El león Alex, la cebra Marty, la hipopótamo Gloria y la jirafa Melman vuelven a las andanzas, pero en un paisaje atípico para ellos. No es ni Africa ni Estados Unidos, es nada menos que el impactante escenario europeo. "Madagascar 3, de marcha por Europa", que se estrena mañana en los cines de Rosario, es el tercer capítulo de la saga de animación de DreamWorks, y es una apuesta para chicos y grandes, y en 3 D.
Alex, Marty, Gloria y Melman están decididos a volver al zoológico del Central Park en la ciudad de Nueva York. Dejan atrás Africa, se desvían y salen a la superficie, bastante literalmente, en Europa, buscando a los pingüinos y chimpancés que lograron irrumpir en el banco de un casino de Montecarlo.
Así arranca esta tercera película de la saga, que no da respiro cuando los animales son descubiertos por la obstinada comandante de control animal de Francia, la capitana Chantel Dubois (cuya voz en el doblaje original es de Frances McDormand), quien detesta ver animales de zoológico corriendo libres por su ciudad.
Ella se entusiasma con una idea casi obsesiva: cazar su primer león. Los Zoosters, como se identifica a los cuatro protagonistas, hallan el escondite perfecto en un circo ambulante arruinado, en donde imaginan un plan para reinventar el circo, descubrir nuevos talentos y viajar a casa, a Nueva York, vivos.
Con disfraces insólitos, los cuatro emprenden el camino ocultos en el circo, donde realizan trucos que desafían a la muerte y hacen nuevos amigos, algunos no tan pacíficos.
El éxito global de "Madagascar" en 2005 y su secuela "Madagascar 2: Escape a Africa" en 2008 demostró que estas cintas son comedias llenas de acción, pero ante todo son historias bien narradas con temas universales que conmueven al público. Y esto va de la mano con la intención de los realizadores cinematográficos, cuyo objetivo nunca fue sólo provocar risa.
El codirector y coguionista Tom McGrath afirmó: "Una historia debe tener un núcleo emotivo, eso es lo que te atrapa; si sólo unes una cadena de bromas no generas apego".
A su turno Eric Darnell, quien cumplió la misma función que McGrath, indicó: "Como público deseas conectarte y sentir empatía con las vivencias de los personajes. Alcanzar estas profundidades es importante".
El deseo de los realizadores cinematográficos de llevar a los personajes a nuevos lugares, literal y figurativamente, continúa en "Madagascar 3". Adoptando la inspirada cita de Ralph Waldo Emerson, "La vida es un viaje, no un destino" como su máxima, los cineastas decidieron abordar los temas de qué significa estar en casa, tener confianza y encontrar las pasiones propias.
Como resultado, Alex, Marty, Melman y Gloria deben conocerse mejor para saber qué son ellos, al tiempo que lidian con el entorno salvaje de Madagascar y Africa. "Este ha sido el deseo cardinal de nuestros amigos desde el principio: encontrar su lugar en el mundo", dijo Darnell.
Conrad Vernon comentó: "Esta vez el alcance es mucho más grande. Vamos a lugares distintos y conocemos personajes nuevos. Visitamos Roma, los Alpes Suizos, Londres, Montecarlo y también Nueva York".
Tercera dimensión. Por vez primera un episodio de "Madagascar" se filmó en 3D. Cuando reflexionaron sobre qué podría ser diferente esta vez, el equipo de realizadores cinematográficos descubrió que la 3D era un proceso idóneo.
"Nos dimos cuenta de que estilísticamente ya habíamos hecho películas en 3D. Debido al tono de comedia de las cintas, a menudo inventamos cosas que resaltan frente a la cámara. Cuando apreciamos que nuestra fotografía y nuestra comedia lucen en el mundo de 3D, en realidad no cambiamos gran cosa de lo que hacíamos antes", dijo Darnell. "Pero al llevar a nuestros animales a un circo, de inmediato se abrieron maravillosas oportunidades; así que nos movemos y no sólo sobre la tierra, surcamos el aire, bromeamos, rodamos y volamos en 3D, por supuesto", dijo.
Por último, McGrath indicó que "la 3D aporta muchas herramientas para trabajar. Es envolvente."