Policiales

Una chica muerta y dos pibes heridos tras una furiosa persecución policial

Tragedia en la zona sudoeste de la ciudad. El conductor se asustó ante la presencia de un control policial, lo esquivó y huyó a toda velocidad con 20 móviles detrás.  

Domingo 27 de Diciembre de 2015

"Escuché la frenada y después un estruendo monumental cuando el auto pegó contra el portón. Se escuchaban los gritos del pibe que manejaba: «Tenga piedad de mi señor policía, tenga piedad»". Así rememoró Franco, un vecino de Rouillón al 2800, el final de una persecución policial que ayer a las 3.30 de la madrugada terminó en una verdadera tragedia. Seis muchachos de entre 15 y 20 años que circulaban en un Chevrolet Corsa fueron perseguidos por una decena de móviles del Comando Radioeléctrico y en una mala maniobra chocaron de frente contra el ingreso a un tinglado en el que funciona una compraventa. Una chica de 23 años que iba en el asiento trasero murió en el acto como consecuencia del violento impacto. Otros dos pibes padecieron graves heridas, entre ellos el conductor, que podría quedar paralítico y anoche permanecía en estado delicado en el Hospital de Emergencias.

El inicio. Hasta pasado el mediodía la versión oficial de los hechos fue escueta y hubo que aguardar varias horas para disponer de elementos y así reconstruir lo ocurrido. Según ese relató el Chevrolet Corsa patente CKQ 929 blanco con seis personas en su interior se topó con un control policial en calle Martino (prolongación de Solís al sur de bulevar Seguí) y Juan XXIII (la continuación de Biedma al oeste de Felipe Moré), en la zona suroeste de la ciudad. La policía les hizo señales para que se detengan pero el conductor desobedeció esa orden y le imprimió velocidad al rodado para escapar del control. Eso motivó una intensa persecución que terminó a unas quince cuadras de allí.

Aunque la policía dijo que el auto tenía pedido de captura por haber sido robado a mano armada el 20 de diciembre en la zona de Centeno y Ayacucho; y el modelo y color respondían a las descripciones de un vehículo utilizado en tres robos calificados cometidos en los últimos días, allegados al conductor del mismo dijeron que pertenecía a la mamá del muchacho, afincada en Villa Diego, y que se lo había sacado sin permiso. Se trata de Iván Alejandro Saboldi, de 18 años y sobrino de Miguel "Japo" Saboldi, apresado en la narcochacra de Alvear en un oscuro operativo policial en abril de 2013 y muerto junto a otros dos presos en un incendio intencional provocado algunos días después en la alcaidía de la Jefatura.

Según los policías, debajo del asiento del acompañante de Saboldi fue secuestrada una pistola calibre 22 que fue remitida para pericias balísticas. Pero los allegados al muchacho negaron terminantemente esa versión. "El arma se la plantaron para justificar un enfrentamiento que no existió. Sólo hubo balazos policiales y otro de los pibes que iba en el auto se está muriendo con un tiro en el pecho", dijeron.

Un bólido en la estación. Eran las 3.30 de la madrugada cuando los playeros de la estación de servicio Shell de Presidente Perón y Rouillón vieron pasar por el playón un Chevrolet Corsa blanco a toda velocidad. "Mis compañeros me contaron que el Corsa pasó como a 140 kilómetros por hora. Tomó la callecita entre los surtidores y la vereda. Para mis compañeros fue una mancha blanca que pasó con toda. Después, como venía, dobló por Rouillón hacia el sur, pero como la policía le había cortado el paso en Amenábar, dobló en «U» y tomó Rouillón al norte. Pasó Godoy (Presidente Perón) sin mirar y al pegar el piso del auto contra los badenes algo se rompió. Los playeros dicen que vieron la polvareda, escucharon la frenada y sintieron el estruendo". Así relató uno de los trabajadores de la estación lo que le tocó presenciar a sus compañeros.

Cuando los muchachos se asomaron, vieron el Corsa estampado contra una de las columnas de ingreso a una compra y venta. Franco es uno de los empleados de "La carpa", la popular bailanta de la zona sudoeste que por Navidad estaba cerrada. "Si hubiera sido un viernes normal esto era una carnicería porque el sector en el que chocó el auto es todo estacionamiento y la gente circula por la calle", explicó.

"Con mi familia estuvimos cenando hasta las 2.30 y nos fuimos a dormir. A las 3.30 escuché la frenada y el impacto. Salí al toque. Cuando estaba llamando a la ambulancia vi que llegaron como 20 patrulleros. Varios policías salieron con las Itakas apuntando al auto. Lo único que se escuchaban eran los gritos del conductor: «Tenga piedad de mí señor policía, tengan piedad»", recordó.

La zona era un hervidero. Un patrullero había cerrado la circulación por Rouillón a la altura de Virasoro y otro en Presidente Perón. Uno a uno fueron retirando los cuerpos. "Al conductor lo dejaron para lo último, el pibe tenía las dos piernas hecha pedazos y se decía que podía quedar paralítico. A la piba muerta la sacaron del asiento de atrás. Era la que iba en el medio. Para mi se desnucó. Una pena, era muy bonita. Esta vestida como para ir al baile", describió otro testigo. "Los policías decían que habían sacado del auto dos pistolas calibre 9 milímetros", relató el muchacho. Aunque la información oficial indicó que el arma era una pistola calibre 22.

¿Quiénes son? Al ser retirados del Corsa destrozado, la policía identificó a sus ocupantes. Iván Alejandro Saboldi, de 18 años y conductor, fue trasladado al Policlínico Eva Perón en estado desesperante y con múltiples fracturas en las piernas; Federico Repetto, de 17 años y primo de Iván por parte de madre, fue derivado al hospital Centenario; y Aylén Lencina, de 15 años, fue llevada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela con politraumatismo grave. En tanto, la víctima fatal se llamaba Carolina Evelyn Jalín, de 23 años y era novia de Federico. Mientras que otra chica y un muchacho no habían sido identificados hasta ayer y permanecían en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Todos quedaron demorados preventivamente hasta que su situación procesal se defina.

Fuentes allegadas a la causa, en manos de la fiscal Mariana Prunotto, indicaron que dos pibes menores de edad que viajaban en el Corsa declararon que Iván Saboldi aceleró el auto cuando vio al móvil policial. "Indudablemente se asustó por el control. Es un chico que no está bien y que pudo haber estado fumado" (por el consumo de marihuana). Y que varios de los que estaban en el auto le pidieron que se detuviera. Queriendo evadirse del control policial se produce el choque en la compraventa de Rouillón 2814, frente a la bailanta "La carpa del encuentro", a metros de Virasoro. En principio pudo saberse que Saboldi será imputado por homicidio culposo. De acuerdo al informe preliminar de la División Judiciales el auto no presentaba disparos y los vecinos de Perón y Rouillón dijeron que no escucharon detonaciones de arma de fuego.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario