Policiales

Viejas diferencias que derivaron en una batalla

El 11 de marzo de 2016 Mariela Griselda Miranda estaba con su nene más chico en la puerta de su casa de Ayacucho y Uriburu. Dos de sus hijos charlaban en la vereda con un amigo cuando por el frente pasó en contramano una moto Honda Tornado blanca, el acompañante sacó un arma y empezó a tirar.

Martes 09 de Enero de 2018

El 11 de marzo de 2016 Mariela Griselda Miranda estaba con su nene más chico en la puerta de su casa de Ayacucho y Uriburu. Dos de sus hijos charlaban en la vereda con un amigo cuando por el frente pasó en contramano una moto Honda Tornado blanca, el acompañante sacó un arma y empezó a tirar.

Una bala 9 milímetros le ingresó por la espalda a la mujer de 35 años y la mató. Dos días antes, su suegra había denunciado que dos muchachos —uno de ellos Alexis Caminos— habían intentado usurparle su casa de Grandoli y Alice pero desistieron por la intervención de vecinos.

Entonces aparecieron pintadas en el barrio que decían "Los Funes batieron la cana en Fiscalía". Los hijos de la mujer declararon que el conductor de la moto era Alexis, detenido en octubre e imputado además de otro crimen y varios delitos como amenazas y portación de armas. El otro acusado es Juan Manuel "Juanchi" A., quien ya estaba preso por otra causa. Uno de los testigos que sindicó a ambos fue Alan Funes, por estos días prófugo.

Los orígenes

Según contaría meses más tarde Jorge Funes en una nota con este diario, las diferencias con los Caminos venían desde hace tiempo. Contó que en 2013 la familia residía en el Fonavi de Grandoli y Lamadrid, en el barrio Municipal, donde sus hijos eran hostigados camino a la escuela para que trabajar como soldaditos de narcos. Por esos días su esposa denunció a la familia Caminos por venta de drogas, amenazas y usurpaciones. Integrantes de la familia Caminos, entre ellos Rosa y Tato, tíos de Alexis, fueron investigados en una causa que instruyó la jueza Raquel Cosgaya. En medio de esas hostilidades, los Funes decidieron mudarse a Tablada.

El crimen de Mariela potenció esas viejas diferencias. Fue seguido por una serie de balaceras y homicidios en ambos barrios, donde desde entonces aumentaron los crímenes perpetrados en las seccionales 11ª y 16ª.

En ese contexto, el 24 de mayo pasado más de cien efectivos de la Policía Federal desembarcaron en Tablada y República de la Sexta con informes de inteligencia que situaban a Lautaro "Lamparita" Funes al mando de una banda que se dedicaba tanto a los robos domiciliarios como a la venta de drogas y la usurpación de casas para instalar quioscos. Al frente de esta última actividad los informes situaban a René Ungaro, quien cumple condena a 11 años de prisión por matar a Pimpi Caminos frente a un bar en marzo de 2010 y hasta ahora no fue formalmente imputado en ese supuesto rol de mando.

Ocho personas fueron detenidas (la mayoría están en libertad). Lamparita se mantuvo prófugo y recién a fines de septiembre fue detenido en Uriburu y Ayacucho. Quedó imputado como jefe del grupo y por el crimen de Cristian Alejandro "Bebe" Ferreyra, de 17 años, baleado la noche del 9 de mayo en su casa de Colón y Biedma. Un crimen en el que también está implicado su presunto cómplice Carlos Jesús "Pelo Duro" Fernández, inculpado por la víctima antes de morir.

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