Política

"En el Congreso Macri dio un discurso de despedida"

Felipe Solá es Diputado nacional por Red por la Argentina y ex gobernador de la provincia de Buenos Aires por dos períodos e ingeniero agrónomo.

Lunes 04 de Marzo de 2019

Felipe Solá, diputado nacional, ex gobernador de la provincia de Buenos Aires por dos períodos, cree que puede ser el candidato a presidente por un frente patriótico, amplio, de convergencia entre el kirchnerismo y otros sectores peronistas, y de la centroizquierda, sin restricciones para nadie.

Cree, le pone energía, pero también sabe que tendrá que darse una carambola compleja para que eso suceda. En la última semana, y luego de casi una década, se reunió con la senadora Cristina Kirchner, y difundió una foto. "Que comunica mucho más que las palabras", celebró, en una entrevista con La Capital, en el Congreso de la Nación luego de la apertura de las sesiones del Congreso.

Solá descarta cualquier otra postulación que no sea a presidente, y a la vez percibe que la tiene difícil. Cada día que pase y que Cristina no diga explícitamente que no será candidata, entonces — está convencido- la candidatura de CFK va creciendo en posibilidades. Si decidiera "no ser", la lógica política indica que eso sucederá pronto, de lo contrario podría ocasionarle daño al espacio que espera de ella. En cambio, si no decide nada, todo indica que será candidata, nuevamente, la ex presidenta. Y en ese caso, la precandidatura de Solá habrá llegado a su fin, al igual que la de Agustín Rossi, otro competir dentro del espacio peronista.

Sobre las palabras del presidente Mauricio Macri el 1º de marzo en el Congreso, al abrir las sesiones ordinarias, Solá vaticinó: "fue el discurso de la despedida".

¿Qué le dejó el discurso presidencial en el Congreso?

—Macri vino al Congreso sabiendo que no podía hablar de trabajo, estamos perdiendo trabajo, echan trabajadores de las fábricas, de los comercios, las pymes y también el Estado. No puede hablar de deuda porque cada día que pasa endeuda más a nuestros hijos y a nuestros nietos. Incluso se va a ir con más deuda a fin de año. Macri no puede hablar de empleo ni de salario. Todos sabemos que el salario ha caído, al menos un 18 por ciento. Hay una quinta parte del salario de los argentinos que ya no es nuestra, lo que perdimos nosotros lo ganaron otros.

Habló de continuar cambiando estructuras oxidadas de la Argentina

—Fue porque tampoco puede hablar de actividad económica, y ni siquiera de exportaciones, sólo puede hablar de importaciones. Tampoco puede hablar de educación. En un momento amagó con presentar un proyecto de ley para que todos los argentinos podamos acceder a los resultados de las evaluaciones de nuestros alumnos, pero las mandó nunca. El año pasado dijo que le ganábamos a la inflación y pasó lo que sabemos. Entonces, como no puede defender nada, montó un show de provocación. Si uno miente y miente, y culpabiliza a la oposición, y los empleados públicos de altos salarios que estaban en las gradas gritaban "gol" cada tres frases del presidente, entonces la reacción suele ser inevitable.

La idea en los bloques opositores era no "pelearse" con Mauricio Macri, en el recinto, pero el clima tenso terminó por imponerse igual.

—Llevó a algunos a reaccionar, a pisar el palito. Y la verdad que no es un ámbito donde se deba reaccionar, uno puede reprobar con algún "uhhh" pero hay que evitar los insultos.

Pareció una estrategia armada, la de provocar la reacción de algunos opositores, y luego el reproche por la reacción, eso de "ustedes insultan...

—Si el gobierno tiene que "armar" una estrategia de estas características es porque estamos ante un gobierno perdedor, no estamos ante alguien que va ganando, que explica lo que hace, que convence. El gobierno Cambiemos no tiene nada para mostrar. El discurso de Macri en el Congreso tiene un solo nombre, discurso de despedida.

Podría interpretarse que el único anuncio concreto en el discurso presidencial fue el aumento de la Asignación Universal por Hijo (AUH) para marzo, con el 46 por ciento ¿cómo lo evalúa?

—En realidad, adelanta unos meses un aumento finalmente se debería aplicar por ley. Algo similar al adelantamiento del aumento del salario mínimo, vital y móvil. Ahora, lo interesante en el discurso, es que lo hacen por "la situación económica".

¿Qué pasó con el episodio de la joven Joanna Picetti, que ingresó al recinto sin ser legisladora?

—La diputada que nunca asumió, y que ingresó al recinto, es del PRO, se trata de un problema de ellos. Es completamente falso que alguien de la oposición le haya favorecido el ingreso. Lo que yo hice fue evitar que el escándalo pase a mayores, sugiriendo a los miembros de la seguridad que no fueran a sacarla por la fuerza. Hubiera sido un bochorno, dos hombres corpulentos sacando a rastra a una mujer. Se hubiese desvirtuado por completo la sesión. Esa fue la actitud que yo tomé ante los guardias, pero es falso que yo le haya favorecido el ingreso al Congreso, y mucho menos al recinto.

La pregunta es, ¿quién maneja la seguridad en el Congreso, el oficialismo o la oposición?

—La respuesta es obvia. Por supuesto ahora, con una actitud irresponsable, aparece la diputada Karina Banfi ( Cambiemos) diciendo que yo promoví el ingreso de Picetti. Algo ridículo, se trata de una militante o ex militante del PRO, no tiene nada que con nuestra fuerza política.

Hablando de controles, ¿lo sorprendió el gigantesco operativo de seguridad en los alrededores del Congreso?, algo sin precedentes para un 1º de marzo, al menos desde el 83 hasta ahora.

—Es un tema creciente en este gobierno, cada vez ponen más policías. Eso demuestra que tienen un miedo creciente, todo lo que huela a pueblo en la calle los atemoriza.

Respecto de la oposición con epicentro en el peronismo / kirchnerismo, ¿siente que se van alineando algunos planetas en el sentido de que su candidatura pueda representar un punto de síntesis, de promedio, entre las distintas miradas del universo peronista en particular, y opositor en general?

—Diría que me van escuchando un poco más, pero todavía falta mucho, hay mucha confusión, y la gente tiene mucha menos información de la que tiene uno, y es ahí donde podemos equivocarnos.

¿Qué paso necesitan dar en los inmediato?

—Que se cree un frente opositor. En el Congreso, que vengan todos los agredidos por la política de Macri, cada uno con su mirada. Acá no podemos pedirle a nadie que se kirchnerista ni peronista, tenemos que incluir a todos los que se sientan agredidos, sin "ismos".

En el campo opositor, la tensión parece estar puesta entre los que piensan como usted la necesidad de un único frente que contenga a todos, y un sector que persiste con la idea de crear un tercer espacio, donde no esté incluida la fuerza política que gobierna ahora, pero tampoco la que gobernó antes. ¿Cuántos candidatos hay?

—Ya hay varios...bueno, en el sector (Juan Manuel) Urtubey, (Sergio) Massa hay una búsqueda. Veremos como termina. Nosotros estamos dispuestos a formar un gran frente patriótico, postergar ambiciones personales. Si me pregunta si yo quiero ser presidente, le digo que sí. Pero si encontramos otra fórmula para llegar al triunfo no antepondré mi proyecto al proyecto colectivo.

La reunión, y luego la foto que obtuvo con Cristina Fernández de Kirchner, en la última semana, ¿qué consecuencias políticas supone que tendrá?

—Las fotos tienen mucho mas valor informativo que las palabras, por tanto, son muchas más personas las que se informan. Tiene un valor político que antes no tenía, no vale que yo diga "estuve con Cristina.." si no está la foto.

¿Se podría decir que esa foto es útil para usted, para Cristina, para los dos, o para nadie en particular?

—Es una foto real, en el sentido de que veníamos de varias conversaciones previas, no estamos "inventando" una foto.

¿La oposición necesita más fotos, más integración, para ganarle a Macri, que retomó una ofensiva, al menos desde el discurso, en la Asamblea Legislativa?

—El discurso de Macri es un discurso perdedor, nadie que va ganando provoca, grita. Me hace acordar a De la Rúa pegando puñetazos en la mesa, para dar la idea de mando. Macri grita porque no puede hablar de nada, ni siquiera de la causa de los cuadernos, porque resulta que el fiscal de esa causa (Carlos Stornelli) está inmerso en un chiquero, (en una causa por extorsión a empresarios junto al falso abogado Marcelo D'Alessio, procesado y descubierto en escuchas, mensajes telefónicos y filmaciones).



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