Una semana después del triple crimen de una familia acribillada a la salida de un casamiento que celebraron dos procesados por narcotráfico en un salón de Ybarlucea, un joven de 25 años fue asesinado a tiros al parecer cuando dormía en una casa de esa localidad ubicada a diez kilómetros de Rosario y en el límite con el departamento San Lorenzo. Esta comuna de unos 5 mil habitantes cuenta con una ubicación estratégica: atravesada por la ruta nacional 34, que enlaza la provincia de Santa Fe con Salta, y bordeada al este por la autopista a Santa Fe, es hoy considerada una escala clave en el mapa del tráfico de drogas en el país.
Cuando la región aún no sale de la conmoción por el triple crimen en el casamiento, el joven de nacionalidad boliviana Alexander Najaia Becerra fue ejecutado con balazos en el pecho la tarde del sábado en el patio de una casa de campo cercana al domicilio de su familia en Los Alamos al 8100. El crimen volvió a poner en foco a esta localidad que desde hace una década aparece en el radar de varias investigaciones federales por cargamentos de cocaína y marihuana que “duermen” o “se enfrían” allí, para luego seguir su ruta hacia el conurbano bonaerense, la provincia de Córdoba o la más cercana ciudad de Rosario.
Rutas y conexiones
Ybarlucea se fue transformando en la última década en un punto estratégico en el mapa de la narcocriminalidad del departamento Rosario como plataforma de lanzamiento a otras provincias y al mercado europeo. El pueblo está a un paso de las tres autopistas que pasan por Rosario —una urbe que ronda el millón de habitantes y que además tiene puerto— y a pocos kilómetros de dos rutas importantes como las nacionales 34 y 11. Se emplaza a siete kilómetros de la ruta A012 y a poco más de la avenida de Circunvalación rosarina.
Por la ruta provincial 34 S se llega rápidamente a Granadero Baigorria y por caminos rurales se conecta con Roldán, Funes, Ricardone, Capitán Bermúdez, San Lorenzo y Puerto San Martín, estas dos últimas ciudades con importantes terminales portuarias. La ubicación puede responder en parte a por qué Ybarlucea terminó siendo escenario de un sobrecogedor triple crimen, ya que ninguna de las víctimas eran vecinos. ¿Qué aparece al analizar datos de la criminalidad en Ybarlucea?
En el puñado de calles de este pueblo, enero marcó una escalada de violencia ligada a ataques a balazos a domicilios. El último fue la noche del viernes cuando una casa de 25 de Mayo y Moreno fue baleada por quinta vez. El lunes pasado, dos días después del triple crimen, una vivienda de Rivadavia y Schilla, en barrio Don Héctor, fue baleada dejando sin respuesta a sus moradores que juran y perjuran no haber recibido amenazas.
La primera semana del mes hubo cuatro ataques: tres a la casa baleada el viernes y otro en San Martín y Entre Ríos, donde una mujer recibió once disparos en sus piernas y debió ser internada. Días después se registraron balaceras en un domicilio de avenida Entre Ríos y en otro de Los Gorriones y Rita de Ibarlucea.
Los ocho muertos
Desde 2013, cuando comenzó la guerra de venganza de la banda de Los Monos tras la ejecución de Claudio “Pájaro” Cantero, en Ybarlucea se registraron ocho asesinatos, incluyendo a Iván Giménez, Erica Romero y su pequeña hija Elena, las víctimas del triple crimen. Entre esos homicidios se destaca el del ex barra brava de Rosario Central Mario “Gringo” Visconti, de 37 años, a quien lo ejecutaron con sesgo mafioso y nueve disparos de pistola el 1º de junio de 2016 en un camino rural detrás del cementerio de Ybarlucea.
A Alan Ezequiel “Garrafa” Pedraza, un pibe de 20 años que vivía en Tablada, lo “chuparon” de la cancha de Central en la previa de un partido por la Copa Sudamericana el 11 de abril de 2018. Lo llevaron a un camino rural de Ybarlucea y lo ejecutaron con 28 balazos 9 milímetros. A su padre lo llamaron al celular y le dijeron: “Llevale flores”.
Ezequiel David “Gordo” Ramírez era un hombre de 30 años que en distintas crónicas policiales fue ligado a la temida banda de “Los 90”, a la venta de drogas en barrios como La Cerámica, Cristalería y Empalme Graneros y al sicariato. La medianoche del 23 de julio de 2019 un grupo de hombres armados al grito de “policía” pateó la puerta de la casa de Saavedra al 200, del barrio El Espinillo, en la que el Gordo dormía con su esposa y su hijo de 9 años. Lo asesinaron con entre diez y doce disparos.
image - 2022-02-04T171921.677.jpg
Foto: Celina Mutti Lovera.
Los vecinos de Ybarlucea no olvidan el vidrioso asesinato del albañil Franco Hueso, cuyo cuerpo apareció calcinado en un sector de la ruta 34 S que une el pueblo con Roldán el sábado 13 de junio de 2020. Este trabajador, padre de un nene de 8 años, salió de su casa en la moto de su hermano para tener una reunión de trabajo y apareció asesinado. Una de las hipótesis que barajó en su momento la fiscal Marisol Fabbro fue que podía existir una pata policial ligada al asesinato. Pero si de algo no hay lugar a dudas es que el triple crimen del sábado pasado fue el hecho más conmocionante en la historia de este pueblo fundado en 1915 tras ser una sencilla estación de ferrocarril en la ruta entre Rosario y Tucumán.
Centro de distribución
La impronta de Ybarlucea, dependiente de la Unidad Regional II, contrasta con la de otras localidades cercanas a Rosario donde la sensación térmica de la violencia callejera es más alta. Como Villa Gobernador Gálvez, Baigorria o Pérez, ubicadas en ese orden por detrás de Rosario en las estadísticas de homicidios de 2021 según datos del Observatorio de Seguridad Pública.
Pese a esa menor recurrencia de delitos ordinarios, el territorio suele caer bajo la lupa de la Justicia federal. Así, la investigación a la banda de Los Monos por narcotráfico en la causa federal “Los Patrones” detectó el tráfico de marihuana paraguaya que, según la condena, era abastecida a la organización por Luis Peñalba, un proveedor afincado en Ybarlucea y con base de operaciones en esa ciudad.
Desde hace más de una década Peñalba es considerado una referencia en el tráfico de droga por la ruta Itatí-Rosario. En octubre de 2015 Jésica Lloan, pareja del condenado como integrante de Los Monos Jorge “Ema” Chamorro, fue seguida por efectivos de la Policía Federal cuando se reunía con Peñalba. La investigación terminó con la primera condena 34 personas de la banda de Los Monos en el fuero federal, en diciembre de 2018.
>>Leer más: Interceptan en Ramallo 382 kilos de cocaína que iban desde Ybarlucea hacia Europa
image - 2022-02-05T173400.111.jpg
Foto: Gentileza Clarin.
Más acá en el tiempo, el jueves 24 de septiembre de 2020 efectivos de Gendarmería interceptaron en la autopista a Buenos Aires a la altura de Ramallo un cargamento de 382 kilos de cocaína. Esa carga había “dormido” en la localidad de Ybarlucea, en un galpón que está a pocas cuadras de la ruta 34, y luego fue cargada en tres camionetas interceptadas en la autopista.
Los panes de cocaína tenían fotos de animales e insectos, como un león y abejas, y del jugador del seleccionado de fútbol peruano Raúl Ruidíaz. Entre los detenidos estaba Adelaida Castillo, “la Reina Tití”, una mujer de 58 años considerada la presunta proveedora del llamado “clan Loza” que opera en el norte argentino. Se determinó que el cargamento incautado tenía como destino final a Europa.