El Coloso terminó siendo un hervidero de impotencia y un gran foco de violencia contra San Lorenzo. El empate en el Marcelo Bielsa generó que Mauricio Larriera dejara su protocolar postura para expresar lo que siente sobre algunos fallos arbitrales. Le apuntó además sin vacilar al VAR. Luego habló Ignacio Astore. El presidente de Newell’s fue muy cauto y no se subió al enojo justificado del entrenador. A todo este combo hay que sumarle la agresión que sufrieron algunos periodistas en la zona de pupitres tras ser liberado el sector y frente a la pasividad policial. El marco de realidad marca que este jueves a la noche el estadio rojinegro abrirá sus puertas tras la jornada agitada y con declaraciones diferentes entre cuerpo técnico y dirigencia. La Lepra recibirá a Tigre, por la 9ª fecha de la Copa de la Liga. Hay una marcada expectativa y urgencia por volver al triunfo. También porque sea una jornada en paz y sin errores de los jueces.
Newell’s transita un deteriorado presente deportivo. Luego de la excursión a Miami para jugar el amistoso ante el Inter de Leo Messi todo fue erosionándose desde lo futbolístico. El equipo ya no mostró ese orden, sincronización y eficacia que supo exhibir durante las primeras cuatros fechas triunfales.
Tal vez se puedan poner en tela de juicio algunas acciones que podrían haber cambiado el rumbo frente a Estudiantes y San Lorenzo. Lo concreto es que en el Parque aún están que trinan porque ante el pincha el juez Leandro Rey Hilfer le cambió a Ever Banega la tarjeta amarilla por la roja tras la intervención del VAR, pero no actuó con la misma vara cuando José Sosa sacudió de atrás y sin pelota a Gustavo Velázquez. Y Ever se perdió el clásico.
Y la otra jugada polémica data de la última cita, que fue ante San Lorenzo. Es que Newell’s ganaba y era superior. Pero San Lorenzo lo empató en una jugada que desató la ira del público, reclamando falta de Bareiro sobre Glavinovich antes de empujarla al gol, validado por el VAR luego de varios minutos de espera y donde el juez Andrés Merlos hizo vista gorda.
Miradas desiguales
“Están pasando cosas que son muy extrañas, que son peligrosas, no las puedo callar y no las puedo dejar pasar”, declaró de manera llamativa Mauricio Larriera en conferencia de prensa. “Siento que debo terminar con la caballerosidad mía. Yo me pregunto, que están haciendo en Ezeiza. Qué está pasando acá. Hay cosas que no entiendo. Soy caballero, pero no soy estúpido. No me gustan las injusticias y tengo que proteger a mis muchachos”, puntualizó el técnico de manera contundente tras el 2 a 2 ante el cuervo.
El manual de la lógica marca que si un entrenador se manifiesta o da a entender que están perjudicando al club con argumentos, desde la comisión directiva se alinean al DT. Pero como toda regla tiene su excepción, en Newell’s mostraron desde lo institucional otra perspectiva.
“No hay una mala intención contra Newell’s. Estoy seguro que son errores, todos los clubes se quejan de lo mismo”, destacó Ignacio Astore en declaraciones radiales y marcando una diferencia de postura entre su pensamiento con respecto al que tiene Larriera. “Newell’s no tiene las puertas cerradas en AFA, se los aseguro”, deslizó en diálogo con el programa radial Zapping Sports.
Como si esto no fuera poco, ayer el Director de Arbitraje de la AFA, Federico Beligoy, salió al cruce después de los dichos del DT leproso al afirmar: “No lo escuché hablar a Larriera cuando ganó las primeras cuatro fechas al hilo”.
Las sucesivas derrotas, aunque la sufrida contra Central caló más profundo en el orgullo de todos los leprosos por tratarse del clásico, sumado al último empate y controversiales fallos arbitrales, pusieron a la comunidad rojinegra en constante estado de alerta y desesperanza. También de impotencia y desilusión.
Incluso, en el sector de prensa se vivieron momentos de tensión y temor ante San Lorenzo cuando un par de hinchas saltaron con toda la libertad a su servicio hacia la zona de pupitres donde estaban los hombre de los medios cumpliendo sus respectivas funciones laborales.
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Hinchas de Newell's ingresaron al sector de pupitres ante la pasividad policial.
La bronca de un grupo de simpatizantes detonó cuando varios periodistas grababan con sus celulares justo el momento en que una persona arrojaba panfletos y mostraba una bandera alusiva al derby ganado por los canallas desde un parapente. Hubo agresiones y una marcada pasividad de la policía en ese momento de furia tan cruel como repudiable.
La dirigencia de Newell’s se tomó su tiempo y luego emitió un comunicado. Lo que no hizo aún, tal vez porque deberán estar analizando todas las cámaras “de seguridad” que tiene el estadio, es publicar la identificación de los agresores y la resolución que tomarán como todo club de bien lo haría.
Bajo este espeso contexto, este jueves a la noche la masa deberá volver al Coloso (Tigre será el rival que impone el fixture en esta oportunidad). Ese mismo estadio que destila pasión en las colmadas bandejas cada vez que el primer equipo se presenta.
Claro, esta vez todo será diferente. No solo porque la Lepra acumula cuatro partidos sin ganar consecutivos. También porque Larriera y Astore parecen tener diferentes discursos con respecto a los arbitrajes. A eso hay que sumarle que la dirigencia leprosa ordenó y ya reforzó con obras el sector de pupitres donde acuden muchos periodistas para evitar que en esta jornada se repitan los incidentes.