Había pasado la Copa Libertadores, se venía el debut en la Liga Profesional y ahora de nuevo la mente puesta en el desafío copero, donde Central se jugará una parada brava, de esas que suelen marcar una bisagra. Y en realidad lo que ocurrirá el próximo jueves en el Gigante, ante Caracas, es un encuentro que podría marcar un antes y un después en la vida del equipo. La imperiosa necesidad de ganar será en un contexto particular, de urgencias extremas, en medio de un derrotero futbolístico que en los últimos partidos le dieron la espalda al equipo. Eso es lo que hace que este Central esté parado frente a 90 minutos a todo o nada, con algunos elementos que claramente le juegan en contra y otros, después de lo que fue el partido ante Argentinos Juniors, que le estiran la mano. De ellos deberá aferrarse para hacer salir de la próxima presentación de manera airosa, como lo hace desde aquel choque contra Peñarol, por el debut de la Copa.
No es hablar por hablar cuando se dice que Central está frente a una situación especial, pero sobre todo envuelto en un contexto adverso. Hace falta simplemente hacer el repaso por los últimos diez partidos que disputó para entender qué tan débil o qué tan fuerte llega el equipo a este partido contra Caracas. En esas últimas diez presentaciones hay una sola victoria: la de Peñarol. Y la cuestión no pasa por poner bajo la lupa los números propiamente dichos, sino en tratar de entender un poco mejor de qué forma es el arribo.
Central2SSM.jpg
Agustín Módica marca el primer tanto de Central en La Paternal. El delantero fue de lo mejor del equipo.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
La situación puede ser límite dependiendo de lo que ocurra en Montevideo, entre Peñarol y Atlético Mineiro (si el canalla empata y Mineiro derrota a Peñarol el equipo de Russo igualmente seguirá dependiendo de sí mismo), pero Central no está en condiciones de jugar con absolutamente ninguna combinación. Lo que necesita es ganar.
Un momento central
Y esa necesidad de reencontrarse con el triunfo aparece justamente en un partido clave, de los de mayor trascendencia en los últimos tiempos. Es que sólo a partir de una victoria Central se sentiría capacitado para iniciar ese proceso de revitalización que necesita. Ese largo recorrido con apenas una victoria es la contra mayor que tiene hoy el canalla y de lo que deberá desprenderse de manera drástica.
No obstante, cuenta con algunos pequeños datos que encienden algunas lucesitas de esperanza. El primero de ellos es la levantada, con derrota en el medio, pero levantada al fin que mostró en cancha de Argentinos Juniors. Nadie escapa a la idea de que el equipo de Pablo Guede le ganó bien y hasta pudo hacerlo por algún gol más de diferencia, pero después de muchos partidos este equipo de Russo volvió a provocar que el arquero rival adquiera algo de protagonismo. Porque así como Broun fue de lo mejor de Central (junto a Agustín Módica), el Ruso Rodríguez fue uno de los mejores del Bicho. Y eso para Central puede parecer poco, pero en realidad no lo es.
Central3MB.jpg
El último partido por Copa Libertadores también fue derrota, ante Atlético Mineiro en el Gigante.
Marcelo Bustamante / La Capital
Un breve repaso: en el partido anterior, contra Mineiro, tuvo una sola situación más o menos clara, el remate de Campaz que ni siquiera fue al arco. Y un poco más atrás en el tiempo, el empate sin tantas luces en Venezuela, el empate contra Deportivo Riestra con pocas chances generadas y las derrotas en Brasil y en el Monumental, ambas con demasiado decoro, pero sin abundancia en la generación de situaciones de gol.
Un paso hacia adelante
Eso en cancha de Argentinos en algo cambió. Porque es cierto que algunas de las chances más claras llegaron por medio de jugadas de pelota detenida, pero otras tantas no. ¿Qué significa eso? Que es una carta que el jueves debe estar dentro del mazo.
La jerarquía del rival también amerita ser tenida en cuenta y lejos se está de caer en el terreno de cualquier intento de menosprecio, pero frente a la necesidad de ganar, cualquier equipo (en este caso es Central) elegiría jugar contra Caracas y no contra cualquiera de los otros rivales del grupo. Por algo Caracas hoy marcha último, con una sola unidad, que fue la que logró robarle precisamente al canalla.
Central4.jpg
En Venezuela, Central no pudo con Caracas y se trajo un empate. Ahora es el turno de jugar en Arroyito.
En un escenario donde la lógica pueda hacer de las suyas, Central corre como el gran favorito para el partido del jueves, por la sencilla razón de que no ganarle de local a Caracas lo único que haría es potenciar las dudas respecto a las aspiraciones en una competencia tan difícil como la Copa Libertadores.
En Central saben que la cosa desde los resultados no viene de la mejor manera porque los trazos rojos y amarillos marcan una mayor presencia que el verde, y entienden también que se trata de un momento en el que urge la victoria. Pero aun con el dolor de la derrota en La Paternal a cuestas consideran que en ese traspié aparecieron algunos pequeños indicadores positivos para confiar.