Policiales

Un chico muerto y dos heridos al ser atacados a tiros desde una moto

Matías Aguirre tenía 16 años y andaba en una moto con dos amigos por las calles de Puente Gallego cuando los balearon. Ellos eran de Las Flores.

Viernes 27 de Julio de 2018

En medio de una llovizna pertinaz, tres muchachos afincados en Las Flores fueron atacados a balazos ayer a las 5 de la mañana en las entrañas del barrio Puente Gallego, al este de Ovidio Lagos al 7600. Matías Mauricio Aguirre, de 16 años, recibió un balazo calibre 9 milímetros en la espalda y murió sobre el barro, frente a una vivienda de Piamonte al 2300. Sus amigos, en tanto, resultaron heridos. Mirko, de su misma edad, recibió un balazo en el brazo y está fuera de peligro. Y Daniel, de 17 años, sufrió varios culatazos en la cabeza.

Según los vecinos de esa zona del sur rosarino, los amigos de la víctima fatal trataron de evacuarlo en una moto y huyeron por un camino rural que comunica Puente Gallego con Las Flores (ver infografía), pero el herido no resistió y cayó de la moto. Entonces fueron a buscar a la madre del joven, quien llegó a la escena pocos minutos después. Desesperada, la mujer arrastró el cuerpo de su hijo agonizante hasta la casa más cercana y pidió ayuda. Pero los vecinos, por temor, no la asistieron y su hijo falleció en sus brazos.

"Escuchamos tres o cuatro balazos. Parece que a los pibes los atacaron a unos 100 metros de donde terminó muriendo uno de ellos. Trataron de huir en moto, pero el pibe que murió se les cayó de la moto cuando encaraban el campo lindante a la autopista a Buenos Aires. Entonces lo dejaron ahí tirado y fueron a buscar a la madre hasta Las Flores, que es acá nomás (unos 2 kilómetros). Ella lo arrastró hasta donde murió. Pidió ayuda a los vecinos para que lo llevaran en un auto pero nadie pudo o nadie quiso. Hay mucho miedo en el barrio", explicó un residente del lugar.

Buscando testigos

La investigación del crimen quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Ademar Bianchini, quien comisionó a efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) para que trabajaran sobre el territorio en busca de testigos ya que en la zona no hay cámaras de videovigilancia ni nada que se le parezca. A unos cien metros al oeste del lugar donde quedó el cuerpo de Aguirre, la policía secuestró al menos tres vainas calibre 9 milímetros. "Los tres pibes son de Las Flores. Estamos tratando de averiguar qué estaban haciendo acá. Es muy probable que vinieran a buscar a alguien o volviendo de buscar algo, los cruzaron y los atacaron", indicó un vocero al tratar de explicar el móvil del hecho.

"No es mucho lo que sabemos. Uno de los pibes heridos dijo que volvían de ver a una chica de barrio Tío Rolo (zona vecina a Puente Gallego). También escuchamos que la policía decía que al muerto le habían apoyado el arma al dispararle", comentó otro vecino.

El de Aguirre es el cuarto crimen que ocurre en esa zona en lo que va del año, aunque los otros tres fueron al oeste de la avenida Ovidio Lagos al 7600. El 20 de febrero fueron ejecutados dos muchachos en Viña del Mar y Punta del Indio, y el 16 de julio un hombre fue baleado mientras cenaba con su familia (ver aparte).

Una calle corta

Piamonte es una calle de siete cuadras que se abre al este de Ovidio Lagos al 7600 (hacia el oeste se denomina Mar Chiquita) y que muere en un descampado lindante a la autopista a Buenos Aires. La calle se extiende paralela al arroyo Saladillo y lejos de sus años de esplendor, cuando por ahí se llegaba al balneario Los Angeles sobre las piletas del Saladillo, de aquel pasado quedan sólo algunas ruinas y una vieja iglesia a San Cayetano. Todo a su alrededor es de una humildad rural mezclada con hornos de ladrillos y viejos depósitos de vehículos y herramientas. La postal la completan animales de granja y caballos sueltos en medio de un eucaliptal.

"Todo lo que pasó con estos pibes es muy raro porque esta zona de Puente Gallego es, dentro de todo, tranquila. Es normal que por calle Piamonte se oigan motos que pasan de vuelo. Lo que pasa es que muchos de los que roban en Tío Rolo o por Ovidio Lagos agarran por Piamonte hasta el fondo y toman un camino que cruza el campo (de una 15 o 20 cuadras) y los saca rápido hacia Las Flores. Es un camino que lo podés hacer en moto o bicicleta porque en auto se complica. Se van por ahí y no los agarras más", explicó un vecino del barrio.

Tres o cuatro disparos

Según se pudo reconstruir, a las 5 de la mañana Matías Mauricio Aguirre y sus amigos Mirko y Daniel deambulaban en moto, en medio de la llovizna, por Piamonte al 2300. "Escuchamos tres o cuatro detonaciones, pero no nos asomamos. Siempre se escuchan motos que van y vienen hacia Las Flores. Este barrio estaba tranquilo hasta hace un par de años, cuando se puso más peligroso", indicó una vecina.

Siguiendo el relato de la gente que habita el lugar, en ese punto Aguirre recibió un balazo en la región lumbar que lo dejó malherido y Mirko una herida en una mano. Daniel no se la llevó de arriba. Redibió varios "cañazos" (golpes con la culata de un arma) en la cabeza que le provocaron lesiones.

Desesperados, los amigos de Aguirre trataron de huir del lugar con en la moto y con destino a Las Flores. Pero la gravedad de la herida del adolescente y lo fangoso del camino hicieron que el muchacho se cayera del rodado.

En busca de ayuda

Entonces, los chicos dejaron a Aguirre tirado al costado del camino y siguieron viaje a Las Flores para buscar ayuda. A los pocos minutos regresaron a la escena con la madre del pibe herido. La mujer y Mirko arrastraron como pudieron el cuerpo de Matías hasta una de las casas del lugar mientras el joven se desangraba. Pidieron ayuda pero nadie les respondió. "A mí me llamaron pero tenía la chata rota y nos los pude ayudar", contó un vecino como sacándose el problema de encima.

"Nos despertaron los gritos de la mujer, estaba desesperada. Cuando nos asomamos estaba tirada en la vereda con el pibe en sus brazos. Llamamos la ambulancia del Sies, pero nunca vino. Le dimos una frazada a la mujer para que lo tapara. Pero el pibe se murió ahí", explicó otra vecina señalando el barro en la vereda.

El cuerpo de Matías Aguirre quedó en ese sitio, abrazado al de su madre, hasta las 9 de la mañana, cuando la mortera se lo llevó. Vivía junto a su familia en Flor de Nácar al 7100.

113 homicidios. Se registraron en el departamento Rosario en lo que transcurrió de 2018.

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