Dirigentes de la oposición coincidieron ayer en cuestionar el creciente
protagonismo del ex presidente Néstor Kirchner en la escena política nacional y le reclamaron que
"se haga a un costado" y deje gobernar a su esposa, la mandataria Cristina Fernández.
Kirchner finalizó en diciembre pasado su mandato, dando paso a la gestión de la
ex primera dama pero, lejos de desvincularse definitivamente del gobierno nacional, mantuvo un alto
protagonismo.
Con su asunción al frente del Partido Justicialista (PJ) su influencia se
consolidó y abrió una agenda cargada de reuniones con dirigentes de todo el país para seguir
controlando la estrategia del oficialismo, sobre todo a partir del conflicto con el campo.
La oposición coincidió en apuntar contra su protagonismo. La senadora
justicialista Hilda Chiche Duhalde aseguró ayer que "no quiere escucharlo más" al ex presidente y
lo acusó de "estar debilitando cada vez más la figura de la presidenta".
Duhalde opinó que el líder del PJ tendría que tener "una actitud más silenciosa
y respetuosa" en estos momentos que atraviesa la Argentina.
"Esta permanente aparición en los medios lo que logra es debilitar cada vez más
la figura de la presidenta, que ya está de por sí muy debilitada por la enorme incapacidad que ha
demostrado en los últimos meses para gestionar", apuntó la senadora.
También se sumó a la ofensiva el titular de la Unión Cívica Radical, Gerardo
Morales, quien evaluó que la "sobreexposición" de Kirchner "debilita la institución
presidencial".
En el marco de la disputa con el agro, el senador radical sostuvo que "la señora
presidenta y su esposo, con su actitud negadora, solo consiguen desarticular el principio de
autoridad", y cuestionó la estrategia del oficialismo a más de tres meses del inicio de la
conflicto.
"El gobierno cree que ganó porque dio por terminado unilateralmente el
conflicto, cuando la situación se agrava en cada ruta, calle u hogar argentino", subrayó el líder
radical.
Por su parte, el diputado nacional Francisco De Narváez (Unión Celeste y Blanco)
insistió en exigir que el ex presidente salga "del centro de la escena de la gestión", porque "él
no fue elegido para gobernar, que es lo que está haciendo".