Una pareja fue detenida por el crimen de Francisco Jorge Muñoz, un ex marino mercante de 79 años asesinado a puñaladas en diciembre pasado, en su casa de Empalme Graneros. Los investigadores determinaron que fue asesinado durante un asalto..

Una pareja fue detenida por el crimen de Francisco Jorge Muñoz, un ex marino mercante de 79 años asesinado a puñaladas en diciembre pasado, en su casa de Empalme Graneros. Los investigadores determinaron que fue asesinado durante un asalto..
Oscar Ramón U., de 32 años, y Gladys Beatriz R., de 27, fueron detenidos el viernes a la tarde en una vivienda de la zona rural de Nuevo Alberdi. Según una fuente policial, los testimonios de varios vecinos de Muñoz los involucran en el episodio. Los testigos dijeron que la pareja salió presurosa de la casa de la víctima el día en que fue asesinado. Llevaban una bolsa de plástico en la que, al parecer, llevaban el botín sustraído en la propiedad del ex marino.
Muñoz estaba jubilado y vivía solo en una casa de Garzón 1410 bis. De acuerdo con lo que pudieron reconstruir los pesquisas, el 22 de diciembre pasado a la tarde se reunió en su casa con dos personas conocidas. Un hombre y una mujer que, al parecer, lo ayudaban con tareas domésticas. El varón se encargaba de cortar los yuyos en el patio trasero de la propiedad. Según la policía, ese hombre es pareja de una mujer que a su vez ayudaba al ex marino con la limpieza de la casa.
Ese día, el matrimonio llegó a la casa de Muñoz para tomar algo. Al rato llegó otro visitante y a las 22 se desató la agresión. En su momento, los investigadores presumieron que el trío intentó asaltar al dueño de casa y que el jubilado se resistió en forma tenaz.
La víctima recibió una decena de puñaladas. Los gritos del anciano, además de los ruidos y el desorden propios de una pelea, trascendieron las paredes de la casa. Varios vecinos escucharon los gemidos de Muñoz mientras peleaba con sus agresores. Entonces, varios habitantes del barrio forzaron el escape de los homicidas.
Algunos vecinos dijeron que los agresores eran del barrio y los identificaron. Señalaron que a uno de los hombres lo conocen como Cieguito y a la mujer como Gorda. Los atacantes alcanzaron a huir mientras el jubilado se derrumbó herido de muerte en la cocina comedor de su casa, cerca de la puerta principal, bañado en sangre.


