Newell’s tiene una relación muy distante, muy esquiva, con la Copa Argentina. Históricamente protagonizó ingratas sorpresas y auténticos papelones ante rivales de poca monta que generaron en el inconsciente colectivo del hincha rojinegro extrañas sensaciones y una mala predisposición al momento de analizar las chances antes de cada nueva edición. Al arribar al parque Independencia, el técnico Mauricio Larriera advirtió que ante la falta de competencias internacionales en el horizonte anual, la entidad tenía que poner en valor el resto de los objetivos. Y en ese marco, en esta temporada este certamen creció en significado y se transformó en una meta en sí misma, cuando en otras ocasiones era mirada de costado o despectivamente.
Ya con la incomodidad de la caída en el clásico haciendo ruido y agregando peso en su equipaje, el conjunto leproso tuvo que enfocar sus esfuerzos en clasificar a la siguiente instancia de la Copa de la Liga y además en intentar conseguir un buen arranque en la Copa Argentina.
Esta consigna interna llega justo en un momento en el que el equipo de Larriera no consigue dar un salto de calidad en su nivel de juego (para convencer hacia adentro y hacia afuera), y también para otorgarle sustento a las ambiciones y las expectativas que rodean su tránsito en esta temporada.
La igualdad en cero con Platense en Rosario desplegó un manto de incertidumbre en un tramo inoportuno y el DT rojinegro debe tratar de alejar a los suyos de ese halo perturbador. En ese escenario, de tantos contrapuntos, de tanta efervescencia intrínseca, asoma el encuentro de este viernes, a las 15, frente a Midland, en el estadio de Colón en Santa Fe, con el arbitraje de Luis Lobo Medina, donde Newell’s tendrá su debut en la Copa Argentina.
Teniendo en cuenta su actualidad y su contexto, la Lepra necesita enterrar su pasado repleto de tropiezos y sinsabores en esta competencia. Debe tragar veneno, asumir su realidad, y comprender las posibilidades que emanan de su recorrido y de su potencial. Y desde esa honestidad espiritual tratar de reducir los márgenes de errores para no caer en pasos en falso.
Más de una vez, por altanería, por subestimación, por malas decisiones o por mala suerte, quedó rápidamente afuera y esas situaciones derivaron en alertas, en crisis, en salidas prematuras o en plataformas de replanteos. Newell’s debe evitar llegar a esa peligrosa cornisa. No tiene que complicarse solo. Tiene que mostrar en la cancha las diferencias que lo separan del rival de turno. Con autoridad y suficiencia.
Por dentro
Para este duelo, gozará de la presencia de Ever Banega, cuya tarjeta roja (todavía le resta cumplir una jornada de suspensión) corre dentro del ámbito de la Copa de la Liga, y será una las gratas novedades para el cuerpo técnico de Larriera.
Entre las malas noticias están las seguras bajas de Gustavo Velázquez e Ian Glavinovich, por lo que ante Midland tendrá que conformar una nueva dupla de centrales y por eso el DT hizo subir muchos jugadores de reserva para entrenar esta semana con la primera.
Velázquez viene llevando la cinta de capitán ante las ausencias de Banega, y fue convocado por el DT Daniel Garnero para la selección de Paraguay para jugar un amistoso con Rusia, el lunes 25.
Por su parte, Glavinovich fue citado para la selección nacional sub-23 que conduce Javier Mascherano para la disputa de dos amistosos ante su par de México: el viernes 22, a las 23, en Mazatlán; y el lunes 25, a las 23, en Puebla.
También hay que tener en cuenta que Glavinovich no podrá jugar ante Sarmiento en Junín por haber arribado al límite de tarjetas amarillas en la Copa de la Liga. El joven zaguero buscó la amonestación ante Platense para purgar su pena ante el Verde y poder estar disponible en los dos cotejos finales de la fase de grupos ante Boca en el Coloso y ante Defensa en Varela.
Por eso, el choque debut por Copa Argentina servirá también para medir a sus posibles relevos.