"Jamás en mi vida pasé esto, es una cosa de locos", describió una una anciana que cayó en las manos de un ladrón adulto, que la mantuvo cautiva durante tres horas dentro de su casa. En ese lapso, relató que la torturó con intenciones de asfixiarla, le extirpó piezas dentales y le provocó heridas en tráquea y paladar. Si bien no tenía objetos de valor y tampoco dinero en efectivo, le ofreció un té al malhechor y le pidió "por favor que se vaya" de su casa. Todo terminó cuando el delincuente cayó dentro un taller mientras escapaba por los techos.
"Salí al patio a correr al toldo después de dormir un rato la siesta y el hombre me sorprendió de atrás y me metió adentro del baño", contó Gloria, quien vive en Callao al 3000, en el límite ente los barrios Cura y Parque Casado, en la zona sur de Rosario.
Según pudo observar, el delincuente "tenía una corbata, una soga grande y un nylon para ponerme en la cabeza. Y cuando venía que ya no daba más porque se cansaba, empezaba otra vez (en alusión a la agresión)".
En ese contexto de agresiones, Gloria contó que al delincuente le agarraron palpitaciones de la fuerza que hizo y se sentó a tomar agua. "Le ofrecí un té y le pedí por favor que después de tomarlo se vaya, pero me dijo que no. Quería dinero y joyas, pero yo no tenía nada", contó en El Tres TV.
También precisó que era un hombre grande y que era diabético y le dijo que no daba más. "Se había puesto pálido y tenía guantes de látex; me metió la mano en la garganta, me lastimó el paladar y me sacó una muela", describió con inusitada crudeza la víctima.
"Revolvió todo porque quería plata, pero le dije que no tenía. Tenía un frasco lleno y algunos colgantes sin valor y se los llevó. Estuvo de las 6 a las 9 de la noche y se fue por los techos, pero se cayó en un taller (al ceder el techo del mismo)", abundó.
Al parecer, el delincuente ganó el ingreso a la vivienda por los techos, los que a la postre le resultaron una mala pasada y terminó herido.
El ladrón huyó después por los techos, hasta que se le aflojó una chapa a un galpón por el que estaba corriendo. Cayó sobre un Ford Fiesta negro al que le rompió el parabrisas y le abolló parte de la chapería.
El sospechoso fue encontrado dentro del galpón, en el interior de un utilitario blanco. Se le secuestró una mochila que contenía una amoladora, una cinta métrica, dos destornilladores, una cinta de papel, dos rollos de cables, dos discos de corte, cuatro relojes de pulsera y una pulsera.
"Este auto es de un cliente y los daños los cubre el seguro, pero los daños son importantes. Utilizó piezas de motor y cajas para esconderse, pero no creo que le haya servido porque lo detuvieron", agregó el mecánico.