Buenos Aires-
Alberto Fernández, hombre clave del gobierno de la presidenta Cristina
Fernández, así como del de su antecesor, Néstor Kirchner, finalmente renunció hoy a su
cargo, como secuela de la grave crisis agropecuaria, y será reemplazado por el actual
intendente de Tigre y ex titular del Ansés, Sergio Massa.
Fernández envió su carta de renuncia a la jefa del Estado esta misma
mañana y aguardaba ser recibido por ella en la residencia presidencial de Olivos, aunque su
dimisión se difundió antes que se conociera la aceptación presidencial.
No se conocía si la nueva crisis en el gabinete nacional concluirá con el
alejamiento de Fernández o se cobrará más víctimas dentro del equipo gubernamental, entre
ellas al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, cuyo desplazamiento vienen
reclamando insistentemente la oposición.
Simultáneamente, la Presidenta recibía en la residencia de Olivos a Massa,
a quien ofreció el reemplazo de Fernández. Massa dijo que ese nombramiento lo
“enorgulleció”.
La caída de Fernández es uno de las consecuencias más importantes del
fuerte impacto que tuvo en el Gobierno el largo paro del campo, que se prolongó por cuatro
meses y que tuvo como corolario la derogación de la resolución que había dispuesto un
fuerte aumento en las retenciones a las exportaciones agropecuarias.
Esa medida, la polémica resolución 125 rechazada la semana pasada por el
Congreso nacional, había causado la primera baja en la administración de Cristina Fernández:
la del entonces ministro de Economía, Martín Lousteau, en marzo pasado, a pocas semanas
de haberla anunciado.
Entonces, las versiones indicaban que Lousteau había expresado la
necesidad de reformar aquella resolución en tanto también habría manifestado su rechazo al
fuerte poder que ostentaba en su misma cartera el secretario de Comercio, Guillermo
Moreno.
Posteriormente ayer se conoció la renuncia del secretario de Agricultura,
Javier de Urquiza, quien este mediodía fue reemplazado por el hasta ahora titular del INTA,
Carlos Cheppi, también como coletazo de la misma crisis que sacudió al gobierno de
Cristina Fernández a pocas semanas de haber asumido.
A esos alejamientos se suma hoy el más significativo, el del propio
Alberto Fernández, quien finalmente confirmó su dimisión, luego de que desde hace un par de
meses se rumoreaba que tenía intención de alejarse del Gobierno.
Alberto Fernández había negado rotundamente en varias oportunidades las
versiones sobre su alejamiento, al insistir en que el era “fundador” del proyecto
que comparte con el matrimonio Kirchner.
Las pirmeras especulaciones sobre la concreción de la renuncia surgieron
el lunes pasado, cuando llamó la atención la ausencia de Alberto Fernández de la Casa Rosada
en el acto en el que se anunció la reestatización de Aerolíneas Argentinas, al que
asistieron cientos de invitados que festejaron la noticia.
Se dijo entonces que el jefe de Gabinete no concurrió porque estaba
afectado por una gripe, lo cual se seguía afirmando hoy, ya que en toda la semana no se lo
vio en público.
Alberto Fernández piloteó una serie de crisis pero la peor fue la que le
tocó asumir en las reuniones con representantes del ruralismo, que también habían sido
recibidos por la presidenta Kirchner.
La sucesión de encuentros no sólo no arrojaron resultado alguno sino que
sirvieron para azuzar aún más los ánimos en el sector del campo, que tras cada encuentro
recrudecía sus protestas.
Hoy, ya los colaboradores de Fernández anticiparon a los periodistas
acreditados en la Casa de Gobierno que era un hecho la presentación de su renuncia.
Sin que mediara ningún anuncio oficial, alrededor de las 12.45 Sergio
Massa, que estuvo largamente dialogando con la Presidenta en la residencia de Olivos, optó
por confirmar él mismo, en declaraciones a radio Diez, que le habían ofrecido remplazar
a Fernández.
“Si, la verdad que en principio, sí”, dijo al ser consultado
sobre si la primera mandataria le ofreció el puesto, pero agregó: “Igual me gustaría
que en todo caso sea la Presidenta la que informe, pero efectivamente, me enorgulleció esa
oferta”.
Dirigentes de la oposición recibieron la noticia en general con pocas
expectativas en torno a la posibilidad de que los cambios se traduzcan en profundas
modificaciones del cuestionado estilo de gobierno de Kirchner.
Referentes de la Coalición Cívica, como Adrián Perez y Patricia Bullrich,
estimaron también que éste es el momento en que la Presidenta debería aprovechar para
fortalecer su imagen, muy decaída como consecuencia de la prolongada crisis agropecuaria que
todavía no terminó de resolverse.