La sucesión de Pablo Javkin prendió en el verano, lejos aún de las elecciones. La interna que se viene en Unidos y lo que hará Pullaro. ¿Es posible un tercer tiempo?
La Intendencia de Rosario tomó un interés particular. ¿Quién sucede a Pablo Javkin?
Este verano será aquel en que la Intendencia de Rosario volvió a tentar a la política. Algunos más tímidos, otros más lanzados, otros inesperados, hubo varios dirigentes de Unidos que insinuaron sus intenciones de competir por el Palacio de los Leones.
Hubo algo de “ma’ sí”, total Pablo Javkin no reelige y no hay un candidato fuerte que cope la parada. Con ese escenario, además de un período de baja intensidad de información en el que abundan las entrevistas con margen para el juego político, una danza de nombres se animó. Quizás algunos orquestados.
La siempre dispuesta María Eugenia Schmuck se volvió a nombrar como sucesora, la concejala Carolina Labayru trabaja esa construcción desde hace tiempo, Ciro Seisas parecía número puesto en algún momento, el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale, no descarta la chance e irrumpen algunas fichas pullaristas que se tiraron, como el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini. El socialismo jugará en la interna después de haber gobernado décadas la ciudad, al menos por orgullo. Incluso el PRO/libertario Federico Angelini asomó, por más fuera de Unidos que esté.
Rosario, quién la sigue
Pero el intendente dejó la puerta entornada. Así como en esas series o películas donde todo conduce a que el dueño de la empresa se corre y habilita la sucesión, pero a último momento decide continuar porque no ve garantías y deja a todos con la boca abierta, algo puede ocurrir en Rosario con Javkin. Una suerte de Logan Roy, podría decirse.
El intendente repite que lo ideal es un recambio, es decir, sucederlo, pero si es él la única carta que garantiza a Unidos mantener la ciudad, estará dispuesto. Es decir: continuidad. No es lo mismo. “Tendremos un plan de ocho años de altísimo cumplimiento y con una ciudad mucho mejor de lo que la recibimos. Eso es un piso alto. No lo vamos a poner en riesgo”, sueltan en la Municipalidad.
Poner en riesgo significa que el peronismo, o puntualmente Ciudad Futura, o más puntualmente Juan Monteverde, tenga posibilidades de ganar. Chances que parecen haberse reducido durante 2025.
El espacio progreperonista ganó la elección del Concejo, pero después se detonó en los comicios nacionales. No solo por el resultado, lejos de La Libertad Avanza (LLA), sino por la interna que volvió a trastocar los ánimos y que su resolución hoy es toda una incógnita.
“Le va a costar bastante ganar la ciudad a la oferta de centro centroizquierda que compita. Nada está dicho hasta último momento, pero más aún si se da el balotaje”, opina Martín Ostolaza, de Innova Opinión Pública.
Unidos Rosario elecciones.jpg
Seguridad
Nadie asegura un éxito rotundo en Unidos. Por eso se habla de una interna. Sin embargo, el gobernador tendrá su ficha que, si no cuenta con peso electoral propio, lo pondrá a su lado y lo hará caminar unos meses con el cartel de la baja de seguridad y de una Rosario pacificada.
Si el caballito de batalla será la baja de inseguridad y convertir a "Rosario en la ciudad más segura del país", probablemente busque un perfil duro o que demuestre carácter y gestión. Y que haya sido del reparto de los primeros cuatro años del mandato de Pullaro.
“Está bien que todos se animen”, larga Javkin. El escenario permite que los dirigentes “se suelten”. Primero, porque falta una eternidad. Segundo, porque Unidos definió temprano la sucesión de Pullaro: él mismo. La reelección aprobada en la nueva Constitución provincial no deja margen.
También las indefiniciones de las reglas electorales anima a lanzarse. Posiblemente haya balotaje, retoque en la boleta única y hasta la figura de viceintendente que habilitaría más negociación política. Más aún si se aplica solo para las generales, con los resultados de las Paso puestos, como alguno en Unidos imagina.
Pero hay un punto objetivo: la ciudad mejoró en general en comparación con el final de 2023 y entienden que está más preparada en obras y en términos financieros.
Ya no es la olla a presión de los 250 crímenes al año y, además, será autónoma con todas las facultades que eso conlleva. Tanto Javkin como Pullaro usan el concepto de "Rosario renacida", una ciudad que estuvo en penumbras y revivió en los espacios públicos. “La ven más fácil”, resuena en el Palacio de Los Leones.
Ostolaza aporta: “El principal estímulo es que la ciudad está demostrando otra cara y que este año seguramente se asiente ese nuevo aire. Eso, combinado con que la historia electoral demuestra que al peronismo le cuesta en la ciudad y que Javkin estaría cumpliendo su etapa, hacen que la oferta de centro/centro derecha tenga premura por ser parte de la discusión temprana”.
La pelea no es solo con el peronismo, algo que con un balotaje confían en resolverlo. Sin embargo, el sello La Libertad Avanza, tomando votos no peronistas, es un obstáculo que con nuevos mecanismos o artilugios podría resolver.
Por ahora los libertarios son solo eso: un sello sin candidatos. En el destino de la conducción de una ciudad, la ciudadanía no elige de manera liviana. Falta, pero la vista está clavada en quién la sigue.
Noticias relacionadas
El tiempo en Rosario: lunes menos ventoso y con temperatura en baja
Rosario empieza a palpitar los Juegos Suramericanos 2026 con una jornada gratuita frente al Monumento
Se entregó el joven acusado de atacar a balazos a su exnovia en barrio Belgrano
El tiempo en Rosario: tras la alerta amarilla, el domingo amaneció fresco y ventoso