Elecciones 2019

Corral y el sueño de ser el primer mandatario radical electo en más de medio siglo

Nació y se crió en Santa Fe, ciudad que hoy conduce como intendente. Su militancia comenzó en la secundaria y continuó en la UNL.

Domingo 16 de Junio de 2019

José Manuel Corral afrontará hoy el mayor desafío de su carrera política: aspira a convertirse en el primer gobernador radical electo en más de medio siglo, luego de que Aldo Tessio ocupara el Sillón del Brigadier López a mediados de la década del 60. Y para que ese sueño pueda cristalizarse, no piensa dejar de lado la rutina a la que se aferra cada domingo electoral desde hace diez años, cuando obtuvo un escaño de concejal.

   Acompañado por su esposa Mariana, el intendente santafesino caminará por la mañana las escasas cuadras que separan su casa, ubicada en el residencial barrio Candioti, de la escuela Vélez Sársfield (sobre la calle Güemes) para votar como siempre lo hace: puntualmente, a las 9.

   Y lo hará aferrado a sus cábalas más preciadas: “Siempre llevo en los bolsillos objetos que la gente me regala durante mis recorridas por la ciudad y en la campaña, como estampitas y llaveros. Es como entrar a votar con la gente que me dio su gesto de afecto y cariño. Después de votar, el infaltable cafecito en Las Delicias”, le confiesa a La Capital el candidato, en un respiro de los agitados días proselitistas y a apenas horas de haber protagonizado el ajetreado debate televisivo con sus rivales Antonio Bonfatti y Omar Perotti.

Deporte y política

Hijo del matrimonio de Celia García con el recordado dirigente deportivo y político Super Manuel Corral, el radical se enorgullece de ser nieto de trabajadores agrícolas, inmigrantes radicados en la localidad de Videla (en el norte provincial), por la rama materna, y gallegos nacidos en Lugo, por parte del padre.

   Este abogado de 50 años, graduado en la mítica Universidad Nacional del Litoral (UNL) santafesina, milita en la Unión Cívica Radical (UCR) desde las aulas del secundario. De su vasto anecdotario político recuerda especialmente un gesto de Raúl Alfonsín.

   “Me tocó conducir la mesa nacional de Franja Morada y nos opusimos en 1994 al Pacto de Olivos. Con ese antecedente, cuando sesionó la Convención Constituyente en Santa Fe me tocó presidir una delegación de la Federación Universitaria Argentina (FUA) que tenía que pedirle a Alfonsín que se incluyera en el texto la autonomía y la gratuidad de la enseñanza universitaria. Fuimos a ese encuentro pensando que, por nuestra oposición al Pacto de Olivos, Raúl no nos iba a atender bien, pero apenas nos hizo una amansadora. Nos recibió con el afecto de un padre y, finalmente, se ocupó personalmente que se consagrara en la Constitución la autonomía y la gratuidad universitaria”, recueda risueño.

   Difícilmente se haya imaginado por entonces que llegaría a presidir el comité nacional de la UCR entre 2015 y 2017, justamente en el bienio en que se sesionó la crucial convención nacional en tierras entrerrianas, que alió a los sucesores de Leandro N. Alem con el PRO de Mauricio Macri.

   Tras presidir la Federación Universitaria del Litoral (FUL) en sus tiempos de referente de la Franja Morada, Corral fue titular del Concejo Municipal de Santa Fe entre 2010 y 2011. Desde ese año, ocupa en su segundo mandato la principal poltrona del Palacio de la calle Salta, como se conoce en la capital provincial al imponente edificio de la Intendencia.

   Pero no todo es política en la vida de Corral. Es un sutil aficionado a la cocina, los idiomas y fanático de Unión. A tal punto que siempre les cuenta a sus amigos de la Escuela Industrial Superior, con los que sigue frecuentándose, y de la UNL (con muchos de los cuales comparte sus tareas de gestión): “Soy hincha de Unión antes que argentino, porque mi viejo fue primero a la oficina de socios del club y, recién después, al Registro Civil”.

   Es que Super fue el presidente de las mayores hazañas unionistas, incluidas la final del ascenso ganada en 1989 a Colón y el dream team de Juan Carlos Toto Lorenzo, en 1975, con Hugo Gatti (el Loco) y Rubén Chapa Suñé brillando en una constelación de estrellas tatengues.

Círculo íntimo

Sus ojos le brillan cuando habla de su mujer Mariana, a quien lo une, además de la militancia radical, “más de media vida compartida”. Y ni hablar cuando se lo escucha mencionar a sus dos hijas, Manuela (de 16 años) y Catalina (de 9).

“Son hermosas y buenas personas”, flaquea Corral al describir el círculo familiar con el que comparte sus días en su casa de Candioti. “La compramos hace 19 años con un crédito hipotecario que entró en la pesificación y recién vamos a terminar de pagar este año”, asegura el postulante macrista.

   Junto a ellas compartirá hoy su ilusión política, cuando tome su “infaltable cafecito” en el tradicional bar de la peatonal San Martín, disfrute del almuerzo del Día del Padre y, por la noche, se encuentre con su equipo de colaboradores en el hotel Río Grande para aguardar el veredicto inapelable de las urnas.

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