Humorista, periodista, guionista, la cara más simpática de la pantalla desde los '80 y hasta el día de su muerte, Jorge Guinzburg ha dejado una huella imborrable en la profesión de ser uno de los mejores entrevistadores de la televisión. Su aspecto y su actitud causaron simpatía de cientos de miles de argentinos que siguieron su carrera a través de la radio, la televisión y el diario.
Hombre de oficios, padre de 4, merecido ganador de innumerables reconocimientos, este año se celebra el aniversario de su nacimiento, el número 73. Su larga trayectoria ha convertido su nombre en un símbolo popular que fue parte de uno de los momentos claves en la historia de la televisión argentina.
Infancia y juventud
Jorge Ariel Guinzburg nació en Buenos Aires el 3 de febrero de 1949 y se crió en el barrio porteño de Flores. Pero pronto se hizo evidente que el niño sufría de problemas de asma y la solución que los médicos le ofrecieron fue mudarse a Capilla del Monte, en provincia de Córdoba, debido a que las condiciones climáticas eran optimas para lidiar con los problemas respiratorios.
En las sierras de Córdoba, los Guinzburg encontraron trabajo atendiendo una hostería lo que les permitió mantenerse durante diez años, pues cuando Jorge tenía 10 años, la familia decidió volver a Buenos Aires, a una zona más cercana a Villa del Parque.
Jorge conoció a Carlos Abrevaya cuando ambos cursaron sus estudios secundarios y se graduaron juntos en el año 1966. Juntos también se embarcaron en sus estudios universitarios en la carrera de Derecho, que al poco tiempo abandonaron. Pero sin dejar de lado los estudios, Guinzburg eligió inscribirse en el Profesorado de Arte Dramático. Mientras, Jorge se desempeñó en otros oficios como taxista o vendedor.
La llegada a los medios
Estuvo un buen tiempo trabajando pero los sueños son más fuertes y junto a Carlos comenzaron a buscar su oportunidad dentro del humor y la radio. Así fue como llegaron, en 1971, a "Pinocheando", el ciclo conducido por Juan Carlos Mareco en Radio Rivadavia. Un poco después, en la misma emisora, volvieron como guionistas para el "Fontana Show" de Cacho Fontana.
También comenzaron a publicar para medios gráficos. En 1972 entraron al personal de la revista Satiricón, en 1977 comenzaron a publicar en el diario Clarín una tira cómica llamada "Diógenes y el Linyera", que se publicaba con ilustraciones de Tabaré. En 1978 entraron en la revista Humor.
Las puertas se abrían para un Guinzburg que dominaba cada vez más la narrativa del humor y finalmente llegó, en 1982, la oportunidad de hacerse de un lugar en la televisión. Contratado por Tato Bores, trabajó como guionista en su programa, y luego, en 1984, volvió a compartir la experiencia con Abrevaya en el ciclo radial "En ayunas", que se extendió por cuatro años.
La Noticia Rebelde
En el año 1986 llegó al aire el programa que cambiaría la carrera de Guinzburg y el curso de la televisión argentina. De la mano de Raúl Becerra, Adolfo Castelo, Jorge Guinzburg, Carlos Abrevaya y Nicolas Repetto se inauguró el ciclo de "La Noticia Rebelde", un programa de televisión que parodiaba a "La novicia rebelde" y que se dedicaba pasar noticias e ironizar sobre ellas.
El programa estuvo al aire hasta mediados de 1989, aunque en el transcurso de los años el equipo de conductores sufrió algunos cambios. Luego de dos años, a comienzos de 1988, Guinzburg y Becerra dejaron el programa para trabajar en "Sin Red, el show de los enanos malditos".
El impacto del show fue tal debido, en parte, al período de censura que le había sido impuesto al país durante la dictadura y la posterior libertad, contexto en el que se enmarca el nacimiento del irreverente programa. Como si fuera un colmo, la producción se esforzó en incorporar nuevos integrantes pero el programa se detuvo en julio de 1989, cuando el nuevo gobierno de Carlos Menem lo retiró del aire al poco tiempo de asumir su presidencia de la Argentina.
Gracias a "La noticia rebelde" la figura de Jorge Guinzburg se popularizó. El humorista abordaba sus temáticas y se manejaba con sus invitados de una manera muy entretenida y particular pero sin insultar ni comprometer los contenidos.
LA NOTICIA REBELDE 1987 - Entrevista a Chespirito
La Biblia y el calefón
Desde su salida de "La Noticia Rebelde", Guinzburg participó de numerosos proyectos, como el programa televisivo "Peor es nada" (1990) o "Ilustres y Desconocidos" (1993), transmitido por TN. Pero en 1997 se inauguró un nuevo período con el programa "La Biblia y el calefón".
Conducido por Jorge, el ciclo era un espacio en el que el periodista y humorista sacaba a relucir sus habilidades como entrevistador, a la vez que tenía cuatro invitados especiales que interactuaban entre ellos. La canción del programa fue compuesta por el español Joaquín Sabina, quien luego fue invitado al programa en una de las entrevistas más recordadas por contar con la presencia también de Diego Armando Maradona, Charly García y Graciela Alfano.
El conductor estuvo al frente del programa hasta 2002 y retomó en 2008 pero, para tristeza de muchísimos argentinos, Guinzburg sufrió las consecuencias de su grave estado de salud que finalmente acabaron con su vida, por lo que este nuevo ciclo duró tan solo unos días.
Maradona en "La Biblia y el Calefón"
Vida privada y fallecimiento
Jorge tuvo dos grandes mujeres en su vida. Con su primera pareja tuvo a sus hijas Soledad y Malena, esta última sigue los pasos de su padre en el humor y los medios. Pero luego llegó Andrea Stivel, hija del productor y director David Stivel. Ambos se conocieron en 1986, en los pasillos de ATC, cuando él hacía "La noticia rebelde" y ella "Mesa de noticias". Guinzburg siempre se encargó de aclarar que la belleza de Stivel lo impactó desde el momento cero pero terminó por enamorarse al conocer su inteligencia y su sentido del humor.
En 1987 la pareja dio un gran paso y decidieron mudarse juntos. En diciembre de ese año nació su primer hijo, Sasha, y en octubre de 1989 el segundo, Ian. El matrimonio de Guinzburg y Stivel se vio fortalecido por los grandes intereses que compartían, como el humor y los viajes, y, según cuentan los medios, la pareja era tan unida que sólo logró separarlos la muerte del humorista.
Jorge Guinzburg falleció el miércoles 12 de marzo de 2008, luego de haber sido internado en la clínica Mater Dei seis días antes por la fractura de una vértebra. Su vida ya se había visto afectada por un cáncer de pulmón sobre el cual jamás decidió hablar públicamente. El día en que partió, tenía 59 años y sufría, además de la fractura, las afecciones provocadas por el cáncer: un derrame pleural y una neumonía.
Los canales TN, Telefe, Canal 13, Canal 9, Volver, TV Pública, y América TV colocaron el lazo negro al lado de su logotipo en homenaje a la pérdida que sufrían los medios, colegas y gran parte de la Argentina.