Gustavo Cordera murió y nació de vuelta, según su propia narrativa. En 2016, sus dichos sobre las mujeres, la sexualidad y las violaciones le valieron una contundente condena pública que incluso llegó a tener a instancias judiciales. Ese repliegue, más el posterior aislamiento propiciado por la pandemia, lo colocaron en un camino espiritual e introspectivo. Embarcado en ese proceso, hoy se afirma como un artista que todavía apuesta a la provocación y la rebeldía (para bien, para mal o para lo que sea).
Fuimos muchas las mujeres que participamos activa y convencidamente de las críticas y la cancelación a Cordera en 2016. Y aunque después vinieron reflexiones colectivas y subjetivas sobre los escraches y el punitivismo, es importante estipular que es desde ese lugar que se decidió hacer esta entrevista al músico, de cara a su presentación el viernes 15 de septiembre en la Sala de las Artes. Con una larga gira internacional a sus espaldas, y con varios shows por el país por delante, Cordera vuelve a Rosario con su Caravana Mágica para presentar la trilogía “Libres”, recientemente completada con la salida del EP “Espíritu” el pasado agosto.
“Es un momento soñado para mí. Después de muchos, vuelvo a las giras, vuelvo a los escenarios. Productores de distintas partes de América y también de Europa ya están poniendo los ojos en el proyecto, que es un proyecto presente, sin carga de nostalgia. La gente ya sabe que se va a encontrar con canciones nuevas, con un proyecto vital, vivo. Para mí, como artista, es un sueño seguir haciendo canciones después de tantos años”, elaboró Gustavo, amable y de tono calmo.
“Libres”, a través de sus doce canciones, da cuenta de forma elocuente del presente que menciona Cordera: una reconciliación y sanación (palabra sobre la que insiste a lo largo de la charla) interna que le permite seguir polemizando con el afuera. De hecho, ubica instantáneamente al nuevo material en su contexto post-pandémico. “Es un disco que atraviesa profundamente los cimientos de lo que fue, a mi entender, un ataque a las libertades individuales, a la humanidad. Como fuimos interpelados como especie sentí una necesidad muy grande de exponer lo que estaba sucediendo. Me di cuenta que la libertad no es algo que se reclama, sino que se ejerce. Y que los seres humanos habíamos perdido el ejercicio de la libertad”, elabora el ex Bersuit, dando cuenta claramente de su posicionamiento sobre las medidas sanitarias en torno al Covid-19. “Este disco lo que promueve de alguna manera es la libertad del cuerpo, la libertad de la mente y fundamentalmente la reconexión con el espíritu que es lo único invulnerable”, sumó.
Gustavo Cordera - Tiradera para Vos (Official Video)
“Te desafío a ver lo que te pasa / si te atreves a escribir sin complacer a la masa”, dice Cordera, contundente en “Tiradera para vos”, uno de los temas de “Mente” (segunda entrega de la trilogía) que más claramente dan cuenta de su actual lugar de enunciación. “Son canciones que respiran toda la libertad rockera que de alguna manera vine buscando durante tantos años de composición”, explica, que surgieron del “barro” de un “contexto amenazante”. En varias letras, el artista apunta filoso contra cierto pensamiento de “manada”, una ceguera, una “ingeniería social”, un conformismo. “Fui al hueso, no me guardé absolutamente nada. Y lo hice con toda la responsabilidad y conciencia de saber que eso me podía traer como consecuencia”, agregó, en referencia al “discurso hegemónico” de tiempos pandémicos.
De cierta forma, puede pensarse que Cordera siempre intentó ubicarse contra lo que en cada momento interpretó como las fuerzas dominantes. Si con Bersuit Vergarabat fue parte del cancionero oficial del estallido social de comienzos de los 2000 en Argentina, hoy con su propuesta solista busca canalizar una rebeldía ante “fuerzas que viven del conflicto, del odio, de estar dormidos”, según él mismo afirma.
Sobre la idiosincrasia y vigencia de la banda que lideró por veinte años, Cordera tiene una postura clara y enmarcada en el panorama partidario. “Todos los partidos políticos en un momento de oposición utilizaron canciones de Bersuit, el kirchnerismo, Macri. Y creo que a lo largo de la historia va a seguir pasando porque simbólicamente representan el descontento de la gente. Hoy Milei está usando ‘El estallido’ en su campaña”, refiere, aunque vale recordar que Bersuit intimó legalmente al candidato de La Libertad Avanza para que deje de utilizar este tema en sus actos.
La Sonora Dinamita & Gustavo Cordera - Yo Tomo
Recientemente, el cantante grabó una versión de “Yo tomo”, un clásico de Bersuit, junto a la banda de cumbia mexicana La Sonora Dinamita. “Son canciones muy generosas, muy lumínicas que han descrito poéticamente y musicalmente un poco el inconciente colectivo de este país y también de Latinoamérica. Esas canciones son eternas, van a tener cientos de miles de versiones. Yo me voy a ir de este plano y esas canciones van a seguir”, afirmó.
Y en esta trascendencia de las canciones, Cordera también reconoce el rol de la música frente a las diferencias. “Para mí el arte es eso, la mirada que integra, que sobrevuela el pensamiento político. El pensamiento crítico para mí es corteza. El arte trasciende todos los tiempos, tiene esa cosa de eternidad que nos humaniza. Hacer ‘Yo tomo’, o cualquiera de esas canciones hoy, es muy poderoso, porque justamente trascienden la coyuntura ideológica y siempre tocan los corazones”, sumó.
“Me cago en sus escraches / y en la cancelación / si ellos tiranizan / yo soy revolución”, canta, sin matices, en “El baile del esclavo”, que cierra el EP “Cuerpo”. “Para mí los conflictos siempre son de alguna manera saludables porque generan fricción, y cuando hay fricción hay chispa, hay alquimia. Creo que si el motivo que tiene la cancelación es eliminar algo, lo único que hace es alimentarlo y darle poder. Las cancelaciones fortalecen aquello que quieren cancelar, al menos eso es lo que yo vi. Son experiencias que tienen que ver con el aprendizaje”, profundizó.
Gustavo Cordera - El Baile del Esclavo (Official Audio)
Para Cordera, la salida no es colectiva sino de introspección individual, en línea con su visión espiritual. “Siempre se está reclamando afuera lo que nos falta adentro. Hoy el ser humano está buscandose hacia adentro, haciéndose responsable de que todo esto que está pasando afuera no es más que un reflejo de lo que nos está pasando adentro. Creo que la responsabilidad más grande que puede tener una persona es, en vez de ir a lo colectivo para tratar de cambiar algo, cambiarlo desde adentro”, elaboró.
Finalmente, sobre el aprendizaje y la responsabilidad que vino con la condena social, el músico también es terminante. “Me hice un daño muy grande y necesario. A mí me invitó a irme hacia adentro y tuve que construirme nuevamente. Necesitaba morir en ese momento. Cada uno se hace responsable de lo que le pasa con las cosas. Los seres humanos somos espejo y proyectamos. Cada uno proyectó sobre mí lo que tenía adentro en su sombra y no quiso ver en sí mismo. Yo me experimento en los errores. El error es el camino. Entonces frente al error, cerrar las manos, agradecer todo lo que aprendí con ese error, todo lo que me abastecí como ser humano y continuar adelante. No el castigo ni el arrepentimiento, ni todas esas cosas que te exigen violentamente para sentir una sed de venganza estúpida que no llega a nada”, cerró.