En medio del juicio por la valija del venezolano Antonini Wilson y tras la profunda crisis financiera que golpeó a Estados Unidos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner partió anoche hacia Nueva York.

En medio del juicio por la valija del venezolano Antonini Wilson y tras la profunda crisis financiera que golpeó a Estados Unidos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner partió anoche hacia Nueva York.
La agenda incluye, entre otras actividades, su primer discurso como jefa del Estado ante la Asamblea General de la ONU y reuniones con el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
La presidenta partió anoche desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Hoy por la mañana arribará a Nueva York y a partir del lunes iniciará la actividad oficial.
Cristina Fernández viajará acompañada por el ex jefe de Estado Néstor Kirchner, el canciller Jorge Taiana, quien elaboró la agenda que desarrollará la primera mandataria; el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, entre otros.
Mañana, a las 9, la presidenta tiene previsto concurrir a la apertura de operaciones del mercado Nasdaq, ubicado en la tradicional zona de Times Square. El martes pasado, a raíz de la crisis en Wall Street, había afirmado que el Primer Mundo se derrumbaba "como una burbuja".
A las 10, desayunará con ejecutivos de las principales empresas de tecnología y finanzas que cotizan en el mercado.
El martes, la presidenta concurrirá a la apertura de la 63ª Asamblea General de las Naciones Unidas, donde tiene previsto hablar cerca del mediodía neoyorquino.
Críticas. Mientras Cristina armaba las valijas para su viaje, dirigentes de la oposición cuestionaron la política exterior y relación bilateral que su gobierno mantiene con los Estados Unidos, así como la situación económica y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Gerardo Morales (UCR), Federico Pinedo (PRO) y Carlos Raimundi (SI) se mostraron escépticos acerca de los resultados que puede arrojar el viaje de Cristina, adonde arribará hoy para participar de la 63 Asamblea General de la ONU, mantener reuniones bilaterales con otros mandatarios y disertar ante la comunidad empresarial norteamericana.
Morales aseguró que con el pago al Club de París "el gobierno reaccionó tarde exigido por las circunstancias y de la peor manera" y "si bien hacemos lo que teníamos que hacer, porque como país debemos honrar nuestras deudas, deberíamos haber negociado la mejor propuesta, la mas conveniente para la economía nacional".
Para el radical, "es perverso y peligroso seguir ocultando los problemas graves de la economía: inflación, crisis energética, deuda externa y pobreza, detrás de los apuros de otros".
Raimundi, por su parte, evaluó que desde el momento en que el gobierno acordó una quita muy importante de la deuda con bonistas privados, obtuvo un beneficio importante desde el punto de vista contable pero renunció a plantear el tema de le deuda en términos políticos, que es parcialmente ilegítima.
"Hubiera discriminado qué parte de la deuda es legítima y cuál no" pero "creer que por el solo hecho del desendeudamiento eso va a llevar a la Argentina a una capacidad de mayor financiamiento externo o atracción de inversiones, me parece un tanto ilusorio porque ambos dependen de la credibilidad externa de la economía", razonó Raimundi.
Mientras, Pinedo observó que "la mayor parte del riesgo argentino se generó por las mentiras de Indec y se incrementó por las decisiones del gobierno, las peores de las cuales fueron las retenciones y la venta de bonos a Venezuela al 15 por ciento de interés anual".
"El costo de la mentira del Indec se supone que es para pagar menos deuda, pero estamos pagando más, le está costando más de los que se ahorra", indicó.
Respecto de los roces con Estados Unidos por el juicio en Miami en torno a la valija de Guido Antonini Wilson, Morales consideró que "cuando el gobierno hecha la culpa al FBI, al imperialismo yanqui o a las operaciones basura, solo busca negar que en la Argentina debería dan explicaciones y la Justicia no debería postergar más la investigación".


Por Facundo Borrego
