En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Mauricio Macri llamó ayer al Reino Unido a dialogar para solucionar "amigablemente" la disputa por Malvinas, a la vez que pidió colaboración a la comunidad internacional para esclarecer los atentados perpetrados en Buenos Aires contra la Amia y la embajada de Israel.
En un mensaje de 15 minutos en la sede de la ONU en Nueva York, el jefe del Estado también ratificó la decisión del gobierno de recibir a refugiados de Siria o países vecinos y expresó su objetivo de que la Argentina siga construyendo "redes y puentes" con los distintos Estados del mundo.
"Reitero nuestro llamado al diálogo con el Reino Unido, como mandan tantas resoluciones en esta organización, para solucionar amigablemente la disputa de soberanía que tenemos, hace casi dos siglos, por las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes", subrayó Macri en la 71º asamblea general del organismo internacional.
El presidente argentino resaltó que su administración ha dado "muestras de interés en avanzar" en fortalecer la relación bilateral con Gran Bretaña, la que —consideró— "puede ser mutuamente beneficiosa".
"Hemos dado muestras de interés en avanzar en nuestra relación bilateral, que puede y debe ser mutuamente beneficiosa. Por eso confiamos, también, que será posible activar una solución definitiva", resaltó Macri.
El mandatario nacional se expresó así sobre la disputa de soberanía por Malvinas ante la ONU, luego de que la semana pasada el país firmara con el Reino Unido una abarcativa declaración conjunta de cooperación, que fue fuertemente cuestionada por la oposición y sectores de Cambiemos.
Por otra parte, Macri reclamó "cooperación internacional" para resolver los atentados a la embajada de Israel y la Amia, ocurridos en 1992 y 1994, respectivamente.
Sin hacer una mención directa a Irán, país al que la Justicia argentina atribuyó el atentado a la mutual judía, el presidente solicitó "colaboración internacional" para el "esclarecimiento y castigo a los culpables" de los ataques.
"Mi país condena cualquier grupo que promueva el terror", aseguró el jefe del Estado y consideró que "el extremismo radical amenaza a inocentes y a poblaciones vulnerables".
Acompañado por la primera dama, Juliana Awada —quien lo alentó con un beso antes del discurso—; el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la canciller Susana Malcorra, Macri también hizo referencia a la situación del país e insistió en los tres pilares de su gestión: "pobreza cero", "combate al narcotráfico" y "la unión de los argentinos". Además, agradeció el apoyo internacional a la candidatura de Malcorra como secretaria general de la ONU en reemplazo de Ban Ki-Moon, y evaluó que una líder mujer "sería un ejemplo alentador" en el Siglo XXI.
En ese momento, el mandatario nacional resaltó la "política de Estado" argentina para lograr la "igualdad de género" y el "empoderamiento integral de la mujer".
Sobre la situación de Medio Oriente, el presidente adelantó que el país va a "ampliar la recepción de refugiados de Siria y países vecinos", aunque supeditó esa actividad a la existencia de "acompañamiento financiero" internacional.