Dos mujeres tomaban café sentadas a una mesa y los ocho empleados de una
pizzería del macrocentro comían en el entrepiso cuando una pareja joven irrumpió en el comercio y,
tras encañonar a la encargada, se llevaron 800 pesos de la recaudación. También desvalijaron a las
dos clientas. La policía detuvo a la pareja cuando escapaba en un auto guiado por un cómplice.
Apenas se arriba al local puede distinguirse en una vitrina apoyada en una de
las paredes camisetas que vistieron renombrados futbolistas argentinos y extranjeros. Así aparecen
las camisetas del ex futbolista riverplatense Marcelo Gallardo y la de Walter Samuel. También puede
verse la del delantero español Raúl, que defiende los colores del Real Madrid, y de los futbolistas
argentinos Pablo Aimar y Javier Saviola. Quien coleccionó las vestimentas en su paso por el fútbol
europeo es el jugador de Newell’s Lucas Bernardi. El futbolista rojinegro es el propietario
de la sucursal de La Vendetta.
La pizzería está ubicada en el cruce de Mendoza y Callao. El local es un viejo
inmueble reciclado con un pasado prostibulario. El negocio tiene paredes de ladrillo visto, una
bicicleta colgada del techo y mesas en la terraza.
Cerca de las 20 del viernes, dos chicas compartían un café. Eran las únicas
clientas. Detrás del mostrador estaba la encargada, Ana María E. En el entrepiso, los mozos y los
cocineros cenaban.
En ese momento, una pareja joven ingresó por la puerta que se conecta con
Mendoza. El era un muchacho veinteañero y ella una adolescente. Apenas levantó la vista, Ana María
divisó el caño de un revólver. Atónita, no habló. "Dame la plata", la aturdió el grito del
maleante.
La encargada le entregó la recaudación. "Solamente había unos 800 pesos. Eran
billetes de 5, 10, 20 y 50 pesos del cambio", explicó José, uno de los encargados del negocio.
Antes de irse, el muchacho le arrebató la cartera a las dos clientas. Dos empleados salieron tras
sus pasos.
"Se fueron por Callao en dirección a 3 de Febrero. Mientras escapaba, el tipo se
dio vuelta y disparó un tiro", explicó José. El balazo paralizó a los trabajadores. Entonces, uno
de ellos llamóa a la policía. Casi al mismo tiempo, los ladrones se subieron a un Ford Taunus, de
color verde, guiado por un cómplice. Un rato después, una patrulla del Comando Radioléctrico
distinguió el auto en el cruce de Ovidio Lagos y 27 de Febrero.
Finalmente, a unos cien metros de allí, interceptaron el auto y atraparon a los
tres ocupantes. Fueron identificados como Roberto José S., de 42 años —manejaba el
Taunus—, José Luis F., de 22, y una adolescente de 15. También la policía les atribuyó un
asalto a un ciber de la zona oeste de la ciudad y a un locutorio de Mendoza al 4400.