El indefinido conflicto entre el gobierno y el campo no sólo afectó la gestión de la presidenta Cristina Fernández, también generó dudas sobre la reelección del camionero Hugo Moyano al frente de la CGT, el próximo 8 de julio.

El indefinido conflicto entre el gobierno y el campo no sólo afectó la gestión de la presidenta Cristina Fernández, también generó dudas sobre la reelección del camionero Hugo Moyano al frente de la CGT, el próximo 8 de julio.
A menos de un mes del congreso ordinario de la CGT, los denominados gordos y el barrionuevismo profundizan la incertidumbre acerca de la continuidad de Moyano, aunque hasta ahora nadie se animó a asegurar que competirá con Moyano por la jefatura de la CGT.
Tanto los gordos como los luisitos (barrionuevismo) consideran que la figura del camionero —muy cercano al matrimonio presidencial— "está desgastada".
En ese contexto, el barrionuevismo viene promoviendo al metalúrgico Antonio Caló como un "firme" candidato para suceder a Moyano. Por su parte, Caló "ni niega ni rechaza" su supuesta candidatura y prefiere, al menos por ahora, jugar a las escondidas.
Donde pidan. "Voy a estar donde los muchachos me lo pidan", viene respondiendo el referente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) cuando se le pregunta si competirá con el camionero por la jefatura de la CGT el 8 de julio.
A la hora de hablar de candidatutas, el panorama aparece más claro en el barrionuevismo. Los luisitos, enfrentados con el camionero desde hace bastante tiempo, reclaman a diario la necesidad de un cambio en la conducción cegetista. Por eso no sorprendió que ya adelantaran que concurrirán con candidato propio al congreso de la CGT que, al menos por ahora, se realizará el 8 de julio en el club Obras Sanitarias.
El sector que responde al gastronómico Luis Barrionuevo anticipó en más de una oportunidad su deseo de postergar el congreso de la CGT para "más adelante" con la excusa de permitir una mejor integración entre los gremios que permita mostrar ante la sociedad a "una CGT unificada y prescindente del poder político.
En la práctica, la postergación del congreso cegetista más allá del 8 de julio próximo podría incluso dejar acéfala la conducción cegetista ya que el mandato de Moyano vence en esa fecha.
Habrá que esperar entonces a ver cómo y cuándo se define el conflicto que el gobierno mantiene con el campo desde hace tres meses para ver si el camionero, quien defiende a ultranza la política agropecuaria de la Casa Rosada, renueva su mandato al frente de la central obrera de la calle Azopardo. l




