La causa que investiga la trágica emboscada a los colectivos de la barra brava
de Newell’s Old Boys, ocurrida el pasado 4 de febrero y que causó la muerte de Walter
Cáceres, tuvo ayer un relevante giro judicial. Ante la aparición de nuevas pruebas, la jueza de
Instrucción Raquel Cosgaya revocó la falta de mérito dictada a Claudio Ariel Pájaro Cantero, el
hijo mayor del líder de la banda Los Monos. Así las cosas, tanto el Pájaro como su padre, Ariel
Máximo Cantero, quedaron bajo la misma imputación: partícipes de homicidio agravado por promesa
remuneratoria y el empleo de armas de fuego. Apenas adoptada la resolución, Cantero hijo fue
detenido en su casa de Caña de Ambar al 1800, en el barrio Las Flores. En cuanto a su hermano Ariel
Máximo Guille Cantero, detenido el viernes en Granadero Baigorria, su situación procesal no fue aún
resuelta.
La jueza Cosgaya había procesado en abril a seis hombres vinculados al brutal
ataque a los micros en la autopista Rosario-Buenos Aires, frente al barrio Las Flores. Las defensas
de los imputados apelaron esa resolución, pero la Sala II de la Cámara Penal avaló los
procesamientos. Sin embargo, en su fallo los camaristas dijeron que, aunque razonables, los
elementos reunidos por la jueza para acusar al grupo "son mínimos" y "no permiten ir más allá de la
mera probabilidad de que los acusados sean efectivamente culpables". Ante ello sugirieron que se
morigerara el estado de detención de los procesados, salvo que surgieran nuevas evidencias.
Y eso ocurrió con la incorporación al expediente de una serie de pericias,
básicamente cruces telefónicos, que agravaron la situación de los principales implicados y llevaron
a la jueza a revocar la falta de mérito dictada al Pájaro.
Demasiados cruces. Los nuevos elementos agregados al expediente, que ya tiene 10
tomos, son los listados de llamados remitidos por la empresa Nextel en relación a todos los
aparatos secuestrados en los allanamientos de marzo pasado, cuando se detuvo a los imputados. Las
pericias sobre esos datos reflejan una importante actividad entre el aparato que utilizaba Carlos
Fernando Chino Fleitas, acusado de ejecutar la emboscada, con dos teléfonos de la misma marca que
tenía en uso el Pájaro Cantero la madrugada en la que se cometió el hecho.
Según confiaron en tribunales, el entrecruzamiento de llamadas avala la
secuencia de hechos declarados por la ex pareja de Fleitas tras el crimen del chico Cáceres,
testimonio que constituye la columna vertebral de la acusación contra Los Monos y su entorno.
Las fuentes consultadas indicaron que "existe una seguidilla de llamados entre
Fleitas y el Pájaro Cantero que muestra correlación con lo contado por la testigo, sobre todo en
los horarios. Y un impasse de aproximadamente media hora que coincide con el horario en el que
ocurrió la balacera. El movimiento de llamados se reanuda tras el ataque". Y agregó: "Se detectaron
llamadas salientes, entrantes y también alertas".
Para los investigadores, el uso del teléfono por parte del Pájaro puede pensarse
ligado al accionar de su padre, El Ariel. "Es poco probable que en la familia Cantero se ejecute un
mandamiento sin la autorización del padre. Es decir, que alguien haga algo sin respetar una línea
vertical de órdenes", explicó la fuente.
En ese marco, la jueza Cosgaya revocó la falta de mérito contra el Pájaro, lo
procesó con una figura similar a la de su papá y ordenó su inmediata detención tal cual lo había
solicitado la fiscal Ana Rabín antes del dictado de la resolución general que luego avaló la
Cámara.
Pasado el mediodía, casi en el mismo momento en que los defensores de los
Cantero apelaban en tribunales la medida dictada por Cosgaya, el Pájaro era detenido en su casa de
Caña de Ambar al 1800, en el barrio Las Flores. El mimo lugar donde cayó el pasado 30 de marzo en
el marco de varios allanamientos por esta misma causa.
El gran mapa. Dicen en tribunales que el análisis del cruce de llamadas de todos
los celulares secuestrados en la causa aún no finalizó. Y que surge, de una manera similar a lo
investigado por el juez Javier Beltramone en torno al asesinato de Roberto Pimpi Camino, que muchos
de los teléfonos secuestrados están a nombre de terceras personas. En ese sentido, las fuentes
indicaron que peritos de la Tropa de Operaciones Especiales realizaron un gráfico de esas
comunicaciones. "Es un mapa, una sábana de papel de unos 2 metros por 4 en los que están todos los
números de los aparatos secuestrados", contó el vocero, quien además hizo hincapié en que aún falta
realizar un análisis minucioso del mapa. También faltan conocer las zonas o cuadrillas en las que
operaron esos aparatos en los horarios cercanos a la fatal emboscada, dato que se consigue a partir
de las antenas por las que circulan los mensajes o llamados.
Siguen presos.En otro orden, la jueza Cosgaya denegó ayer el pedido de
sustitución de prisión preventiva a dos de los procesados que aparecen como más comprometidos en la
causa: Ariel Máximo Cantero padre, quien está detenido en la cárcel de Coronda, y al Chino Fleitas,
preso en Piñero.
El que sí obtuvo la sustitución de prisión es Leandro Pollo Vinardi, quien
gozará de ese beneficio como ya lo hacen el policía Pablo Ramón Aguilera, sospechado de ser quien
entregó el armamento para la emboscada, y Juan Ramón Pintos, acusado de encubrimiento. "A medida
que avanza la pesquisa se concentran las sospechas de la organización de la emboscada en los
principales implicados. Es decir los Cantero y Fleitas", concluyó un vocero tribunalicio.