Originada a fines del año 2003, Editorial La Creciente, surge en la ciudad de
Córdoba con el objetivo de difundir autores de dicha ciudad y su zona de influencia. Según palabras
del consejo editor integrado por Alejandra Baldovin, Alejo Carbonell y Luciano Lamberti "el sello
se proyecta en sus inicios teniendo en cuenta a aquellos poetas y narradores que no encuentran su
lugar en las editoriales tradicionales por ser inéditos, aún desconocidos, o por inscribir sus
obras en estéticas poco habituales". Hoy el grupo de trabajo suma a Eloísa Oliva y Agustín
Privitera.
Con la idea de generar un catálogo con perfil propio, Editorial La Creciente
instaura en la provincia de Córdoba un camino de creación colectiva. Así, la tarea de los
escritores es tan significativa como la de diseñadores e ilustradores. Desde la aparición de sus
primeros ejemplares durante 2004, el trabajo en equipo privilegia el criterio de colección. Por
ello sus libros no llevan el título ni el nombre del autor en la tapa. Esto permite además que el
libro funcione como postal, como una pequeña obra de diseño, invitando a los lectores a abrirlo,
hojearlo y disfrutar de la lectura de un catálogo que ya cuenta con 26 títulos y más de 30 artistas
involucrados, entre escritores, fotógrafos y diseñadores.
Con la fuerte creencia de que el hecho literario debe incluir al lector, los
libros de La Creciente mantienen sus precios de venta al público dentro de los 10 pesos. Asimismo,
se distribuyen en librerías y centros culturales de todo el país, que sus editores seleccionan a
partir de coincidencias con el tratamiento de las obras literarias, a través de una red informal
que se va tejiendo en encuentros, lecturas y ferias de toda Argentina.
Aún cuando las tiradas de edición son de 200 ejemplares, siete de los títulos
agotaron su primera edición, y cuatro más ya agotaron la segunda tirada. Es decir, 400 ejemplares
de libros de poesía vendidos, una cifra más que satisfactoria para cualquier autor, y más aún para
quienes llevan adelante esta empresa autogestionada.
Cabe destacar que la aparición de cada título se celebra en eventos
multidisciplinarios de gran convocatoria. Verdaderas ceremonias más cercanas a un concierto de rock
que a las presentaciones tradicionales. Fue el caso, por ejemplo, de Fruta Fermentada, de Cuqui
(2006) donde la autora realizó una perfomance de seis horas cuyas fotografías pueden verse en
http://frutafermentada.blogspot.com. La Creciente también suele presentar más de un libro a la vez,
en bares o salones intervenidos estéticamente, generándose un cruce entre diferentes públicos.
Por otra parte, el compromiso de los editores de La Creciente en tanto colectivo
cultural se extiende a la apertura de espacios de trabajo, difusión, distribución e intercambio con
otras publicaciones tal como Circulaciones, la feria de editoriales independientes que funciona
cada tres meses, desde 2005, en el barrio Güemes, de Córdoba capital. Desde su aparición, el sello
difunde la obra de autores residentes en la provincia de Córdoba con su presencia en eventos como
la Feria de Editoriales Independientes (La Plata, 2005), el Festival Latinoamericano de Poesía
Salida al Mar (Buenos Aires, 2005, 2006), el Foro de escritores (Rafaela, 2004, 2005), Los rincones
de la Feria del Libro (Centro Cultural España, Buenos Aires, 2005) y En el corazón de las orillas
(Hospital Borda, Buenos Aires, 2006). Además, a fines de 2005, La Creciente organizó un concurso de
cuentos de temática pornográfica, y realizó la publicación de los cuatro relatos ganadores durante
2006.
Actualmente, el grupo de La Creciente lleva adelante la organización del ciclo de lecturas
"Hermoso Domingo", con la participación de poetas de otras provincias. Y, fundamentalmente, se
plantea el desafío de editar a autores de trayectoria que no pertenecen a la ciudad ni a la
provincia de Córdoba. Tal es el caso de Bajo el puente, antología personal de la narradora mexicana
Rosario Sanmiguel, quien reside en Ciudad Juárez, México.