiendo al banco una cantidad superior a la solicitada inicialmente.
Como les ha ocurrido a millones de familias en EE.UU., los Simpson descubren, además, que la
revisión de tipos de su hipoteca dispara la cuota mensual hasta una cantidad astronómica e
imposible de pagar (...) y acaban perdiendo la casa en una subasta pública.
Según datos del pasado enero, 274.399 viviendas -una de cada 466- fueron ejecutadas por los
bancos en Estados Unidos, un 18 por ciento más que el mismo mes de 2008.
En la serie de televisión, la casa de Los Simpson acaba en manos de Ned Flanders, el mojigato
vecino de Homero Simpson, que compra la casa por 100.001 dólares y se la alquila a sus antiguos
propietarios para no dejarlos en la calle.


































