Policiales

Versiones contradictorias en torno a la investigación de un femicidio

La familia de la víctima sostiene que la relación de la pareja era violenta. La defensa afirma que el imputado no la asesinó y sugiere otras hipótesis.

Lunes 21 de Mayo de 2018

El miércoles 25 de abril María Celeste Lencina, de 31 años, y su pareja, Rubén Ezequiel J., de 25, ingresaron al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) con quemaduras. Ella tenía heridas en un tercio del cuerpo mientras que él presentaba algunas lesiones leves que el fuego le había dejado en las manos y en los brazos. María Celeste murió a los pocos días como consecuencia de las heridas. Para la Fiscalía se trató de un femicidio y Rubén J. quedó detenido e imputado por ese delito. Eso dicen también los familiares de la víctima, quienes niegan la versión del abogado de Rubén, que sostiene que se trató de un accidente doméstico, de un suicidio o de un caso de mala praxis en el Heca, donde pueden no haber sabido tratar las lesiones de la mujer. En ese contexto, la defensa también sugirió que el sospechoso no está ubicado en tiempo y espacio.

Quemaduras

Rubén Ezequiel J. está con prisión preventiva imputado por el femicidio de su pareja, María Celeste Lencina. El hecho se registró en la casa de barrio Triángulo que la pareja compartía desde hacía cinco años con cuatro hijos que la mujer había tenido con su pareja anterior. Eran cartoneros.

Ese día Rubén y Celeste salieron de la vivienda de Calle 1886 al 4400 con quemaduras de distinta consideración. Según los investigadores, el joven dio distintas versiones de los ocurrido: dijo que ella se había rociado a sí misma con alcohol y prendido fuego; que él había intentado apagarla y por eso terminó con la manos y los brazos quemados. También habló de la explosión accidental de una cocina.

Lo cierto es que cuando la pareja ingresó al Heca, a Rubén le diagnosticaron unas cuantas lesiones leves provocadas por el fuego y a María Celeste quemaduras en el 30 por ciento de su cuerpo, más precisamente en cuello, tórax, espalda, rostro y brazo derecho, todas producidas por el uso de alcohol. Había llegado inconsciente al centro de salud.

El caso quedó en manos del fiscal de Flagrancia Emiliano Ehret, que imputó a Rubén J. por el delito de tentativa de homicidio calificado por situación de pareja. Pero el 30 de abril María Celeste murió y la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro, comenzó a investigar el hecho como un femicidio.

Violencia

Es jueves a la tarde y la familia de María Celeste está reunida en su casa familiar de Felipe Moré al 4200, cerca de donde vivía la pareja. Entre todos reconstruyen los últimos años de Celeste junto a Rubén. Por sobre todas las cosas, niegan que la muerte de la mujer haya sido un suicidio. "La autopsia dio como resultado que ella no se prendió fuego, sino que le tiraron algún combustible y las razones de la muerte fueron que aspiró el fuego", remarcan.

Mercedes, la mamá de Celeste, dice que su hija vivía en un contexto con marcas de violencia de género. "Rubén la separó de su familia. En los años que estuvo con él, ella cortó relación con sus hermanos y hasta pasaba por la puerta de mi casa y no se paraba a saludar. Es un hombre posesivo, que la dominaba. Yo hace dos semanas la invité a la iglesia evangélica de la que soy parte y ella empezó a ir. Pero antes de eso, cada vez que ella pasaba con el carrito de cartonera por mi casa me dejaba plata o comida, y él la obligaba a irse rápido".

La familia de la mujer sostiene a viva voz que "Celeste dijo que la familia de Ezequiel (se refieren a Rubén por su segundo nombre) la tenía loca, la presionaba mucho. Ella era muy reservada y él la dominaba. Le notamos la boca lastimada y moretones en los brazos un par de veces y la nena más chiquita nos contó que Ezequiel tenía alcohol en la casa para cuando Celeste se desmayaba, pero ella no se desmayaba nunca. Creemos que los desmayos eran por los golpes".

"Este hombre —agrega Daniela, una hermana de la víctima— no quería a una de las hijas de Celeste porque la nena tenía contacto con su padre. El controlaba todo. Celeste y Ezequiel discutían entre ellos y sé que un familiar de él le decía que la cagara a palos a mi hermana. Ella siempre nos decía que ya tenía demasiados problemas para traer más problemas a la familia. Después me enteré por la nena más chica que él le pegaba, pero Celeste me lo negó".

Adrián, el ex marido de Celeste y quien quedó a cargo de sus cuatro hijos, asegura que "ella nunca se habría tirado alcohol" y que los peritos les comunicaron que "la cocina no estalló nunca, que estaba bien. Era una gran mujer y con carácter. No sabemos por qué estaba con él".

"Ella nunca decía nada, pero creemos que lo que no podía hablar lo escribía en secreto", acota Daniela, que un día después del velorio de su hermana fue a su casa a buscar unos ahorros de Celeste y en vez de eso encontró una carta. "Decía que ella había dado todo para que Ezequiel cambie, que callaba cosas para que sus hijos estuvieran bien. La carta no tenía fecha, pero no era una carta de despedida, era una carta de desahogo".

El miércoles pasado la familia de Celeste fue a Tribunales a exigir justicia y asistencia psicológicapara los hijos de la víctima. "Ellos estaban ahí cuando pasó lo que pasó", aseguró Mercedes.
La defensa
El abogado de Rubén, Ezequiel Torres, niega la hipótesis de la Fiscalía y de la familia de la joven. Según su teoría del caso, "ella se roció con alcohol y luego se acercó un fósforo encendido".
   "Creo que aún no hay nada cierto en esta muerte. El me dijo que ella lo echó de la casa, que tuvieron una discusión, que ella se roció con alcohol y que cuando él la fue a apagar también se quemó", expresó el penalista, quien deslizó que las quemaduras pueden no haber sido la causa de la muerte de María Celeste. "Es posible que haya muerto por otra cosa", dijo.
   En esta línea, el abogado apuntó contra la Justicia y contra los profesionales de la salud que atendieron a María Celeste cuando ingresó al Heca. "Se están cometiendo dos injusticias: la primera es la muerte de una madre joven y la segunda es inculpar a su pareja, Rubén, quien dice que cuando llegó a la casa ella se agredió y él intentó salvarla. Y otra cosa: ¿acaso alguien con heridas por quemaduras en el 30% del cuerpo puede terminar falleciendo? ¿No se habrá producido alguna anormalidad en el mismo hospital?", sugirió el defensor.
   Pese a sus afirmaciones, Torres admitió que "el muchacho era celoso y ella nunca tuvo intentos de suicidio", pero sostuvo que "tampoco fue víctimas de maltratos, al menos nunca hubo denuncias al respecto. Mi cliente nunca tuvo imputaciones y es analfabeto. Sólo recuerda el momento del accidente y nunca amenazó a Celeste".
   "La imputación es femicidio y sabemos que la expectativa de pena en ese caso es la de prisión perpetua, unos 25 años. No hay punto medio en esta carátula: es libertad o perpetua. Queremos desentrañar qué pasó en esa casa con la pareja. Mi cliente está muy mal y por otro lado es analfabeto total. Además, lo veo perdido en tiempo y espacio, ni sabe en que día vive", dijo Torres.
   Los trascendidos del día en que la pareja llegó herida por el fuego al Heca indicaban que Rubén había declarado ante los policías que lo entrevistaron que se le "había ido la mano", aceptando su culpabilidad. Pero Torres desmiente esas declaraciones: "En ningún acta figura que Rubén haya dicho eso. Lo que hay es una declaración no oficial de los hijos de María Celeste sobre que lo vieron cuando le tiraba el alcohol, pero son menores y fueron hechas sin cámara Gesell. Es posible que las opiniones hayan sido manipuladas, porque la pareja estaba sola en la casa, y es claro que se está buscando un responsable. Si él hubiera forcejeado en una pelea tendría otras quemaduras, no sólo en sus manos".



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