Policiales

Un joven murió tras robar un súper y enfrentar a la policía en su huida

Dos ladrones ingresaron a asaltar el local, un vecino avisó al 911 y cuando huían en diferentes direcciones llegó un patrullero y se desató el enfrentamiento

Sábado 04 de Agosto de 2018

A Isaías Saúl Sánchez lo reconocían en el barrio La Cerámica por los apodos de "Rengo" o "Mukeño". Tenía 28 años y carecía de antecedentes condenatorios. Ayer, alrededor de las 9 de la mañana, cayó muerto por balas policiales en la esquina de Los Cocos e Yrigoyen, a nueve cuadras de su casa. Oficialmente se indicó que el muchacho se enfrentó a sangre y fuego con dos empleados policiales que lo cercaron. Minutos antes, junto a un compinche, había robado el supermercado chino de Ongamira al 3300, a la vuelta del lugar donde cayó muerto. Examinado su cuerpo por un médico forense se determinó que "Mukeño" tenía tres impactos de bala que lo alcanzaron en el tórax, la ingle y una pierna. Todos de frente. Alrededor de su cuerpo fueron secuestradas una pistola calibre 9 milímetros y "5 o 6 vainas servidas", según se informó oficialmente. El cuerpo fue remitido al Instituto Médico Legal para la correspondiente autopsia mientras los dos policías implicados en el enfrentamiento fueron demorados, les retiraron sus armas reglamentarias para ser peritadas y quedaron a disposición de la División Judiciales.

Sorprendido y violento

El de ayer fue el segundo robo que padeció el supermercado de Ongamira al 3300, entre Yrigoyen y Mina Clavero, en una semana. A las 8.50, cuando recién abría, un empleado chino que sacaba la basura fue sorprendido por un ladrón encapuchado que violentamente lo tomó del cuello por detrás y lo metió dentro del local. Fue directamente a la caja y empezó a sacar dinero mientras amenazaba a los gritos a una empleada. Por detrás de esa escena ingresó otro joven encapuchado en una campera roja con un pañuelo "palestino" al cuello. El joven tomó a un tercer empleado y puso sus manos en el robo. Para los investigadores, el pibe de la campera roja era "Mukeño" Sánchez.

Concentrados en el atraco, los ladrones no vieron que un vecino llegaba hasta las puertas del súper y al ver el robo no entró. Tomó su celular y llamó al 911 dando el alerta. Ajenos a eso, los dos ladrones salieron del negocio. Quizás, alertados por las sirenas de los patrulleros, optaron por correr en distintas direcciones. Según se pudo reconstruir "Mukeño" corrió por Mina Clavero mientras se deshacía del pañuelo, una saco azul y un par de zapatillas (presuntamente robadas en el local chino). Dobló por Los Cocos y fue hacia una casa de dos plantas a medio terminar y frente de rejas. Sánchez abrió la puerta e ingresó a un palier. Allí se produjo, según la versión oficial, el enfrentamiento con dos policías y el joven murió en ese lugar.

Mientras eso sucedía su compinche, vestido con una campera verde y negra, corrió por Yrigoyen hacia el oeste, dobló en Los Cocos y continuó su carrera por La Cumbre al 1900. En un quiosco ubicado a mitad de cuadra dejó tirado el celular de uno de los empleados chinos robados.

"Hubo un robo en un supermercado, eran dos personas que asaltaron a quienes atendían el negocio y después se dieron a la fuga", indicó preliminarmente en la escena el fiscal Luis Schiappa Pietra. A partir de esos datos, el fiscal fue cauto, utilizó la palabra "aparentemente" en reiteradas frases e hizo hincapié en la instancia preliminar de la pesquisa. "Sobre la escena está trabajando personal de Criminalística de la Policía Federal porque hay policíad provinciales involucrados", agregó.

"Como a un perro"

El cuerpo de "Mukeño" permaneció tirado en el palier de una casa alrededor de seis horas tapado por cartones. A unos 20 metros, por detrás de las cintas perimetrales puestas por la policía para preservar la escena, varias de sus familiares lloraban su perdida mientras los perros olfateaban a los extraños. Varios amigos de Sánchez llegaron al lugar y se mantuvieron a distancia. Y ajenos a todo, tres pibitos, jugaban al fútbol con una pelota de goma con la consigna de no pasar la cinta perimetral porque "el policía te saca la pelota", como dijo uno de ellos. Postales de la normalización de la muerte en un barrio del mundo nuevo.

"A mi sobrino lo mataron como a un perro, por la espalda. La policía dice que corrió. ¿Cómo va a correr si tenía problemas en una pierna? Dicen que se trepo a la reja. Si estaba detrás de la reja, acorralado, porque no lo engrillaron y lo metieron preso. ¿Por qué tuvieron que matarlo como a un perro?", indicó una de las tías del pibe muerto. La mujer, como el resto de sus parientes, no ocultó que Sánchez era un muchacho con problemas de adicción. "Por ahí andaba con su abstinencia", explicó.

"Ahora «Mukeño» es un santo. Cada vez que andaba por esta zona a los pibitos los tenía cagando. ¿Qué te van a decir las familiares? Que era bueno. Pero súper atrevido. Era soldadito de uno que vende falopa acá a tres cuadras. Uno que le dicen «Mono». ¿Te dijeron que era rengo? Sí, lo era, pero no sabes cómo corría. El vivía del otro lado de La Cerámica", indicó un residente de la zona.

Sánchez vivía por calle Medrano al 2700, del otro lado del murallón de la fábrica de cerámicas Alberdi y era soltero.

La de ayer no fue la primera vez que el supermercado de Ongamira al 3300, que antaño supo llamarse "Eterno", se gana un lugar en las crónicas policiales. En junio de 2015 en el local encontraron artículos que habían sido robados en avenida Presidente Perón al 3300; y en junio del mismo año, tras sufrir un robo de 30 mil pesos, fue el ariete de un reclamo institucional por mayores medidas de seguridad realizado por la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas (Fesach).

"Los chinos son buena gente, buenos vecinos. Ellos compraron hace tres años. Antes tenían un hombre de seguridad, sobre todo de tarde, pero pensaban que los entregaban y ya no lo tienen más. La semana pasada ya lo habían robado", explicó un vecino.

Buscando pruebas

El robo de ayer por la mañana fue captado por al menos tres de las cámaras de videovigilancia que hay en el local, lo que le servirá de elemento de prueba al fiscal en su investigación.

Otro de los puntos puestos bajo sospecha por las familiares de Sánchez fue la inmediatez con la que los patrulleros llegaron hasta el supermercado chino. "Esto fue una cama", sugirieron algunas de las mujeres minutos después de la muerte de Sánchez.

"Los patrulleros llegaron rápido porque tienen un destacamento en el barrio Lomas de Alberdi. Ese destacamento debe estar a unas 15 cuadras, por eso llegaron tan rápido" explicó otra residente de la barriada de la zona norte.

Oficialmente se indicó que tras un llamado al 911 llegaron a la zona varios patrulleros, entre ellos el móvil 7055, cuyos ocupantes estuvieron involucrados en la persecución a Sánchez.

El fiscal Schippa Pietra trabajó toda la mañana en la escena del crimen y sobre el mediodía habló con la prensa destacando que no había siquiera revisado aún el cuerpo del pibe muerto. Ante la participación de policías provinciales en el hecho, el fiscal comisionó que el sumario fuera realizado por la División Judiciales de la Unidad Regional II y que un gabinete criminalístico de la Policía Federal llevara adelante el relevamiento de la escena.

También ordenó el secuestro de las filmaciones de las cámaras de videovigilancia, ordenó que los dos policías fueran demorados y que sus armas les fueran secuestradas para ser peritadas. El compinche de Sánchez se mantiene prófugo.

tras las rejas. El cuerpo sin vida de "Mukeño" quedó tirado en el palier de ingreso de una casa vecina al súper.

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