El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quedaron ayer como los únicos precandidatos presidenciales del Frente para la Victoria (FpV), luego de que el legislador porteño Jorge Taiana y el ministro de Defensa, Agustín Rossi, retiraran sus postulaciones.
De esta forma, entre Scioli y Randazzo se definirá el representante del oficialismo en las elecciones de octubre por la sucesión de la presidenta Cristina Kirchner, quien tenía en mente una pelea mano a mano entre ambos.
Luego de la declinación el martes del entrerriano Sergio Urribarri, las bajas de Rossi y Taiana de ayer dejaron el camino libre a la interna entre el gobernador y el ministro.
La semana pasada, la presidenta Cristina Kirchner había enviado una clara señal a sus dirigentes para achicar la grilla de aspirantes nacionales, al pedir "un baño de humildad y ubicación".
Tras ese reclamo, el primero en bajarse fue Urribarri, sumándose al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que había dejado de lado su postulación presidencial para pelear por la Gobernación de Buenos Aires.
Así, la interna presidencial quedó cerrada en las postulaciones de Scioli y Randazzo, los mejor posicionados dentro del FpV.
En otro gesto en el mismo sentido, ayer el gobierno dispuso transferir el manejo operativo de las elecciones de la órbita del Ministerio del Interior, que encabeza Randazzo, a la cartera de Justicia, para evitar que el precandidato sea tachado de "ser juez y parte" del proceso comicial (ver página 11). Esa decisión fue interpretada cerca de Randazzo como un aliento a su postulación.
Rossi se bajó en Rosario. El Chivo anunció ayer por la mañana en la casa de la Corriente Nacional de la Militancia en Rosario que retiraba su precandidatura a la Presidencia. "He escuchado la palabra de la presidenta no como cualquier palabra sino la de quien conduce y quien lidera este espacio político", enfatizó Rossi.
El funcionario señaló que su "aporte a esa reflexión colectiva" es la de "retirar" su precandidatura. "Mi lugar es la provincia de Santa Fe y por eso desde esta provincia voy a poner todo mi esfuerzo militante y voy a protagonizar las instancias que tenga que protagonizar para garantizar el triunfo del Frente para la Victoria en primera vuelta en las elecciones de octubre", subrayó.
Por otra parte, al citar un discurso de Cristina, agregó: "Nuestros precandidatos tienen que llegar de la mano del pueblo, no de la mano de los poderosos, ese es un ADN nuestro como espacio político".
Con Rossi, con cinco los precandidatos oficialistas que se retiran. Primero lo hizo el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y Aníbal Fernández, que irán por la Gobernación bonaerense. Más tarde, se sumó el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y ayer Rossi y Taiana.
El oficialismo se ordena con dos fórmulas
Media tarde del miércoles 13 de mayo. Agustín Rossi se subió al auto que lo conducirá desde el Edificio Libertador a Olivos. Después de casi un año de batallar por las provincias, el ministro de Defensa comprendió que su recorrido había llegado a un límite, y decidió declinar su precandidatura presidencial; los detalles finales los tomará en la casona de la avenida Maipú, en una larga reunión con una referente clave de la mesa chica.
El día que empezó a caminar la precandidatura, en 2014, tuvo una charla de primer nivel; para desactivar la candidatura, también.
Por supuesto que las palabras de Cristina pidiendo "humildad" y subrayando que en el proyecto kirchnerista "no hay candidaturas menores" llegaron a los oídos de quien fuera jefe del bloque del FpV de Diputados durante casi ocho años. Con la declinación de los demás precandidatos quedó consolidado el escenario previsible: el FpV irá a las Paso con dos postulantes Daniel Scioli y Florencio Randazzo.
Un elemento formal, pero inocultable —el traspaso de la organización de los comicios al ámbito de Justicia, sacándoselo al Ministerio de Interior—, terminó por confirmar que Florencio estará en la contienda. Si bien no tenía un impedimento legal, hubiera sido desprolijo que uno de los candidatos tenga, además, la potestad de organizar la elección.
Rossi eligió Rosario, y su propio local partidario, para el anuncio. Toda una señal. Confirma, en principio, que no estará, como se especuló, integrando una fórmula como vice de ninguno de los dos candidatos. También se desprende de sus palabras que su futuro político pasará por Santa Fe. Apoyará de manera más activa la campaña provincial de FJpV en el próximo mes y, aunque ni lo insinuó, su aspiración será meterse como protagonista en la campaña nacional. Siempre desde Santa Fe.
En el plan de ordenamiento de candidaturas que el kirchnerismo comenzó a acelerar de cara a agosto, buscando evitar una dispersión excesiva en múltiples ofertas, ya es un hecho que la cúpula de conducción del movimiento, CFK, no intervendrá de un modo decisivo a favor ni en contra de ninguno de los dos candidatos en pie. En ese sentido, la presunción más consistente entre los que conocen para dónde va la línea decisoria de Olivos, sería un hecho que tanto Scioli como Randazzo completarían sus fórmulas con los vices puestos por la presidenta. Axel Kicillof, el ministro sin corbata, sería el acompañante de Scioli.
Con estos ajustes de candidaturas ordenados, bajo la conducción indiscutida de la presidenta, el kirchnerismo le sigue sacando amplia ventaja a todas las opciones opositoras, que se lucen entre desgajamientos y reproches. Cuando más se acerca el día de ir a votar, más claro se entiende por qué el FpV ganó de manera consecutiva las últimas seis elecciones nacionales, y es el favorito para ganar la séptima.