Jorge Mendoza, un suboficial de la Prefectura Naval, salvó su vida de milagro el
sábado a la noche. Un proyectil disparado por uno de los motociclistas que lo asaltaron mientras
caminaba con su esposa por 9 de Julio al 2900 le rozó la cabeza. El violento desenlace ocurrió
cuando el suboficial se identificó "como policía", según contó, y entonces uno de los ladrones
gatilló un revólver. El suboficial asaltado alcanzó a disparar dos tiros intimidatorios y
permanecía anoche internado en un sanatorio privado, aunque su vida no corría peligro.
Mendoza es un suboficial de primera de 49 años y trabaja en la delegación Arroyo
Seco de la Prefectura Naval. A las 23.10 del sábado caminaba con su esposa, Eva Claudia, por 9 de
Julio en dirección a Suipacha. Mendoza estaba de franco y planeaba ir a cenar con la mujer a un
restaurante.
Cuando se acercaban al local distinguieron una moto de color gris que
imprevistamente se subió a la vereda con "las luces apagadas". El acompañante del conductor
—un muchacho vestido con vaquero y remera— se bajó del vehículo y emboscó a la pareja.
"Nos apuntó con un revólver y nos pidió la plata, los celulares y la cartera de mi esposa", contó
Mendoza ayer al mediodía en el sanatorio Plaza, donde estaba internado con la cabeza vendada.
En ese momento, lo primero que atinó a hacer el suboficial fue proteger a su
esposa y le entregó al asaltante su billetera con 450 pesos. "Ya te di la plata. Así que ahora
andate", contó el uniformado que le dijo al ladrón. Sin embargo, el asaltante no estaba conforme
con esa suma y le exigió a Mendoza más dinero. El hombre le explicó que no tenía más efectivo pero
el maleante replicó pidiéndole la cartera de Eva.
Efecto inverso. En ese momento el suboficial le anunció al ladrón que "era
policía" para tranquilizarlo, pero logró el resultado contrario. El asaltante volvió a encañonarlo
con un arma de fuego. "Levantó el revólver. Yo me alejé de mi esposa y me disparó, pero no me
impactó en el cuerpo. Entonces saqué mi arma reglamentaria, la cargué y le hice dos disparos a las
piernas para asustarlo. En el intercambio de balazos, él volvió a dispararme y un proyectil me
impactó en la cabeza", recordó el suboficial a LaCapital.
El proyectil rozó el parietal izquierdo de Mendoza, arriba de la oreja, recorrió
unos centímetros y salió a la altura de la nuca. "El disparo me provocó un corte en el cuero
cabelludo y se lastimó una vena que sangró mucho", explicó. Tras el tiroteo, el ladrón corrió hacia
donde estaba su cómplice y se trepó a la moto Suzuki de color gris que conducía su socio.
Los ladrones se marcharon por 9 de Julio hacia Riccheri. En esa calle doblaron a
la izquierda, se subieron a la vereda y luego se esfumaron por Mendoza. "No sé si el ladrón resultó
herido. Además, cuando se escaparon yo no tiré nuevamente porque estaba preocupado por saber cómo
estaba mi esposa", dijo el suboficial.
El hombre quedó tendido en la vereda mientras Eva, en medio de un ataque de
nervios, se contactaba con la fuerza a la que pertenece Mendoza. Un rato después, el jefe de la
delegación Arroyo Seco de la Prefectura, prefecto Néstor Kiferling, llegó al lugar para auxiliarlo
acompañado por vehículos de esa fuerza.
Poco después al suboficial lo llevaron a la comisaría 6ª, que controla la zona
donde ocurrió el suceso. En la dependencia policial brindó un relato preliminar del episodio en el
que fue baleado. Tras el trámite policial fue derivado al Sanatorio Plaza. Allí los médicos le
suturaron la herida que tenía en el cuero cabelludo y decidieron que quedara internado en
observación.
El del sábado no fue el primer asalto que sufrió el uniformado, pero sí el más
cruento. Los otros hechos habían ocurrido en su casa cuando Mendoza y su esposa no estaban en la
propiedad. "Esos robos no fueron importantes porque se llevaron cosas de poco valor", comentó
mientras se reponía de la herida.
Visita
El saliente jefe de la Unidad Regional II, comisario Oscar Barei, acudió ayer a
la mañana al Sanatorio Plaza para interiorizarse del estado de salud del suboficial Jorge Mendoza y
conocer los detalles del violento suceso en el que resultó baleado el integrante de la Prefectura.
La investigación del caso quedó en manos de la comisaría 6ª.