Los fumadores "sociales", por ejemplo, ¿tienen una condición especial que los aleja del tabaco? Las novedades. Y cuáles son los tratamientos vigentes para cortar con la adicción al cigarrillo
Un hallazgo de científicos estadounidenses y daneses que fue publicado los últimos días de febrero de 2026 en la revista Nature Communications concluyó que una variante genética poco común se asocia a personas que consumen pocos cigarrillos, lo hacen en forma muy espaciada (fumadores sociales) o simplemente no fuman. Este descubrimiento podría, a futuro, abrir el camino para nuevos tratamientos que ayuden en la difícil tarea de abandonar el hábito de fumar, tan perjudicial para la salud.
Los científicos lograron secuenciar los genomas de unos 38.000 fumadores, tomados de una base de datos de pacientes de descendencia mexicana, asiática y europea (información que se está recolectando desde los años 90).
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De ese modo detectaron la existencia de "cambios" genéticos asociadas al receptor de nicotina. Quienes tenían esas variantes fumaban entre 21% y hasta 78% menos cigarrillos por día que los que tenían la variante más frecuente en la población que fue estudiada.
El médico neumonólogo Daniel Buljubasich del Hospital Español de Rosario, ex presidente de la Asociación de Medicina Respiratoria, se refirió a este descubrimiento, a la compleja tarea de abandonar el cigarrillo, los tratamientos que existen en la actualidad y la tasa de éxito. También puso el acento en los desafíos que hoy se presentan en el marco de esta adicción: el vapeo adolescente, las bolsitas de nicotina y las novedosas "jugadas" de las tabacaleras para no perder consumidores.
"Desde los inicios de los tratamientos contra el tabaquismo hemos visto que entre el 3 y el 5 por ciento de los fumadores, fuman uno o dos cigarrillos por día, y hasta pueden pasar semanas sin fumar. No sabíamos qué lo generaba pero ya se planteaba que la razón estaba en la génetica. Lo que se observa en este trabajo de investigación es que efectivamente hay algo genético que lo condiciona", señaló el especialista.
A través de los años se manejaron diferentes hipótesis y análisis: "En un momento se planteó que la respuesta a esta situación estaban en una enzimas del hígado que se ocupa del metabolismo de la nicotina. A partir de allí se hizo un razonamiento: hay metabolizadores lentos de la nicotina y otros rápidos. Los que metabolizan rápido consumen más cantidad".
"Incluso esta investigación hace referencia a este tema, como una posibilidad", agregó Buljubasich.
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Cigarrillos. Hoy la cuestión no pasa por los consumidores.
Receptores y nicotina
"Pero hay más en relación a por qué se produce la adicción. Cuando surge la vareniclina, se estudiaron los receptores, y allí surge el reconocimiento de los receptores cerebrales. La nicotina llega muy rápido al cerebro, se une a los receptores acetilcolinínicos, y eso genera una liberación inmediata de dopamina que produce ese placer que sienten los fumadores pero que a la vez es adictivo.
"Lo que se ve claramente en este último trabajo es que se está en la búsqueda de entender con mayor claridad por qué hay fumadores sociales y a partir de ello pensar en desarrollar un medicamento que tenga un efecto parecido a esa mutación genética. Si se encuentra una droga que bloquee el receptor que genera las ganas de fumar partiendo de este descubrimiento sería otra herramienta importante en el marco de lo que tenemos que ofrecer los médicos. Lo que hay que saber es que es algo bastante lejano...por ahora, es una noticia para tomar con cautela", aclaró el neumonólogo.
¿Qué se usa actualmente para dejar de fumar?
"El tratamiento más sugerido para tratar al dependencia nicotínica es el tratamiento conductual (psicológico) sumado a una medicación que controla el síndrome de abstinencia", detalló el especialista.
"El tratamiento de conducta puede ser llevado a cabo por médicos que se dedican a estos tratamientos o psicólogos . Lo importante es que haya un reconocimiento de una adicción e intentar evitar situaciones de riesgo, conducir al paciente en ese camino".
Existen actualmente en la Argentina dos medicaciones para el síndrome. "La TRN (Terapia de Reemplazo Nicotínico), que son los parches, el spray caramelos y chicles, y hay una droga denominada Bupropión que fue diseñada en los 90 como una antidepresivo, pero en EEUU la probaron y funcionaba en la terapia de deshabituación tabáquica. Tiene algunas limitaciones por sus efectos por lo que no es indicada en todos los pacientes".
Buljubasich remarcó que el tratamiento siempre es personalizado y que es fundamental conocer toda la historia clínica del paciente.
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El médico neumonólogo Daniel Buljubasich
Nueva droga en marcha
El especialista comentó que hay expectativa por el arribo a la Argentina de una nueva droga. "Llegará entre marzo y abril y es un predecesor del Champix que acá en el país no se utiliza".
"El nuevo desarrollo, que es de ELEA, que se llama Citisiniclina, viene muy bien. Tiene casi la misma función que el Champix ) que es la marca comercial de la vareniclina) y nos abre otros horizontes. Nos introduce en una nueva era y tenemos muchas expectativas", comentó Buljubasich.
¿Funcionan las terapias?
Las estadísticas que existen, que no son recientes en el país, indican que en cesación espontánea, es decir, personas que dejan de fumar sin apoyo profesional, de un día para el otro, "no superan el 5 por ciento del total".
"Con ayuda, los números cambian, aumenta el porcentaje. Y ahí hay variantes: a nivel mundial se dice que la tasa de cesación ronda el 30 o 40 por ciento, pero hay problemas de sesgo, según las poblaciones", comentó.
El médico forma parte del grupo Tabaquismo Rosario (en Instagram está con se nombre) donde justamente se reciben pacientes que ya vienen decididos a dejar de fumar. "Cuando están convencidos, aunque sea difícil, las estadísticas son mejores y tal vez estemos en el 50 por ciento de éxito".
El neumonólogo detalló que hay más demanda que antes para dejar de fumar, mayor conciencia, y que quienes deciden abandonar el tabaco tienen más de 30, 35 años y se dan cuenta que quizá ya hace 20 que fuman. "Pero lamentablemente se abren otros desafíos. El perfil del fumador cambió. Ahora los adolescentes, los jóvenes no fuman cigarrillo convencional sino que se volcaron al vapeo, y eso es grave".
También mencionó la peligrosa moda de las bolsitas de nicotina. "Los adultos deben estar atentos y hablar con sus hijos. Entiendo que tiene que haber muchas más información al respecto e incluso una actualización urgente de las leyes, porque las que teníamos en relación al uso del tabaco en lugares públicos, por ejemplo, no incluyen al vapeo, y tampoco se habla de las bolsitas de nicotina y el daño que provocan porque es nuevo".
El otro riesgo inminente es que la Argentina se sume a la costumbre del tabaco calentado, tan común en Europa. Se utiliza con dispositivos electrónicos para calentar tabaco real generando un aerosol en lugar de humo y ceniza. "No es inocuo, en absoluto". Esta es una "jugada de las tabacaleras que quieren deshacerse del tabaco tradicional e invierten mucho dinero en este negocio. "El tabaquismo es un tema complejo, con muchas aristas, y a veces los médicos sentimos que perdemos la batalla, pero no hay que dejar de hablar de esto, difundir, informar y apoyar con firmeza y recursos a quien quiere dejar de fumar", dijo el experto.