Para conocer en profundidad ese proceso, Ediciones Ramos Generales publicó “El teatro de Omar Serra. Under y vanguardia en la escena rosarina”, donde Ponte, también actriz y colaboradora de Serra, trata de atrapar, en poco más de cien páginas de bella edición, buen papel y fotografías, la trayectoria de uno los mitos vivientes del teatro rosarino y argentino.
El libro desarrolla algunos conceptos importantísimos para entender la obra de Serra y su contexto histórico, para luego tratar de describir qué rasgos propios adquirió su trabajo. Concluye que la impronta serreana se hallaría en sus recursos estéticos y éticos y para eso historiza la vida del artista y de su agrupación teatral.
Entre Rosario y Baires
Omar Serra nació en Rosario en 1946 y su niñez y juventud fueron nómades. De chico su familia se lo llevó a vivir a la localidad bonaerense de Lanús, en los años 60 fue parte de la comunidad flower power porteña.
Sus compañeros de andanzas y alucinógenos en esa época eran el periodista Pipo Lernoud, el poeta Fernando Noy, y los músicos Tanguito (José Alberto Iglesias) y Miguel Abuelo. Juntos producen lo que llaman la “revolución del color” y salen a la calle con ropas multicolores, cabellos largos y accesorios estridentes que en esa época era toda una provocación al orden militar instituido. De esa época es su primer intento de convertirse en dramaturgo y director. Escribió la obra “Matando a Miguel” que protagonizaría el luego líder del grupo de rock Los Abuelos de la Nada. Pero se aburrieron y el proyecto fracasó.
En 1978 regresó a su ciudad natal e institucionalizó su formación, uniéndose al grupo de teatro Arteón de Néstor Zapata, luego al de Norberto Campos y también al colectivo experimental surrealista Cucaño.
En los 80 también integró la movida underground “posdictadura” o Teatro Nuevo Argentino, en continuos viajes a la Metrópoli para compartir el escenario con referentes como Batato Barea, Alejandro Urdapilleta y Noy en, por ejemplo, en Cemento y el Parakultural.
omarserralavozhumana01b.jpg
"La voz humana" de Jean Cocteau marcó el debut de la compañía Sabina Beher en 1996 / Archivo Histórico Diario La Capital.
En los años 90 Serra crea en Rosario su propio grupo de teatro: la compañía Sabina Beher con la que el artista “construyó una estética y una ética alejada de las modas circunstanciales” y con ellas “una forma de hacer arte y de vida”. La novel agrupación hizo su debut en 1996 con la puesta de “La voz humana” de Jean Cocteau.
“La condesa sangrienta” es de 2000, donde Serra trabaja con un cruce de dramaturgias y de obra abierta, pues nunca concluye, y de 2001 es “Eva Perón” de Copi, luego censurada y llamada “Esa mujer”, en la que la mítica figura política es transfigurada. Narra el libro el debate sobre el sexo y el género de Eva en momentos en que ese tema no era de agenda social. Para muchos, fue un acto sacrílego.
Serra se puso en la piel de la “Eva Perón” travesti de Copi en 2001 en la Sala de la Cooperación / "El teatro de Omar Serra" / Ediciones Ramos Generales.
Por su parte, “Layo, de Sófocles” es de 2013. Se trata de un texto apócrifo que completaría la saga, como precuela, de Edipo Rey, Edipo en Colonos y Antígona. Serra asume los roles de dramaturgo, director y actor e incluye teatro de sombras y una drag queen como complemento de un grotesco modernista. “Filosofía en el tocador” es de 2017, obra en la que se retoma un texto clásico del Marqués de Sade y en la que la compañía deja de un lado su nombre y se hace llamar Grupo Klan Destino.
El libro tiene por estructura una cronología de la vida artística de Serra basada en una autobiografía inédita manuscrita de su “verano hippie” entre 1967 y 1970 llamada “Generación descartable”.
Contiene además una indagación sobre cuatro de sus más emblemáticas obras, “La condesa sangrienta” (2000), “Eva Perón” (2001), “Layo” (2013) y “Filosofía en el tocador” (2017). Finalmente hay un registro como alumno/actor de la puesta en escena de “La tempestad”, obra dirigida en 1981 por Norberto Campos, a quien Serra reconoce como su gran maestro.
En 2017, Serra y el llamado grupo Klan Destino presentaron "Filosofia en el tocador" en la sala Alfred Jarry de Montevideo al 2300 / Archivo Diario La Capital.
Leé la crítica del Diario La Capital a la obra "Filosofía en el tocador" de Omar Serra en mayo de 2017
También forman parte de la historia del teatro serreano “Días felices” de Samuel Becket; “Ij, la exhalación”, “Perlas quemadas” y “Tráfico de tangos”, las tres de Fernando Noy; “El perfume de Federico” de Juan Antonio González; “Los pájaros del deseo”, adaptación de Serra sobre la historia real del juez Schreber; “Feliz cumpleaños”, otra adaptación esta vez del cuento “Las fotografías” de Silvina Ocampo; “Los poseídos” o “Poseídos entre sombras” en su segunda versión; “Poseídos entre lilas” y “La bucanera de Pernambuco” de Alejandra Pizarnik, y “Extraño trío”, adaptación del relato de Gatian de Clèrambault.
Algunas definiciones
Para comprender la obra y la vida dedicada al arte de Omar Serra es necesario dar cuenta de algunos conceptos que la autora desarrolla en el libro y aquí están resumidos para allanar la apropiación del lector. Sobre esos parámetros se mueve la figura de Serra: la contracultura, el hippismo, el under y el camp, donde el estilo está por sobre el contenido.
Glosarioomarserranueva01b.jpg
Glosariosomarserra02b.jpg
Del afecto al estudio
Daniela Ponte se relaciona con Serra en su rol de actriz de la compañía desde fin de 1999. Trabajó con diferentes grupos pero tejió un vínculo “con idas y vueltas” con el artista que hoy la tiene colaborando como asistente de dirección. “En 20 años de relación con un artista con las características de Omar no faltan momentos de intercambio no muy amables”, afirma y recuerda el enojo por una sugerencia de vestuario que explica claramente en el libro algunos postulados éticos de Serra.
De todos modos, “son vínculos de muchos años de mucho afecto, admiración y amor”, describe Ponte y agrega: “Son siempre vínculos profundos porque vienen a partir del arte y el teatro”.
No sólo entonces su cercanía con Serra, sino también haber convertido a su métier en un objeto de estudio, ponga a la escritora en posición de delinear sus particularidades artísticas y personales: “Omar es más que un artista, un dramaturgo. Es un intelectual, Omar es un productor de conocimiento. Me sorprenden sus análisis porque siempre va más allá de lo obvio, del lugar común”.
Ponte es de Granadero Baigorria, egresada de la Escuela Provincial de Teatro y Títeres de Rosario, es actriz y asistente de dirección. La idea de un libro sobre el teatro serreano tiene más de diez años, confiesa, y tomó una forma más concreta cuando comenzó a cursar el postítulo o ciclo de complementación curricular en Artes Escénicas de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario.
omarserradanielaponte01b.jpg
La escritora y actriz Daniela Ponte es también colaboradora desde 1999 de la agrupación teatral de Serra / Diario La Capital.
Al parecer fue cuando se alinearon los planetas. “El cursado me permitió indagar en la teoría del teatro con la intención de hacer un trabajo de campo en el teatro rosarino. Y allí estaba mi experiencia con el teatro de Omar”, sintetiza la escritora.
Preguntada sobre el teatro de la ciudad, Ponte no dudó en asegurar que “Rosario es una ciudad con una increíble cantidad de artistas y sobre todo del teatro”, y en ese océano “Omar tiene una impronta propia”. Y destaca “su práctica teatral” con los valores éticos y estéticos que lo movilizan.
El libro es, según su autora, “todo eso. Es el producto de una síntesis de lecturas y entrecruzamientos teóricos con la experiencia de compartir horas de hacer teatro con Omar”.
Se suman a ese volumen de informaciones entrevistas a Serra en diferentes medios, como ya se dijo un manuscrito de Serra sobre sus días hippies, una colección hecha a mano con tapas trabajadas con piedras y metal de algunas de sus obras más emblemáticas, algunos testimonios de terceros, y “la observación y la escucha” como parte del estudio realizado.
Sin embargo, Ponte no deja de señalar que “queda aún muchísimo por indagar e investigar” sobre el personaje, su arte y su contexto. Y enumera por ejemplo el “vínculo de Serra con la música, ya que prácticamente ha musicalizado todas sus obras, o sus participaciones en el cine y el video”, o su trabajo con arte editorial, como vestuarista, como escenógrafo.
La escritora acepta que “en lo personal es un trabajo que continúa y continuará” mientras espera que el libro sea una invitación a la gente a sumarse al teatro de Omar Serra. No sólo para conocer su labor, sino integrándose a su grupo que funciona como una compañía abierta y no se necesitan conocimientos artísticos o teatrales anteriores para ser bienvenido.
omarserratapalibro02b.jpg
El libro de Daniela Ponte es de una cuidada y prolija edición de poco más de cien páginas / Ediciones Ramos Generales.
Tras su investigación, Ponte está preocupada porque “afuera de la ciudad se hace referencia a una parte del teatro rosarino que es tan rico y variado en lo que produce”. No habla sólo en relación al teatro comercial sino también a la falta de exposición en los medios de comunicación e información de los artistas.
Finalmente, la autora destacó el interés por el teatro rosarino de Ediciones Ramos Generales y en particular de su director Walter Operto, también dramaturgo, director teatral y periodista.
De esa misma usina son, entre otros libros, “Teatro, memorias y utopías” del mismo Operto y “Protagonistas y antagonistas del teatro rosarino” de José Moset.
“El teatro de Omar Serra. Under y vanguardia en la escena rosarina” se puede adquirir en las librerías Argonautas (Rioja 725), Rayuela (Corrientes 551), Oliva (Entre Ríos 579) y Paradoxa (Mendoza 923).
Ponte aclaró que lo que se recaude con la venta de la obra irá a alivianar las arcas del teatro de Serra: “Los fondos del libro son para él, para su teatro, para sus producciones”.