"Es básicamente un atorrante, que busca siempre los atajos y la manera de
ahorrar energía ante todo. Es bastante hábil para demostrar que está trabajando cuando no lo está
haciendo", dice el actor uruguayo Daniel Hendler sobre Román, su primer rol protagónico en
televisión después de una exitosa carrera en cine. El intérprete uruguayo debutará como el portero
de un consorcio bastante desquiciado en la comedia "Aquí no hay quien viva", la apuesta de Telefé
para el horario central de enero. Allí estará acompañado por Roberto Carnaghi, Julieta Ortega,
Eduardo Blanco, Lidia Catalano y Norma Pons, entre otros habitantes de un edificio de tres pisos
que, según se adelanta, "no se ponen de acuerdo ni siquiera para definir cómo se llama el barrio en
el que viven".
—¿Qué significa en tu carrera este primer protagónico
en televisión?
—Este será mi primera participación con continuidad.
Antes habían sido pequeñas cositas, aunque no me había animado: Pero es un desafío.
—La tira irá en horario central. Cuando hablás de
desafíos, ¿también implica empezar a hablar de otros temas, como competir por el rating o hacer un
tipo de elaboración de personaje distinta a cómo se puede hacer en cine?
—En realidad me refiero al cambio de medio, con las
diferencias de mecánica que implican. En este momento me tiene motivado ir entendiendo el ritmo y
la dinámica. Eso estimula, como todo lo que sea entrar en un ámbito nuevo. Más que de construcción
del personaje, los tiempos son más inmediatos, y quizás también sea el género. Yo había hecho
comedia, pero más mezclada con otros géneros, y no algo tan definido como esta.
—¿Te sentiste cómodo con los cambios?
—Recién estoy en eso. Estamos empezando, pero uno
siempre está buscando pulsar cuerdas diferentes, por eso como en este caso es una comedia de
enredos, estoy tratando de darle en la tecla. Pero no lo puedo decir si lo pude haber embocado o no
hasta que no vea el programa.
—Además trabajás con un elenco bastante heterogéneo.
¿Te integraste con facilidad?
—La integración se dio muy naturalmente. Es un elenco
con gente viene del teatro, el cine, la televisión, de una calidad artística y humana muy buena.
También esa fue una de las motivaciones para meterme en la propuesta. Es un elenco de todos los
colores y todo tipo de formación. No fue para nada shockeante en ese sentido.
—¿Cómo te llegó la propuesta dre hacer la tira?
—Justo estaba evaluando algunos proyectos y me
llamaron. Estoy por ser padre y la verdad que un trabajo en televisión, con lo que implica, con
horarios, una cierta rutina, para alguien como yo que no está acostumbrado a eso, es una bendición
en este momento que quiero organizarme un poco y estar tranquilo. Más allá de que el trabajo sea
bastante intenso me permite ordenarme. Cuando me llamaron, pensé que el elenco y el tipo de
propuesta podía dar para divertirse. Así que no dudé mucho. Fue bastante sencilla la decisión.
—¿Cómo definís el perfil de tu personaje?
—Lo estoy conociendo. No podría hacer una definición
muy precisa, pero es básicamente un atorrante que busca siempre los atajos, y la manera de ahorrar
energía ante todo. Es bastante hábil para fingir que está trabajando cuando no lo está haciendo. A
primera vista, esa es la impresión que me da.
—La tira es un formato importado de España. ¿Este
tipo de personaje se puede sin embargo considerar como un tipo con idiosincrasia argentina?
—No estoy seguro de que el personaje sea muy parecido
al español. En realidad los guiones están adaptados prácticamente en todo sentido, salvo la
estructura o las escenografías, inclusive hay personajes nuevos y otros de aquella que no están.
Supongo que mantiene cosas en común con el original de España, pero entiendo que lo reinventaron.
De todas maneras no veo que tenga un perfil tan definido en ese sentido, sino que tiene como una
imposibilidad para trabajar. En realidad yo veo al porteño como a un tipo bastante laburador,
competitivo y emprendedor. Pero puede ser que, en todo caso, ahí haya algo rioplatense.