En la inauguración del período 140 de sesiones ordinarias del Congreso nacional, el presidente Alberto Fernández pudo realizar un racconto de su gestión, puntualizar un plan y abordar un posible acuerdo con el FMI pidiendo su aprobación, sin sentir culpas hacia su mentora.
El presidente manifestó que el principal problema de Argentina es la inflación. Esta cronista disiente respetuosamente, en especial tras la foto que mostró el Parlamento, cree que el principal problema es la grieta. Los gritos, las chicanas, las voces altisonantes, los gestos, presagian la dificultad en lograr la concreción de consensos imprescindibles.
Alberto Fernández está en todo su derecho de solicitar que la Justicia dilucide la legitimidad de la deuda contraída por el expresidente Macri. Así como los legisladores del PRO a sentirse ofendidos. Sucede que la oportunidad, los momentos elegidos, las palabras pronunciadas y los gestos efectuados, dejaron la sensación de una nueva oportunidad perdida, para una Argentina que ya ha sufrido lo suficiente como para que la política no intente restañarla.
El presidente ha expresado un plan con un decálogo de proyectos que vienen muchos de ellos de la agenda 2021, acompañado con objetivos para sustentar el traspaso de planes sociales a trabajo formal, para avanzar en una agenda de producción y empleo que elimine los ciclos de alzas y bajas que se producen en nuestro país. Si bien cada proyecto enviado sustenta el cómo, para sancionarlos hay una realidad que complejiza el propósito y el sueño de su concreción (por la cita de Charles Dickens ). La coalición del gobierno del presidente Fernández carece de la cohesión que fortalece la toma de decisiones políticas y los rumbos a emprender. El presidente habló de “una coalición coyuntural”; a dos años de gobierno es un retroceso dado que esta cronista entiende fue en alusión al sector de La Cámpora, brazo político de su vicepresidenta, al saber –es suficiente leer nuevamente la carta de renuncia del diputado Máximo Kirchner como titular del bloque oficialista–, que no están de acuerdo ni con su gobierno, ni con el acuerdo con el FMI. A dos años la coalición de coyuntura debiera ser una coalición consolidada a través de un proyecto común, hoy inexistente.
También quedó evidenciado que la coalición opositora más allá de haber estrenado reglamento de funcionamiento interno, no pudo coordinar una actitud de conjunto. Extrañamente el PRO y La Cámpora actúan de la misma manera, por abandono o ausencia. Y un dato no menor: ambos sectores usufructúan estructura y votos de otros. La Cámpora de Cristina de Kirchner, el PRO del radicalismo.
Dada la situación que vive la provincia de Santa Fe con epicentro en Rosario ante el avance del crimen organizado y las organizaciones del narcotráfico, el presidente visibilizó la problemática al recordar que la reforma creando juzgados federales y fiscalías federales quedó trunca al perder estado parlamentario. Sucede que otro de los problemas que tiene Argentina es el centralismo de Comodoro Py, el cual muchas veces termina impidiendo concretar mejoras al sistema absolutamente federales. Esta mirada centralista increíblemente la comparten algunos legisladores del interior. En Rosario hace treinta años que no se crea un juzgado federal, 43 de la última fiscalía federal y en Santa Fe el ultimo juzgado federal fue creado hace 43 años. Otro tema es cubrir el 35% de los cargos que están vacantes tanto en la Justicia Federal como en la propia Cámara. Consultado sobre los dichos del presidente respecto de la realidad de la Justicia Federal santafesina al camarista Aníbal Pineda mencionó: “Me parece muy importante que lo haya mencionado, porque ayuda a tomar conciencia de la extrema necesidad de nuestra jurisdicción. Ahora bien, estoy convencido que debemos desglosar y elaborar un proyecto que sólo abarque fortalecer la Justicia Federal santafesina, para poder tener éxito en el Congreso y que sea firmado por las tres fuerzas mayoritarias: socialismo, JxC y Frente de Todos, además de implementar el sistema acusatorio y cubrir las altas vacantes existentes”.