Tras el envío del proyecto de reforma de la Caja de Jubilaciones por parte del Ejecutivo provincial a la Legislatura, el ministro de Gobierno, Fabián Bastía, junto al ministro de Economía, Pablo Olivares, brindaron detalles al respecto. “El déficit seguía una curva creciente que alcanzaría en 2024 los $430.000 millones”, justificaron.
"La reforma viene a corregir una situación detonada, una caja descompensada sin sustentabilidad, con una espiralización del déficit con curva ascendente, y se reduce el déficit en lo inmediato, con proyecciones hacia el futuro que van a ir permitiéndole mayor consistencia", agregó Bastía. “Por eso -apuntaron- abordamos el problema estructural siguiendo el principio de solidaridad, donde quienes más ganen hacen un mayor esfuerzo. No se modifican las edades".
La ley tiene tres aspectos centrales: la emergencia previsional, el régimen general y los regímenes de docentes y policías. Además de las normas transitorias que es lo que rige entre el viejo sistema y el nuevo. El próximo jueves 5 de septiembre los gremios docentes se movilizarán a la Legislatura como reclamo a la no modificación de su régimen especial.
Caja de Jubilaciones, los retoques
El gobierno provincial ingresó este miércoles a la Legislatura un proyecto de reforma del sistema previsional de los estatales santafesinos que tiende entre otras cuestiones a bajar el nivel de déficit y para lo cual propone declarar la emergencia en el sistema por los dos próximos años, con opción de una prórroga de otros dos.
Además, dispone cambios en el sistema de acceso a la jubilación tanto del régimen general como docentes, de seguridad y del Servicio Penitenciario y abarca una serie de medidas para la transición entre las cuales propone dejar en manos del Ejecutivo cambios en la edad jubilatoria para el caso de que se lo disponga a nivel nacional.
En el mientras tanto, no habrá cambios en las edades de 65 años para los varones y 60 para las mujeres. Bastía aseguró que el proyecto “fue largamente trabajado” y “es un proyecto basado en los valores de justicia, equidad, progresividad en los aportes, en los esfuerzos y en los beneficios de los aportantes, de los beneficiarios actuales y los de un futuro”.
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El ministro de Gobierno, Fabián Bastía, al recibir días atrás el análisis para la reforma de la Caja de Jubilaciones.
Foto: Gobierno de Santa Fe.
Entre los principales puntos de este apartado se establece que el personal en actividad eleve su aporte de manera escalonada: actualmente todos aportan un 14 %, pero el proyecto propone que los aportes se incrementen en base a un nuevo cálculo que va del 15,5% al 21% dependiendo del ingreso percibido, es decir que quien más gana, más aporta, e incluye a todos los trabajadores y funcionarios de los tres poderes.
También se implementa un tope de haberes para los pasivos: actualmente hay beneficiarios que cobran un equivalente de hasta 32 jubilaciones mínimas, pero con este proyecto se aplica un tope por el cual nadie cobrará más de 20 jubilaciones mínimas. Y se mantienen las edades actuales para acceder a la jubilación: 60 años para las mujeres y 65 para los varones y 30 años de servicios.
Aportes
“En cuanto a la emergencia habrá dos obligaciones: una a cargo de los beneficiarios existentes, que deberán pagar un porcentaje por el tiempo que dure la emergencia, que es de dos años más una prórroga a facultad del Ejecutivo. Esos aportes alcanzan recién a los que ganen más del valor de dos jubilaciones mínimas y es una escala progresiva que va del 2 al 6%, de más de dos jubilaciones mínimas a 5 aportarán 2%; más de 5 a 8 jubilaciones mínimas, 3%; más de 8 a 11 jubilaciones mínimas, aportarán el 4%; más de 11 a 14 jubilaciones mínimas, 5%; y más de 14 jubilaciones mínimas, aportarán 6%”.
Además, el ministro agregó que “después tenemos un aporte para los activos que será un aporte excepcional de emergencia para quienes son las cabezas de los poderes, es decir, los integrantes políticos de los distintos poderes del Estado, empresas del Estado, organismos descentralizados”.
Seguidamente, Bastía remarcó que hay “otras reformas muy importantes que tienen que ver con terminar con determinadas ventanillas que existían para acceder al beneficio dentro de la ley, pero que no eran para nada justas” y en ese aspecto señaló “el adelantamiento de la edad a partir de dos años de aporte, descontar un año de edad, o llegar a completar años para alcanzar porcentajes más altos que daba el sistema jubilatorio a partir de la compra de años en moratorias nacionales, lo cual es un hecho totalmente injusto para el resto de los aportantes”.
Un problema estructural
Por su parte, el ministro Olivares señaló que “el déficit seguía una curva de tipo exponencial, es decir, una pendiente tipo positiva y proporcionalmente creciente que alcanzaría en 2024 unos $ 430.000 millones de déficit” y agregó que “esa curva era la que nos llevaba a un punto donde ya no había un tesoro que pudiese atender semejante volumen de déficit e iba a llegar un momento que no iba a ser viable ni siquiera atenderlo”.
Por último, Olivares destacó que “lo que estimamos con esta reforma es que en un primer tramo del primer año disminuiremos entre un 25 y un 30% y que esa función tienda primero a desacelerarse y luego decrecer en el largo plazo. Pero lo más relevante es que pasamos de una creciente exponencial a una que comienza a tener una pendiente nula y luego una pendiente negativa. Eso es lo más importante”, concluyó.