Josefina Scaglione está orgullosa de haber sido nominada al premio Tony, el
Oscar del teatro de Broadway, aunque deslizó que su candidatura podría haber sido motivada por la
muy buena repercusión" de la "West Side Story". Así y todo, en diálogo con Escenario desde su casa
del Midtown de Nueva York, enfatizó: "Ya estar nominada es lo importante, más allá de lo que
pase".
La actriz y cantante rosarina encabeza el elenco de 30 artistas que protagoniza
la pieza de Arthur Laurents, que por primera vez se pone en escena con parlamentos en castellano.
Está en cartel desde el 19 de marzo en el Nederlander Theatre, con ocho funciones semanales, con
localidades agotadas, en una sala con capacidad para 1.800 personas.
—¿Esperabas esta nominación a mejor actriz de musical?
—No estaba muy pendiente. Más que nada traté de relajarme para no estar
pendiente de esto así que fue una sorpresa. Consideraba que lo que estoy haciendo tuvo muy buena
repercusión y cabía la posibilidad de ser nominada. Pero ya estar nominada es lo importante más
allá de lo que pase. Es un honor estar considerada en la misma categoría que mujeres que tienen
tanta trayectoria, independientemente del resultado.
—¿Cómo vivís ser protagonista en Broadway?
—Es un desafío. Creo que eso es lo que hace que me guste tanto porque si
deja de ser un desafío cada noche se torna aburrido. Así que todas las noches es un viaje. Es
buenísimo seguir encontrándole cosas nuevas al personaje e ir descubriéndolo. Nunca se termina de
descubrir del todo pero uno siempre quiere probar cosas nuevas e innovar.
—¿Trabajar en la meca del teatro del mundo es como te lo imaginabas?
—Yo no soy de imaginarme mucho como sería. En realidad vine con la mente
abierta a ver cómo era, no tanto a compararlo con cómo yo me lo imaginaba porque no me lo imaginaba
de mu+chas formas. Lo que sí es increíble la dedicación con la que trabajan acá. Cuentan con
muchísimos recursos, es gente muy entrenada, muy talentosa, el elenco es maravilloso y es un placer
trabajar así.
—El Tony es el Oscar del teatro y serías las primera argentina nominada y que podría
recibirlo ¿qué expectativas tenés con eso?
—Es fuerte ¿no?. Me da mucho orgullo y mucho placer estar representando a
mi país en algo tan hermoso.
—Llegaste a Estados Unidos para la elección de Barack Obama. ¿Creés que la
nominaciones tienen algo que ver con el cambio político?
—Eso me lo han dicho mucho. Se le está dando mucho lugar al latino, al
inmigrante, hay una aceptación. Realmente, que el año pasado haya ganado el Tony "In the Hights",
que es Lin-Manuel Miranda, que es latino; que este año me nominen a mí, es un indicio. Es como una
apertura mental que está buenísima. Además es la primera vez que la obra tiene parlamentos en
español, además de inglés.
—¿La crisis afecta al teatro?
—No, lo que pasa es que somos una obra que recién abrimos y segundo que es
el revival más esperado del año. Pero sí han cerrado muchísimos shows de Broadway, han cerrado
muchas cosas acá. Por lo que me cuentan los que la viven es bastante grande, pero yo no lo viví
tanto porque llevo acá poco tiempo.
—¿Ya te sentís una estrella consagrada?
—No... ¿cómo me voy a sentir una estrella con 21 años? Tengo mucho por
recorrer todavía. Sí me siento muy realizada... Miro lo que hice y dónde estoy y realmente es muy
importante y está bueno reconocérmelo a mí misma, pero no una estrella. Me parece que esas palabras
no me gustan mucho, ni la famosa y esas cosas porque no se trata de eso. Se trata del amor que
tengo por lo que hago y adónde me va llevando.
—¿Cómo vas a soportar esperar hasta junio para la entrega de los Tony?
—Soy medio extraterrestre pero no soy muy ansiosa. La verdad no estoy para
nada expectante, feliz de estar nominada y cuando llegue el día ahí estaré ansiosa por el
resultado, pero no estoy pensando ahora porque no quiero que eso modifique mi forma de trabajar ni
mi vida. Uno sigue. La obra sigue siendo la misma y uno sigue poniendo el mismo empeño estando
nominado o no. Y si eso viene además de la nominación es una bendición y voy a estar súper feliz,
pero hoy es una felicidad y un honor enorme.
—¿Te considerás una artista competitiva?
—Sí... No. Me considero una persona muy tranquila y competitiva conmigo
misma así que en realidad necesito encontrar mi espacio de tranquilidad y relax.
—¿Qué les recomendarías a tus ex compañeros si quisieran estar en tu lugar?
—Perseverancia, constancia, mucha dedicación y amor y pasión por lo que
uno hace. Y dejar que la vida fluya y ser muy constante y elegir inteligentemente lo que el corazón
te dicta.
—No se te pegó el acento...
—No... Sigo siendo rosarina para hablar y me como todas las eses. Eso no lo cambio más
(risas).