Este fin de semana se registró un caso de inseguridad que podría inscribirse como récord. El depósito de la Fundación Papa Francisco, una ONG dedicada a la distribución de ayuda alimentaria en barrios vulnerables de Rosario, sufrió tres robos. El inmueble, ubicado en Ovidio Lagos al 4400, fue violentado el viernes, sábado y domingo. Sí, tres veces consecutivas.
El agravante es que tras el primer robo soldaron las puertas y tras el segundo contrataron a un herrero para reforzara puertas y ventanas tras dos asaltos consecutivos, pero el domingo volvió a suceder. El esfuerzo fue en vano.
La Fundación Papa Francisco tiene otra sede en Ituzaingó 3616, no depende del Arzobispado y se dedica a juntar alimentos y repartirlos por los barrios periféricos.
Víctor, uno de los encargados del depósito, brindó a LT8 un detalle de la secuencia de robos ocurrida en el depósito que está ubicado a ocho cuadras de la Jefatura de la Unidad Regional II, sobre una avenida por la que pasan muy frecuentemente móviles policiales.
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“Nos robaron el viernes a la noche. Se llevaron más o menos 500 kilos de cobre, una fortuna porque eran barras de cobre. También se llevaron equipos de frío pequeños. Había otras cosas importantes que no se llevaron. Como había varias máquinas decidimos soldar las puertas. Eso fue el viernes por la noche. El sábado volvieron a entrar y se robaron cuatro aparatos de aire acondicionados nuevos y cinco equipos de cinco HP, herramientas de mano, cajones, máquinas. Y anoche entraron otra vez”, contó Víctor.
Entonces Víctor, resumió: “Nos robaron viernes, sábado y domingo a la noche, con el agravante que ayer llamamos a un herrero que trabajó durante cuatro horas y dejó el depósito parecido a una cárcel. ¿Cómo hicieron para romper las rejas?, no lo sabemos. Dejaron las barretas tiradas por el piso y este último hecho, se llevaron todo lo que había. Entraron por una ventana trasera y barretearon las rejas”.
Víctor remarcó que la manzana donde está el depósito está despoblada. “No anda nadie por acá. Hace un tiempo había acá al lado un salón de fiesta, pero un día también les robaron todo y tuvieron que cerrar. Es decir, los ladrones tienen toda la tranquilidad del mundo para trabajar toda la noche. Y a nosotros nos robaron tres noches seguidas. No sabemos cómo vamos a seguir. No tenemos nada más que hacer en el depósito. No sabemos cómo vamos a cerrar la puerta, porque ya no tiene más arreglo”, subrayó.
"Hicimos la denuncia y estamos esperando que ven la gente de rastros. No sé que vamos a hacer esta noche, tal vez tengamos que pedir vigilancia porque ya no se puede hacer nada más. La Fundación Papa Francisco no depende del Arzobispado de Rosario. Nosotros juntamos alimentos y andamos por los barrios, ayudando a los chicos, pero los delincuentes no tienen piedad con nadie", añadió..