Barbi Recanati es una ineludible de la escena musical argentina. Forjó ese lugar a base de una propuesta sonora siempre sólida, pujante y propia, y de una militancia sostenida por el lugar de las mujeres y disidencias en la industria. “El final de las cosas”, su segundo disco solista, como todo final habilita un nuevo comienzo: el de una etapa de madurez integral que se consolida en lo estético, lo político y lo humano. La gira nacional de presentación comienza en Rosario el próximo jueves 17 de agosto en Casa Brava (Pichincha 120).
“El final de las cosas” está compuesto por siete temas producidos por Juan Manuel Segovia, que también es guitarrista de la banda. Desde que suenan los primeros versos de “Caja de cristal”, la canción inaugural, se cumple la promesa tácita de algo inconfundiblemente Barbi en la esencia de todo lo que vendrá: ese sonido que, con matices personales, remite siempre en su núcleo a lo new wave y lo post punk. Hay una melancolía espesa a lo largo del álbum, esa de los finales. Y sin embargo, en las porciones más tradicionalmente rockeras, también algo se enciende y se quema para dar lugar a otra cosa.
“Este disco habla de una etapa nueva de la vida, de arrancar otro momento de la adultez cuando ya viviste el final de las cosas desde un montón de ángulos: el final de las relaciones, de las depresiones, de los trabajos, de los proyectos y empezás todo de vuelta. Entonces es una mirada bastante optimista sobre la vida después del final de las cosas”, desarrolló Barbi en diálogo con La Capital.
Ese clima de final gobernó durante buena parte los tres años y medio que transcurrieron desde el lanzamiento de su primer álbum solista y esta nueva propuesta. “Ubicación en tiempo real” salió el 20 marzo del 2020, el mismo día que en Argentina se decretaba el aislamiento social preventivo y obligatorio por la pandemia del Covid. Pero lo que termina, lo que cambia en “El final de las cosas”, según la artista, tiene que ver con algo mucho más subjetivo y menos macro.
“Es un disco que tiene un rol muy importante para mí a nivel personal porque, ya sea por la pandemia y un poco por el cambio de reglas que hay en la música y en cómo empieza a funcionar el mundo, siento que arranqué una nueva etapa en mi vida en la que me gusta ir más lento, en la que intento escribir mis propias reglas del juego de cómo dedicarme a la música, de cómo girar, de cómo plantearme disfrutar de esto. Eso fue una apuesta re grande para mí”, contó Barbi, que se dio cuenta de la potencia del disco en este sentido cuando decidió postergar la grabación un año porque no se sentía lista.
Con “El final de las cosas”, Recanati construye y afianza ese hacer las cosas de otra manera, distinta a la que dicta el pulso tirano de la industria y el mercado musical, el de producir por producir, y siempre acorde a lo que genera más escuchas en Spotify. “Creo que es algo que se ve reflejado en el audio, en las canciones y en las decisiones artísticas. Y que ya venía pasando con el disco anterior, pero en este fue un poco más allá. Si la canción tiene que durar tanto, durará tanto. Si el disco tiene que tener tantas canciones, tendrá tantas canciones. En un momento fue como, «che, ¿no es muy depresivo esto?». Y no, es lo que es y está bien que así sea. Y soltar un poco todo eso de cómo tiene que ser una canción, un disco, a quién tiene que gustarle. Creo que «Ubicación en tiempo real» fue el comienzo de ese camino de soltar todas esas premisas de la escena musical. Y siento que este disco ya está como muy despojado de eso”, comentó la cantante en este sentido.
Barbi Recanati - Fin del mundo (Video Oficial)
Para contrarrestar lo más posible con el lanzamiento anterior, “El final de las cosas” salió el pasado 16 de junio mientras Recanati estaba en un avión camino a una mini gira europea. Y ese contrapunto no fue coincidencia, sino parte de la misma afirmación de hacer todo de otra forma. “Viene de la mano de una serie de decisiones que tienen que ver con una pregunta que me hago todo el tiempo que es: ¿qué es lo que me va a hacer mejor? Me doy cuenta con el tiempo que eso no tiene nada que ver con lo que va a funcionar más para vender. Muchas veces es lo opuesto incluso”, reflexionó la artista.
“Para mí era importante como objetivo que el disco saliera y yo lo dejara en paz, que tome su vida propia, que la gente lo escuche, le dé tiempo”, contó Recanati. Para quitarle peso y presión al estreno, Barbi armó un “tour del goce” veraniego por algunas ciudades de España, junto a su banda (Lux Raptor en teclados, Marilina Bertoldi en bajo, Juan Manuel Segovia en guitarra y Tomás Molina Lera en batería) y otras artistas amigas, como las Susi Pireli (el dúo formado por Paula Trama e Inés Copertino). “Fue muy hermosa la experiencia en todo nivel. Como músicas no podemos darnos el lujo de irnos dos meses de vacaciones a Europa, entonces inventamos un mundo donde podíamos hacer convivir eso con los conciertos. Lograr esas cosas es sentir que soy la artista más exitosa del mundo”, afirmó, alejándose definitivamente de los parámetros de éxito de Spotify o la industria.
En esta etapa solista, Recanati no está para nada sola. Poder salir a tocar acompañada de sus afectos (su hijo, su novia) y su banda completa (a la que describe como “un grupo de amigos muy íntimos”), viajando en auto, priorizando el descanso y el estar juntos, tiene todo que ver con esta forma de trabajo, que se rebela contra la vorágine de la gira tradicional. “Mis giras en particular son una excusa para poder tocar en vivo y poder ser muy felices en el mientras tanto. Yo trato de transitarlas pensando que el premio de la gira es la gira, el premio del show es el show y el premio del viaje es el viaje. Trato de no negociar eso, de nunca decir «ah esto es un garrón pero es para que traiga otra cosa en el futuro». Creo que «El final de las cosas» me hizo aprender eso, que ese futuro es bastante incierto como para apostar todo ahí”, aseguró la artista.
Una de las marcas identitarias de Barbi como música es su perfil militante y su compromiso político. Hace años puja por el lugar de las mujeres y disidencias en la música, desde una perspectiva interseccional y genealógica. Con “Mostras del rock” (que es un podcast, un libro ilustrado y también una columna semanal en el programa de radio “La hora animada”, por Futurock) se encarga de visibilizar y poner en valor a artistas olvidadas o ninguneadas por la historia.
En relación a esto, la cantante también apuesta por seguir fortaleciendo el camino alternativo y correr el foco del mainstream, y afirma que el principal cambio, para ella y en ella, tuvo que ver con este corrimiento de pertenencia. “A mí se me hace más fácil hacer crecer esa burbuja que querer cambiar el mainstream, me resulta más fácil, más gratificante, más realista y más productivo a todo nivel. Muchas veces, cuando querés construir en el mainstream, sucede que te quedás en tu proyecto. Es como: logré firmar este contrato, logré ocupar este espacio, logré que me traten de una manera, pero en realidad no cambió nada. El sello no cambió nada, los festivales no cambiaron nada, solamente estás vos ahí, que ahora vendés probablemente gracias a todas las personas que están abajo luchando para que vos vendas”, elaboró la artista. “Pero sí hay un cambio gigante en el circuito alternativo, donde hay muchas cosas que ya son distintas para siempre. Y se puede vivir haciendo música en ese circuito sin necesidad de ir al mainstream. Y pueden convivir los dos mundos. Y eso para mí es un cambio súper nuevo y gigante que abrazo un montón”, cerró Barbi.
Barbi Recanati - Lo que queda (videolyric oficial)